Cabalá y Vida
Moderna- Viviendo con el
Tiempo
Un
Mensaje de Torá para el mes de Shevat
del
Rabino
Itzjak
Ginsburgh
Tu
B'Shevat
Nos enseña el Sefer Ietzirá que
Di-s creó el mes de Shevat a través del canal
divino de la letra tzadik. Esta palabra
significa el "justo", de quien está
dicho: "El justo es es fundamento del mundo",
y en cada generación hay una persona que es el
"justo de la generación". El mes de shevat
el tiempo más apropiado para que cada uno de
nosotros manifieste su chispa de tzadik,
fortaleciendo su conección conciente con el tzadik
de la generación.
La letra tevet, del mes anterior,
es la ain; cuando se conecta con la letra de este
mes forman la palabra etz (árbol). Esto
refuerza la idea, enseñada en jasidut, de que
estos meses se corresponden respectivamente con
el árbol del conocimiento y el árbol de la vida.
El poder espiritual de tevet, bitul o
autoanulación, intenta ayudarnos a rectificar el
estado de autoconciencia que proviene del hecho
de que Adam y Eva hayan comido del árbol del
conocimiento, provocando la caída primordial de
toda la humanidad. El poder espiritual de shevat,
taanug o placer, intenta despertar nuestro
deseo por el fruto del árbol de la vida, que
tiene el poder de transformar la amarga oscuridad
de la mortalidad que se produjo después de comer
del árbol del conocimiento, en una dulce luz de
vida eterna que se pretendía para el hombre en
el momento de su creación.
El árbol de la vida, que expresa el
potencial de restaurar la perfección en toda la
realidad, aparece en las fuentes judía como un símbolo
del "tzadik fundamento del mundo" y de
la Torá, en especial su dimensión interior, la
tradición esotérica. De esta manera, cuando nos
concentramos en injertarnos en el árbol de la
vida, el mes de shevat es un tiempo
especialmente importante para apegarse al tzadik
mediante el sendero de la "dulce" Torá
que emana de su boca. Por esta razón encontramos
que fue durante este mes que los hijos de Israel
escucharon la recapitulación de la Torá por
parte de Moisés, como está registrado en el
libro Deuteronomio (Mishná Torá).
El justo es considerado como el Moisés
de cada generación, anima nuestra alma al
conectarnos a más y más profundos senderos de
"la Torá de Vida", inspirándonos
continuamente a diseminar la luz de Di-s en el
mundo por medio de buenas acciones y compartiendo
la sabiduría de la Torá con la que hemos sido
bendecidos.
Tu B'Shevat, el 15 de shevat, es
conmemorado en la tradición judía como una
festividad especial, el "Año Nuevo del
Arbol". Es el día en que se determina el
diezmo que va a ser tomado de los frutos recién
formados del árbol, porque se presume que en
esta fecha ya ha caído la mayoría de las
lluvias anuales. Este día celebramos el
despertar de la vida, la que savia sube de las raíces
y lleva las bendiciones y energía de la tierra a
las ramas donde se forma el fruto.
Hay dos opiniones entre los sabios acerca
de qué día de shevat es el año nuevo
del árbol. La "casa de Shamai"
sostiene que es el primero, el día de la luna
nueva, mientras que la "casa de Hillel"
sostiene que es el 15, el de la luna llena. Estas
dos fechas corresponden a los dos estados del tzadik:
el primero representa al tzadik como
existe en un estado de "ocultamiento",
mientras que el 15 representa al tzadik
cuando está completamente revelado. Esta
distinción concuerda con la percepción general
que la "Casa de Shamai" decide de
acuerdo con el estado potencial de la cosa,
mientras que la de Hillel de acuerdo con su
estado "actual".
La Mishná se refiere a Tu B'Shevat
como el año nuevo "del árbol" (en
contraposición con la forma común "de los
árboles"), aludiendo a la especial conección
entre esta fecha y "el Arbol [quintaesencial]
de la Creación", el "Arbol de la Vida".
Compuesto por raíces, tronco, ramas y
fruto, el árbol es visto en cabalá como una metáfora
del proceso por el cual la luz y energía Divinas
son canalizados dentro de la Creación. Meditemos
ahora acerca de los distintos componetes de la
metáfora:
Las raíces representan el poder del alma
del tzadik, que mientras absorbe y
proyecta la fuerza invisible de vida Divina
subyacente en la Creación y sirve como un modelo
de servicio Divino, su esencia (o raíz del alma)
permanece completamente oculta, como las raíces
del árbol.
El tzadik es conciente de estos
dos modos de existencia, por lo que es capaz de
existir concientemente "dentro y fuera del
mundo" como uno y al mismo tiempo.
Se dice del Baal Shem Tov, el fundador
del jasidismo, que perfeccionó su estado paradójico
de conciencia más que cualquier otro tzadik
antes que él. Fue capaz de aferrarse
concientemente a la luz infinita y trascendente
de Di-s, mientras que al mismo tiempo dirijía
una conversación aparentemente mundana con su
semejante judío. Esto lo habilitó a atraer
dentro de la Creación una medida ilimitada de
influjo desde una realidad totalmente "más
allá" de la Creación misma.
El tronco representa la sabiduría de la
Torá como es revelada en cada generación por
cada tzadik en particular. La Torá es
el medio esencial por el cual la fuerza de vida
es llevada a las varias ramas de la Cración. Los
anillos concéntricos del tronco representan los
multiples niveles de interpretación de la Torá,
alineándose desde el centro interno de la
tradición mística hasta las capas exteriores de
la ley y las costumbres.
Las ramas del árbol representan a
aquellos sirvientes de Di-s humildes y amantes,
imbuidos por el espíritu expansivo del jasidut,
que siempre buscan alcanzar y abarcar el resto de
la Creación. Aunque su conección conciente es
la sabiduría de la Torá que les reveló el tzadik,
la fuerza que les permite "producir frutos"
deriva realmente de su raíz espiritual oculta,
enclavada en el sustrato Divino de la realidad.
El fruto representa las buenas acciones
realizadas por estos individuos en su deseo de
beneficiar a la Creación, los actos benevolencia
infundidos del sabor innato de cada alma.
En Tu B'Shevat nos conectamos con esta
metáfora del árbol, en la medida que
experimentamos una renovada oleada de energía
creativa proveniente de las raíces de nuestro
ser, que nos inspira a dedicarnos al servicio
activo de Di-s, cumplir Su propósito en la
Creación.
|