Cabalá y Vida
Moderna -
Viviendo con el
Tiempo
Las
Cuatro Especies
"Todo mi ser exclamará 'O
Di-s, Quién es como Tu?"
Nuestros
sabios interpretan el versículo (Salmos 35:10): "Todos mis
huesos [es decir, todo mi ser] dirán 'Oh
Di-s, quién es como Tu?'", como
referido a las cuatro especies de la festividad de Sucot,
cada una de las cuales representa una parte del cuerpo humano,
que al juntarse alaban a Di-s con esas palabras (Vaikrá Rabá
30:14; Midrash Tanjuma, Emor 19):
El lulav,
la rama de palmera datilera cuya columna central se conoce como
la "columna vertebral" (shidrá), se compara con esa parte
del cuerpo humano; las hojas de las ramas de mirto (hadás)
se parecen a los ojos del hombre; las hojas de la rama de sauce
(aravá) son similares a los labios y el etrog al
corazón.
La frase "Oh
Di-s, quién es como Tu? Equivale numéricamente a 162, como la
palabra betzelem, "a imagen de", que aparece en el
comienzo de la Torá en la frase "a imagen de Di-s El lo creó [al
hombre]", frase que a su vez equivale a 248, que es el número de
los órganos del cuerpo (de acuerdo con la Mishná, el
número de huesos del esqueleto humano), el número de
mandamientos positivos de la Torá y la guematria del nombre del
primer judío, Abraham.
Cuatro
Especies, Cuatro Estados de Conciencia
Teniendo en
cuenta esta introducción, meditemos acerca de los cuatro
miembros del cuerpo que corresponden a las cuatro especies de
Sucot, de acuerdo también el principió general de la cabalá
y el jasidismo que establece que todos los elementos del
servicio espiritual de las Altas Festividades que preceden a
Sucot, encuentran su manifestación material en las mitzvot
físicas de esta última.
Cuando
bendecimos y agradecemos a Di-s con las cuatro especies físicas
(con "todos mis huesos") y las sacudimos en todas las
direcciones para revelar el reino de Di-s en todos los aspectos
de la realidad, estamos reflejando en el plano físico la
devoción espiritual de las plegarias de corazón que realizamos a
Di-s en Rosh HaShaná (el día en que coronamos a Di-s, o
sea lo incitamos, como si fuera, a que desee ser Rey) y Iom
Kipur (El día en que nosotros, como pueblo, nos elevamos al
nivel de volvernos los agentes exclusivos de Di-s para revelar
Su reino en la tierra).
Los Ojos
Descienden, el Corazón se Eleva
Está dicho de la
plegaria en general: "El suplicante debe dirigir sus ojos hacia
abajo mas su corazón hacia lo alto" (Ievamot 105b). Al
comienzo de la plegaria silenciosa nos presentamos con la
columna vertebral erguida y al inclinarnos en reverencia, todas
las vértebras se abren en un verdadero "bitul", auto anulación,
con un canto inaudible a Di-s, entonces decimos: "Señor abre mis
labios y mi boca dirá Tu alabanza". (Salmo 51:17. La
interpretación cabalística de este verso es central para las
kavanot [meditaciones místicas] de Rosh HaShaná.)
Vemos así que
estos cuatro miembros participan específicamente en el servicio
Divino de la plegaria.
A un nivel de
percepción más profundo, sentimos que en el corazón-etrog
dirigido hacia las alturas durante la plegaria, se concentra la
necesidad de saber "¿a Quien estoy rezando?"
Los
ojos-hojas de mirto, dirigidos hacia abajo donde se
encuentra la realidad, resumen la conciencia de "¿para qué estoy
rezando?"
Los labios en
movimiento-hojas de sauce, ruegan con la conciencia de
"¿quién está rezando en realidad, yo o Di-s?"
La columna
vertebral-lulav, cuando estamos en silenciosa
devoción, expresan la conciencia de su firme estado de confianza
y determinación en que "mi plegaria seguramente será
respondida".
Los tres
primeros estados de conciencia son expresados como
interrogantes, pero luego en el servicio de la plegaria
propiamente dicha las preguntas se resuelven y sus respuestas se
vuelven claras: "Estoy rezando al Di-s Todo Poderoso, el Creador
y Esencia todo abarcadora de la creación"; "estoy rezando por la
redención del mundo con la llegada del Mashíaj, a nivel
colectivo y a nivel personal"; "es por el poder y la bondad de
Di-s que mis labios y mi boca se abren para alabarLo".
El cuarto estado
de conciencia -que en realidad según el orden del Midrash es el
primero y es la columna vertebral de toda conciencia- está
expresado inicialmente como una afirmación.
Antes de que uno
se pare a rezar, debe tener la seguridad de que su plegaria será
efectivamente respondida.
Este es el
estado de conciencia permanente del judío, existencialmente
conectado al Todopoderoso, que le da una motivación y lo faculta
espiritualmente a cumplir con al exhortación de nuestros sabios:
"Ojalá que uno estuviera rezando el día entero" (Berajot
21a, etc.).
El lulav
se eleva por encima de las demás especies, por cuya razón
pronunciamos en su nombre la bendición de las cuatro: "Bendecido
eres Tu ... quien nos ha.... ordenado elevar el lulav".
En particular, el lulav expresa la exclamación de
victoria –"nuestro lado ha triunfado"- de la batalla espiritual
que tuvo lugar durante el período de las Altas Festividades.
Ratzó Vashov
De la meditación
anterior también podemos derivar otro profundo entendimiento. El
mirto y las ramas de sauce están unidas al lulav y se
elevan junto con él con la mano derecha, mientras que el
etrog se sostiene con la mano izquierda y luego se reúne con
las tres especies de la derecha.
Como se explicó,
el etrog representa la aspiración del corazón de
"alcanzar" ni más ni menos que a Di-s. Si esta aspiración fuera
a expresarse sin límites, resultaría en que el alma saldría de
los confines del cuerpo (como en el caso de Nadav y Avihú, los
hijos de Aarón, quienes experimentaron "correr" sin la capacidad
de "retornar").
La izquierda es
la fuerza controladora que impide que el "correr" del alma
llegue a un extremo negativo. De la mano izquierda está dicho:
"la mano izquierda aleja" (mientras que "la mano derecha
acerca") (Sotá 47a).
Esto significa
que la izquierda impide que el alma y Di-s se fusionen
completamente y se vuelvan absolutamente uno como estaban antes
de la creación. En este mundo, el "correr" del alma no debe
concretarse hasta el final, "debe estar siempre acercándose pero
nunca alcanzando el límite", (Berajot 26b).
Por esta razón,
Di-s creó al hombre con el corazón a la izquierda. Así, durante
la tefilá, la izquierda eleva el etrog lentamente pero
seguro y lo conecta con las especies de la derecha. Sólo
entonces la mitzvá se considera cumplida. El "correr"
ascendente del etrog desde la izquierda inspira el
"retorno" descendente de las especies de la derecha.
De esta manera,
concluimos que la columna vertebral del servicio Divino está
representada por el lulav ascendente en la derecha, pero
la esencia de la plegaria de corazón está representada por el
etrog, el corazón, a la izquierda. Y así dicen nuestros
sabios: "el Todo Misericordioso desea el corazón" (Sanhedrín
106b). El Todo Misericordioso desea aquel corazón que más Lo
anhela.
EL Corazón
Perfecto
Los cuatro
nombres de las especies, etrog, aravá, lulav y hadás,
suman 1024, que equivale a 32 al cuadrado. 32 = lev,
"corazón". Así, al unirse expresan el corazón perfecto (un
número cuadrado perfecto refleja el estado perfecto de su raíz).
Sorprendentemente, las tres palabras shidrá (columna
vertebral), ain (ojo) y safá (labio) también suman
1024, el corazón perfecto. Junto con la cuarta palabra lev,
el corazón mismo, los cuatro miembros juntos ("todos mis
huesos") equivalen a 1056, la forma "diamante" de 32, que es el
doble "triángulo de 32!
EL Corazón
Alegre
La festividad de
Sucot, de los "Tabernáculos", es la festividad más alegre
del año. En ella hay cuatro niveles de alegría correspondientes
a las cuatro letras del Nombre esencial de Di-s, Havaiá.
1) Simjat
Beit Hashoevá, La Celebración de la Recolección del Agua
Durante esta
ceremonia festiva en el Templo, se conducía agua desde el
manantial de Shiloaj, trayendo simultáneamente el ruaj
hakodesh, el Espíritu Santo de Di-s a las almas de Israel.
Este nivel de alegría corresponde a la letra iud del
Nombre de Di-s y al atributo de (la fuente de) jojmá,
sabiduría.
2) La Sucá,
la alegría del "tabernáculo" que nos protege física y
espiritualmente:
Este nivel de
alegría corresponde a la hei del Nombre de Di-s y al
atributo de biná, entendimiento.
3) Netilat
Lulav, elevar el lulav junto con las Cuatro
Especies:
Este nivel
corresponde a la vav del Nombre de Di-s y a las sefirot
desde jesed hasta iesod, que activa las emociones
del corazón con el amor y la unión de Israel.
4) Jag
Haasif, La alegría de la recolección, la dicha natural
del granjero cuando cosecha el tesoro que Di-s ha derramado
sobre él:
Nivel que
corresponde a la hei final del Nombre de Di-s que da vida
a la naturaleza, maljut, el reinado.
La Alegría que
hay en Nuestros Corazones en Sucot
Toda alegría se
manifiesta en el corazón, lev, palabra que tiene muchas
asociaciones con la festividad de Sucot:
-
Cuando escribimos en forma
completa las letras de la palabra lev,
lamed-bet, (Lamed, mem, dalet;
Bet, iud, tav) su guematria equivale a 486, el valor
númerico de Sucot!
-
Cuando nos sentamos en la
sucá, bendecimos a Di-s por habernos ordenado dicha
mitzvá. Las palabras que distinguen a esta bendición
son leshev basucá, "...sentarse
en la sucá", cuyas iniciales son lamed y bet,
lev.
-
El lulav, la hoja
de palmera, se escribe lamed-vav-lamed-bet, que se
puede leer lo lev, "tiene corazón".
-
Dicen nuestros sabios que
el etrog, el citrón, se asemeja al corazón.
-
Como ya se dijo, el valor
numérico de todas las especies juntas, etrog-aravá-lulav-hadas,
equivale a lev veces lev, 32 x
32!
Finalicemos con
una plegaria: "Purifica nuestros corazones para servirTe de
verdad", para que merezcamos la gran alegría de la festividad de
Sucot con la revelación de Mashíaj (cuyo nombre se
permuta para formar las iniciales de "El estará lleno de
alegría" y "El producirá alegría") y la completa redención de
Israel y el mundo entero ("todo mi ser").
Amén. |