La Dimensión Interior -- Un Portal hacia la Sabiduría de la Cabalá y el Jasidismo
Página
Principal
Conceptos Básicos de Caba Pensamiento 
Místico
Judío
Cabalá
y
Vida Moderna
Preguntas
y
Respuestas
Glosario
de
Términos
Audio Interior:
Melodias 
y Lecturas
El Mes de Tevet

 

 

 

 

 

Viviendo con
el Tiempo

Tevet según el
Sefer Ietzirá

Volver a los Diez Años

Iosef Vive Aún

Ayuno del 10 de Tevet

Top Secret

Rambam y el Admur Hazakén

La Ira Rectificada

Un Buen Ojoth

Décimo Descenso del Decimo de Tevet

dfg

 

 

Cabalá y Vida Moderna- Viviendo con el Tiempo
Un Mensaje de Torá para el mes de Tevet

del Rabino Itzjak Ginsburgh

si no ve las letras hebreas baje la versión PDF

El Décimo Descenso hacia el Diez de Tevet


El año judío comienza solemnemente con el sonido del shofar de Rosh Hashaná (el Año Nuevo), y continúa alcanzando nuevos clímax con Iom Kipur (el Día del Perdón), Sucot (La Festividad de los Tabernáculos) y Simjat Torá (el Regocijo de la Torá). A pesar de un cierto descenso de la energía durante el mes de Jeshvan, que no tiene festividades, el aroma de las festividades sigue acompañándonos hasta que llegamosl tercer mes del año, Kislev. Kislev es iluminado por las velas de Janucá, que brillan durante del final del mes incluyendo el inicio del mes de Tevet. Las velas de Janucá simbolizan el final de la luz que brilla en las festividades con las que comenzó el año. Entonces llega el mes de Tevet y el ayuno del Diez de Tevet, el primero de los ayunos que conmemoran la destrucción del Templo.1
El Diez de Tevet marca el comienzo del asedio a Jerusalén, entonces empezamos a darnos cuenta de que hay fechas en el calendario judío que no son ocasiones tan felices...
El descenso más hondo
Podríamos decir que el Diez de Tevet es el descenso más hondo. En Rosh Hashaná todo es prístino y claro, incipiente y puro, como si nos encontráramos en la cima de la montaña respirando profundamente el aire fresco que viene de las alturas. Entonces, nuestras oraciones están en el más alto nivel posible, al orar a Dios: "Reina sobre el mundo entero con Tu gloria".2 Pero es difícil mantenerse en la cima de esta montaña espiritual, y después de las fiestas, naturalmente, comienzan a descender. Las grandes luces desaparecen poco a poco, los sentimientos de santidad y elevación espiritual se desgastan y parece que perdemos la energía espiritual que adquirimos a principios de año.
La finalización de este proceso es simbolizado por el número diez, que siempre representa un punto final. Esto se ve simplemente con nuestros diez dedos, o en el sistema decimal en el que el número diez es el número final. De hecho, el Diez de Tevet es el décimo desde dos direcciones: es el décimo día del décimo mes (cuando contamos los meses de Nisan). Algunos años, como en este año 5774, el Diez de Tevet cae en verdad el día 100 del año y 100 es 10 al cuadrado (102). Por lo tanto, hemos descendido los diez niveles y llegamos al piso. Parece oportuno entonces, que el Diez de Tevet represente todo el proceso de destrucción, ya que fue en este día que Nabucodonosor, el rey de Babilonia, comenzó el asedio a Jerusalén -el principio del fin del primer templo.
Jasidut nos enseña que cada fenómeno en el plano nacional también se refleja en el plano personal. Por ello, el Diez de Tevet debe explicarse no sólo con referencia a la destrucción de Jerusalén y el Templo en su contexto literal, sino también a los acontecimientos que se producen en nuestra psiquis. Y una vez que hayamos construido el templo en nuestras almas, el templo físico en el monte Moriá también será reconstruido. Lo mismo es cierto desde la perspectiva opuesta: una vez que el Templo es reconstruido, la luz de la Presencia Divina ilumina en nuestros corazones, como lo indica el verso: "Y harás para Mí un templo y Yo habitaré dentro de ellos" -"dentro de ellos" en plural, lo que significa que Dios morará dentro del pueblo judío.3 Cada uno de nosotros tiene una Jerusalén interior en su corazón, un punto interior de perfecto temor del Cielo.4 Este punto de Jerusalén dentro de nuestro corazón se despierta en Rosh Hashaná, pero desaparece poco a poco hasta que las luces se apagan finalmente el Diez de Tevet.
Paralelo a esto en escala nacional, la reconstrucción de Jerusalén y del Templo son el punto culminante de la conexión entre el pueblo judío y el Todopoderoso. Sin embargo, vemos que inmediatamente después de la dedicación del primer Templo por el rey Salomón, se inició un proceso de declinación espiritual que terminó con el asedio y la destrucción del Templo. En los últimos años, también se ha convertido en un costumbre mencionar el terrible Holocausto, que no podemos imaginar una noche más oscura que su negra sombra.
Cuando el Descente se vuelve Positivo
Así ¿cuál es el propósito de este descenso? ¿Por qué ayunamos en el Diez de Tevet? ¿Es para regodearnos con la tristeza y la depresión, sólo para derramar lágrimas por haber llegado a un punto tan bajo? ¡No, en absoluto! Un día de ayuno es un día que nos despierta para rectificar la situación desde abajo, como escribe Maimónides5:

“Hay ciertos días en que todo el pueblo judío ayuna debido a las tribulaciones que han tenido lugar en ellos. [Esto es] para despertar los corazones y abrir los caminos hacia el arrepentimiento y esto debe recordarnos nuestras malas acciones y las de nuestros antepasados​​, que no fueron mejores que nuestros propios actos, tanto es así que ellos trajeron sobre ellos y sobre nosotros estas dificultades. Porque, al recordar estas cosas, vamos a volver a hacer el bien...

Puesto que cada ayuno es "Para despertar los corazones y abrir los caminos hacia el arrepentimiento", tomemos nota del tipo de despertar que es especialmente adecuado al ayuno del Diez de Tevet. Ya hemos visto que el ayuno del décimo mes es una fase de descenso y podemos aprender de esto que debemos encontrar el camino particular al arrepentimiento al cual tenemos acceso en ese día. La clave está en transformar el propio descenso en algo bueno. ¿Cómo se puede lograr esto?
Entremezclado con todo estado emocional de despertar hay algo superficial y no del todo auténtico. Cuando nuestro corazón late con entusiasmo y palpitan fuertes sentimientos dentro de nosotros, siempre existe un sentido del yo, el ego, que siente estas emociones y con frecuencia no son cien por ciento auténticas. Estas emociones suelen incluir un tanto o más de imaginación, o un intento de reproducir algo que no es realmente nuestro. Pueden también estar acompañados por una auto-excitación, hasta cierto punto, que produce una experiencia artificial de éxtasis espiritual. Dentro de semejante atmósfera de ensueño tan edificante, uno se siente flotar en algún lugar por encima del suelo y por encima de nuestro propio carácter. Muchas de las luces que alcanzamos en este estado no se convierten en una adquisición personal propia. Para hacerlas nuestras, tenemos que descender con ellas al nivel más bajo posible, para renunciar a nuestro éxtasis espiritual, dejar a un lado nuestra imaginación y permanecer un poco "secos". Cuando llegamos a lograr hacer esto, alcanzamos el nivel más profundo de nuestro ser interior que es el “mí” esencial sin ningún tipo de adornos. Un proceso de descenso como este es la verdadera curación del alma de una persona, una especie de "dieta psicológica", que se deshace de todas las grasas en exceso y revela nuestros huesos y nuestra esencia fuertes y sanos.
Así, después de los primeros cien días de benevolencia del año, debemos completar nuestra dieta psicológica ayunando el Diez de Tevet. En lugar de una caída negativa, debemos descender a un nivel positivo en el que logremos bajar todas las grandes luces que hemos experimentado previamente al nivel del suelo de nuestras almas. En el Diez de Tevet debemos volver a Dios de una manera en que no se esperan grandes luces. Sólo tenemos que descender a la realidad mundana y al nivel esencial del alma y simplemente empezar a servir a Dios desde ese nivel.
A nivel nacional, después de su destrucción, Jerusalén fue reconstruida y el Templo inaugurado, con una magnífica belleza incomparable. Pero retrospectivamente, se hizo evidente que algunas de las grandes luces no fueron completamente integradas por la esencia interior de la nación. Por esta razón, fue necesario pasar por un proceso de depuración más profundo, tal como advirtieron todos los profetas. Ellos fueron enviados para hacer retornar al pueblo judío al Todopoderoso y nos advirtieron que el Templo no tiene que ser asociado a un certificado de seguridad de que esta completo en sí mismo y que no requiere ningún otro servicio. En este contexto, el mensaje del Diez de Tevet es trabajar en el proceso positivo de traer las grandes luces espirituales al mundo y verlas en la realidad mundana. De hecho, los sabios describen la morada de la Presencia Divina en el Templo como un descenso positivo: "Cuando Dios creó el mundo deseó tener para Él una morada en los mundos inferiores."6 Las transgresiones expulsan a la Presencia Divina de la tierra al cielo, mientras que las buenas acciones de los justos reconstruyen el Mishkán (Tabernáculo) y el Templo y logran traer a la Presencia Divina hacia abajo a los reinos inferiores.
El exilio de la Divina Presencia del Templo se describe como las diez travesías que realizó la Presencia Divina desde que se elevó del lugar Sagrado de los Sagrados en el Templo, hasta llegar a su morada en los cielos.7 La redención es un descenso renovado de la Presencia Divina a la realidad inferior, literalmente, como se le llama "Una morada en los mundos inferiores."
Una Ayuno Fácil
El profeta Zacarías anunció que todos los días de ayuno que conmemoran la destrucción del Templo se convertirá en alegría y felicidad, "El ayuno del cuarto mes [el 17 de Tamuz] y el ayuno del quinto mes [el 9 de Av] y el ayuno del séptimo mes [Tzom Guedalia, 3 de Tishrei] y el ayuno del décimo mes [10 de Tevet] será para la Casa de Iehudá para gozo y felicidad y tiempos festivos".8 Aun cuando ayunamos y lloramos, ya podemos sentir la gozo futuro que se esconde en estos días. De hecho, en estos días estaban destinados a estar alegres desde el principio, "El final en la acción está primero en el pensamiento."
En la práctica, el Diez de Tevet es el ayuno más fácil, ya que cae durante los días más cortos de invierno. Esto es especialmente cierto este año (5774) que cae en viernes, cuando estamos ocupados en los preparativos del Shabat y apenas sentir el ayuno en absoluto. Esto indica la sencillez con la que podemos transformar este ayuno y endulzarlo, uniendo el viernes al Shabat, que es "el sabor del Mundo Venidero”. Al percibir la destrucción en su punto inicial, podemos transformar el descenso negativo en un descenso positivo, trayendo la Presencia Divina a este mundo inferior.
Reinado en el Reinado
De acuerdo a la sabiduría cabalística, podemos percibir fácilmente el descenso antes mencionado como un concepto positivo. En Cabalá, la creación del mundo se describe como un largo, complejo e intrincado proceso evolutivo de descenso desde la espiritual Luz Divina Infinita hasta las profundidades de la realidad mundana en el mundo tal como lo conocemos.
El sistema básico que transcurre en este proceso es el entramado de las diez sefirot, de las cuales la décima y más baja es la sefirá de reinado. Dentro de la sefirá de reinado existe una inter inclusión de las diez sefirot, por lo que todas las sefirot de hecho finalizan en “reinado de reinado", que es el décimo del décimo, exactamente igual que el Diez de Tevet, el décimo día del décimo mes.
Sin embargo, aunque el sistema de las sefirot desciende a la sefirá de reinado, la más baja de todas, el descenso no es un declive negativo y de deterioro. Por el contrario, se esfuerza por cumplir el deseo de Dios para alcanzar el punto más bajo hacia el que está dirigida. Toda la evolución de los mundos espirituales pretende alcanzar el punto más bajo, para revelar el reino de Dios dentro de nuestra realidad mundana superficial que parece totalmente ajena a la espiritualidad. El objetivo final es dar a conocer el reino de Dios en todos los niveles del mundo y en la conciencia de todas las creaciones. Entonces "Dios será Rey sobre todo el mundo. En ese día Dios será Uno y Su Nombre será Uno".9 La extensión de su reinado en todas sus creaciones es un descenso positivo. Por otra parte, la raíz "descender" (ירד ) también se refiere a "el gobierno y reinado" (como lo encontramos en varios versículos de la Torá).10
El reino de Dios no es sólo una idea abstracta o meramente una cuestión de reconocer la soberanía de Dios en nuestros corazones. El reino de Dios se presenta con un atuendo muy concreto, en la forma del reino de Israel. Cuando el pueblo judío se une en la Tierra de Israel bajo una autoridad rectificada que sigue a la Torá, se convierte en el reino de Israel, que sirve de trono para el reino de Dios en el mundo. Esta idea se hace evidente en el versículo que se refiere al rey Salomón: "Y se sentó Salomón en el trono de Dios como rey".11
El plan correcto para construir el reino de Israel aparece como un proceso de tres etapas:12

1. La rectificación de liderazgo al punto de Coronar un rey de Israel. Debe ser un rey justo que se preocupe por su pueblo, descendiente del rey David, cuyo éxito demuestra que él es el Mashíaj.

    2. La victoria sobre todos los enemigos: esta etapa de la guerra va a culminar con la victoria sobre Amalec, el enemigo arquetípico del pueblo judío, que será esencialmente eliminando internacional todo el mal del mundo.

    3. La construcción del Templo, llegando a una edad de oro cuando la Presencia Divina se encuentre dentro del pueblo judío, y a través de ellos llegue a todo el mundo.

Las tres fechas que conmemoran la destrucción van en paralelo a las tres etapas de este proceso:

1. El Diez de Tevet, con el comienzo del asedio sobre Jerusalén vio la nulidad del reino judío en Israel.

    2. El diecisiete de Tamuz, se produjo una brecha en la muralla que rodeaba a Jerusalén y la guerra se extendió a todos los rincones.

    3. El remanente de la capacidad militar se desmoronó el Nueve de Av, cuando el propio Templo fue destruido.

También en este caso, nuestra tarea es transformar los días de ayuno en alegría y felicidad, por lo tanto:

1. El Diez de Tevet, el día de la décima sefirá, un día en que se anuló el reinado judío, es nuestra tarea restablecer el reino de Israel, mediante la unión del pueblo en torno a un liderazgo rectificado que sigua la Torá. Esto rectifica el descenso, empezando desde abajo, desde el nivel primero y fundamental de rectificar la dirección del Estado.

    2. El diecisiete de Tamuz nos enfrentamos al aspecto militar de las cosas, cuando se hace evidente que el Mashíaj triunfará, sin una sola batalla y sin disparar ni una bala (como Rabi Najman de Breslev enseña).

    3. El Nueve de Av estamos ocupados con la reconstrucción del Templo, que es el sello divino que resulta de nuestro propio trabajo: "Con fuego lo has quemado y con fuego lo reconstruirás en el futuro".13

Adaptado y traducido del artículo titulado " El ayuno del Décimo Mes”, del libro, Maaián Ganim מעין גנים tomo Bereshit (בראשית ).


1 El Ayuno de Guedalia (el 3 de Tishrei) precede al Diez de Tevet en el calendario, pero cronológicamente hablando, el Ayuno de Guedalia era el ayuno que culminó la destrucción.

2 Plegarias de Rosh Hashaná.

3 Éxodo 25:8. Reishit Jojmá, Shaar Haahavá, cap. 6.

4 Las letras principales de las palabras, "el temor completo a los Cielos" (יִראַת שָׁמַיִם שְׁלֵמָה ) son las siglas de "Jerusalén" (יְרֻשַׁלַם ).

5 Hiljot Taanit 5:1.

6 Tanjuma, Naso 16.

7 Rosh Hashaná 31a.

8 Zacarías 8:19.

9 Zacarías 14:9.

10 Por ejemplo, Génesis 1:28; Números 24:19.

11 Crónicas I 29:23.

12 Maimónides, Hiljot Melajim (Leyes de Reyes).

13 A partir de la adición a la oración de pie (amidá) en el Nueve de Av.

 

 
mag1.gif (1839 bytes)
La Dimensión Interior es presentada por  Instituto Gal Einai de Israel
Con la finalidad de diseminar las enseñanzas de la dimensión interior de la Torá
en la Tierra de Israel y en la Diáspora tomadas de las enseñanzas del
rabino Itzjak Ginsburgh

Busqueda

Mapa
del
Sitio

Novedades

Suscribirse
al
email

Archivos
de
Email
Album
de
Fotos
Próximas
Clases
Acerca
de
Gal Einai
Contactarse
con
Gal Einai
Comprar
Libros y
Casettes
Este sitio se ve mejor con resoluciones de 800x600 y color 16bit. Instrucciones para configurar su resolución
Si tiene dificultades con los signos del castellano, hag click aquí:
Instrucciones para corregir las fuentes