Cabalá y Vida
Moderna- Viviendo con el
Tiempo
Un
Mensaje de Torá para el mes de Shevat
del
Rabino
Itzjak
Ginsburgh
El
Arbol de la Vida
- El
Arbol - El Hombre y la Torá
De acuerdo con la
opinión de la Casa de
Hilel, el 15 de mes de Shevat, Tu
B'Shevat, es el "Año Nuevo de los
Arboles"; según la Casa de Shamai es el
primer día de Shevat, el Rosh
Jodesh Shevat.
Tu b'Shevat
marca el día en que ya han caído la mayoría de las
lluvias del invierno en la tierra de Israel y la
savia nueva -la fuerza de vida- comienza a
ascender desde la tierra por el tronco y las
ramas del árbol. Comienzan a aparecer también
nuevos frutos en las puntas de sus ramas, dando
inicio, según la halajá, al "Año
Nuevo de los Arboles".
En la Torá, el árbol simboliza al hombre
- ("Ustedes [el pueblo Judío] son llamados
'hombre'"), "porque el hombre es el árbol
del campo"- y a la Torá - "Ella [la
Torá] es un árbol de vida para los que se
eferran a ella". El hombre y la Torá poseen
los cuatro componentes principales del árbol: raíces,
troncos, ramas y frutos.
Las raíces del hombre (el pueblo judío) son
nuestros ancestros, nuestros patriarcas y
matriarcas, "los santos que están en la
tierra". El tronco corresponde a todo el
cuerpo del pueblo de Israel que fueron redimidos
("nacieron") de Egipto, recibiendo la
torá en el Monte Sinaí e ingresaron a la tierra
de Israel.
Las ramas
representan a las tribus de Israel (en hebreo, la palabra shevet, "tribu",
se escribe igual al nombre de este mes Shevat,
que significa literalmente "rama"), y a
sus individuos, que se abren y esparcen unos de
los otros, asentándose y estableciendose en su
propia porción de la Tierra Santa (y quienes
subsecuentemente se vuelven más dispersos aún,
alrededor del mundo, en el tiempo del exilio). El
fruto del árbol son las buenas acciones
realizadas por cada alma judía.
Las raíces de la Torá son sus secretos íntimos
y misterios, los misterios de la inmanencia de Di-s
y Su Creación (el principio-"madre"
oculto en cabalá, correspondiente a las
matriarcas) y los misterios de Su absoluta
trascendencia (el principio-"padre"
oculto en cabalá, correspondiente a la cabalá).
El tronco del árbol es el cuerpo de la Torá
escrita y oral como fue revelada a Israel en el
Sinaí. Las ramas corresponden a las diversas
"disciplinas" y métodos de
interpretación de la Torá, poseyendo cada alma
individual su propia porción especial (enfoque y
perspectiva) en la Torá. El fruto son las nuevas
ideas y comprensiones, cuyo "fluir"
nunca cesa, que aquellos que se entregan al
estudio de la Torá tienen el mérito de recibir
y revelar al mundo.
Di-s le dió la Torá a Israel para que sea
nuestros "ojos". Así como Di-s "miró
en [el diseño de] la Torá y creó el mundo",
nos dió la Torá para que miremos en ella y
obtengamos el poder y la dirección para crear y
rectificar el mundo que nos rodea.
La palabra etz, "árbol" en hebreo, está compuesta de dos letras: ain
y tzadik. Ain significa "ojo",
y tzadik significa el "justo".
Cada judío es en esencia un tzadik,
como está dicho: "Y tu pueblo son todos tzadikim,
por siempre heredarán la tierra, ellos son el
retoño que he plantado, la labor de Mis manos de
quien enorgullecerse". El tazdik
potencial inherente en cada judío, aunque
inicialmente latente, se activa cuando el "ojo"
de la Torá penetra en su conciencia y se vuelve
parte suya. Así como la Torá es el "árbol
de vida [eterna]", también el tzadik,
cuando está conectado y unificado con el "ojo"
de la Torá, se vuelve un "árbol de vida [eterna]".
Este es el secreto de la palabra "árbol",
etz.
Y
así encontramos en los
Salmos: "Los ojos [einei] de Di-s [miran]
hacia los justos [tzadikim]". Di-s da Sus "ojos" a cada tzadik
en potencia, Su capacidad de ver dentro de la Torá
(el secreto de la perspicacia o comprensión de
Su "ojo derecho") y Su capacidad
consecuente de crear y rectificar la realidad (el
secreto del poder de Su "ojo izquierdo").
En el Sefer
Ietzirá estudiamos que
cada mes posee una letra del alfabeto hebreo, el
canal de conciencia Divina a través del cual Di-s creó
el tiempo-período del mes. La letra del mes de Tevet,
el mes anterior, es la ain, la de Shevat
es la tzadik, formando juntos la palabra
etz.
El primer día de Shevat,
representa el tzadik potencial (cada rosh
jodesh, la luna nueva, es el poder del mes en
potencia) que se apega a su raíz en el
"ojo" Divino de la Torá. El 15to día de Shevat,
Tu b'Shevat, con la luna llena
representa la realización del tzadik al
integrarse totalmente en su conciencia individual
del "ojo" de la Torá. Esto concuerda
con el principio general de que la opinión de la
Casa de Shamai siempre "sigue el potencial",
mientras que la de Hilel siempre "sigue lo
actual". De aquí la diferencia de opinión
respecto a la fecha del "año nuevo del árbol".
Rosh
Jodesh Shevat y Tu b'Shevat caen
exactamente entre Januca y Purim. Desde el último día de Januca hasta Rosh Jodesh Shevat
inclusive hay 29 días. Desde el 2 de
Shevat hasta Tu b'Shevat
inclusive hay 14 días. Desde el 16
de Shevat hasta Purim inclusive hay nuevamente 29
días.
2 veces 29 (58 el valor de la palabra jen, "gracia" y "simetría") más 14
da un total de 72 (el valor de jesed,
"bondad") días desde Januca
hasta Purim (quedando 70 días entre las
dos festividades)
La festividad de Januca es la del aceite de oliva
puro y la de Purim es la
del vino. Las siete especies y frutos de la
tierra del Israel están contenidos englobados
por estos dos frutos primarios, que representan
en cabalá respectivamente los principios de
"padre" y "madre".
- El
Poder Unificador del Arbol de Vida
Primordial
El Arbol de la
Vida fue plantado por Di-s
em el "Jardín del Eden primordial" (gan
b'eden mikedem). La palabra kedem,
"primordial", alude al método de cálculo
en cabalá conocido como "números
primordiales" (mispar kidmí). De
acuerdo con este método, a cada letra se le da
el valor correspondiente a la suma de todas las letras
desde la alef hasta el número dado. Así
la ain de etz equivale a 325, y
la tzadik a 495, por lo que en mispar
kidmí etz = 820.
Por otro lado, el "triángulo" de
un número es la suma de todos números desde 1
hasta el número en cuestión. 820 es el triángulo
de 40 (la suma de todos los números desde 1
hasta 40), que es el valor de la letra mem,
que si la agregamos a etz forma la
palabra etzem, "hueso" o
"esqueleto", que deriva de la palabra etz,
por lo que el esqueleto del cuerpo humano es su más
íntimo "árbol de la vida".
La letra mem denota "agua",
el agua del manantial de vida, el río que fluye
desde el Eden para regar el Jardín y
que emerge de su punto central, debajo del Arbol
de la Vida.
El número 820 equivale a maaian
hamitgaber, "el manantial que siempre
aumenta", el secreto de Januca,
como se planteó en nuestro mensaje de Torá de Januca.
También equivale a v'ahavta l'reiaja
camoja, "y amarás
a tu prójimo como a ti mismo". En Purim
llegamos al sumum del amor a todos los judíos
por igual ascendiendo al nivel de "hasta que
no pueda distinguir [entre una alma aparentemente
buena y una mala]". Se dice del vino, en
particular del de Purim: "cuando
entran el vino salen los secretos".
Aprendemos en Jasidut que el "secreto"
(sod = 70) que "sale" (bebiendo
vino) es el de amar a todos los judíos por igual
con amor infinito.
Así, el etz de Shevat (Rosh
Jodesh Shevat y Tu b'Shevat) sirve
como intermediario que conecta el manantial de la visión penetrante y perspicaz de Januca
con el arrebato de amor de Purim. La
letra ain significa "manantial".
El intenso amor hacia todos los judíos por igual
se da cuando se los visualiza de acuerdo con su
verdadero potencial de ser tzadikim.
Esto está en concordancia con el principio
general en cabalá y jasidut que todo
intermediario entre dos extremos tiene dos
aspectos, uno de los cuales se conecta con un
extremo y el otro con el otro extremo. Rosh Jodesh
Shevat se conecta a Januca y Tu
b'Shevat a Purim.
Y
de tal manera podemos ver
que en verdad, ambos días comprenden una
realidad existencial que unifica Januca y Purim,
que el manantial de la sabiduría de la Torá y la máxima expresión de amor a
Israel.
Que seamos
meritorios, con la llegada del Mashiaj, de
ser un eterno árbol de vida,
plantado por las manos de Di-s
en Su jardín, la tierra de Israel, Amén.
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