Cabalá y Vida
Moderna-
Viviendo con el
Tiempo
Un
Mensaje de Torá para el mes de Tishrei
del
Rabino
Itzjak
Ginsburgh shlita
Bendición para el Año que Comienza
bs"d, en el mes de la
Miscericordia del año 5767
Del Rabino Itzjak
Ginsburgh shlita
Por Providencia
Divina, el próximo Rosh Hashaná, que sea para bendición, cae en
Shabat.
El Rebe de
Lubavitch resaltó repetidas veces en sus alocuciones que un año
de estas características, donde por ende caen también en Shabat
las festividades de Sucot y Sheminí Atzeret-Simjat Torá (de
manera que "si se repite tres veces queda firme"), va a ser un
año "shabatit", o sea impregnados sus días con el
"espíritu" del Shabat.
El Rebe también
destacó especialmente la dimensión de placer inherente a Shabat,
con la seguridad y la esperanza de que un año shabatit
sea rebosante de placer y satisfacción.
Pero esta
coincidencia tiene otro significado también importante: dicen
nuestros sabios que el Shabat es "un adelanto del Mundo por
Venir", así que entonces también es un "año del Mundo por
Venir".
Dicen nuestros
sabios (y así lo decreta en las leyes judías del Ramban)
que "los profetas sólo profetizaron acerca de los días del
Mashíaj, pero el Mundo por Venir " ningún ojo ha visto fuera de
Ti, Dios", ain lo raatá Elokim zulateja. Y he aquí que el
año que comienza 5767 (tradicionalmente sin considerar
los miles), tiene el valor numérico de ain lo raatá,
"ningún ojo ha visto", insinuando que va a ser un "año del Mundo
por Venir".
A pesar de que el
Mundo por Venir está en el nivel superior y oculto de una
profecía, como en el versículo de Isaías citado (64:4) "ningún
ojo a visto a Dios fuera Ti, quien le dará [su recompensa] a
quien lo espera", de todas maneras "a tres personas les dio Dios
de probar en este mundo algo del Mundo por Venir y ellos son
Abraham, Itzjak y Iakov. Abraham porque está escrito de él
vakol, '[fue
bendecido] en todo',
de Itzjak está escrito mikol,
'[he
comido] de todo'
y de Iakov kol, '[tengo] todo'".
Todos los judíos
somos hijos de los patriarcas, y podemos y debemos decirnos
"cuando serán mis actos como los de mis padres, Abraham, Itzjak
y Iakov", por lo tanto todo judío es capaz de degustar del Mundo
por Venir también en este mundo.
En general
percibimos al Mundo por Venir como algo que se está acercando
constantemente, pero los seres humanos no podemos verlo de
manera palpable; sin embargo este nuevo año en especial
necesitamos y por cierto podremos "probar algo del Mundo por
Venir", incluso hasta al nivel de "ningún ojo ha visto".
Nuestro maestro el
Baal Shem Tov nos enseñó la manera de transformar las palabras
negativas en conceptos positivos. Siguiendo su sistema, podemos
explicar ain lo raatá –"ojo no ha visto"- como el poder
del ojo de ver el "no" y por lo tanto la expresión
Elokim zulateja –"fuera de Ti, Dios", adquiere una nueva
dimensión propia que hace que tengamos que interpretar el
versículo de nuevo. Pasemos a explicarlo:
Elokim zulateja
es retornar a la intención original de Hashem: ani amarti
Elokim atem, "He dicho ustedes son Divinos", refiriéndose a
quien tiene el mérito de rectificar su pecado en forma
individual. También es así con todos los judíos cuando el
pueblo de Israel en general llega al nivel deseado, cuando llega
al nivel de Elokim atem convirtiéndose en zulateja
[lit. "tu compañero"], el compañero verdadero que deseó
Hashem al crear el mundo.
¿Y cómo se llega al
nivel excelso de "Elokim zulateja? El profeta Isaías dice
en nuestro versículo iaasé lemejake lo, "[lo que Dios]
hará para el que lo espera", para aquellos que esperan a Dios de
una manera activa, ocupándose de profundizar en la jojmá
elokit, la sabiduría Divina interior de la Torá, hasta
que logran consustanciarse con sus secretos.
Por eso, los que
esperan a Dios penetrando en el interior de la Torá y logran ser
Elokim zulateja llegan al nivel de ain lo raatá,
"ningún ojo vio", la visión del "no" con los ojos.
El Tania, el libro
básico de jasidut, explica tres niveles ascendentes de
meditación acerca de la Divinidad:
1.
cómo Dios
"llena todos los mundos", memale kol halmin
2.
cómo
rodea o "abarca todos los mundos",
sobeb kol halmin
3.
cómo
"todo frente a El es como si no existiera", culó kamia kelo
jashiv.
Según estos tres
grados de revelación, el primero se refiere a nuestro mundo
físico donde se puede ver con el ojo de la mente del corazón la
luz infinita que llena los mundos trayéndolos a la
existencia, y hasta están las almas elevadas que logran verlo
con ojo material; el segundo nivel se refiere a los días del
Mashíaj cuando se llegará también a vislumbrar la luz infinita
que rodea a los mundos, una luz más indirecta, todo
abarcadora; pero en el Mundo por Venir se realizará la profecía
de ain lo raatá, "ojo no vio", cuando el ojo llegará a
ver el "no", la nada absoluta por encima de los niveles
anteriores de luz infinita donde "todo lo que existe, frente
a El es como si no existiera".
Cuanto más logramos
acercarnos a Dios (kamia, estar frente a El), entonces
vemos y sentimos de manera más intensa que " todo lo que existe,
frente a El es como si no existiera".
Cuando finalizamos
el año 5766, iesh amití, (el ser verdadero),
pasamos al 5767, "ain lo raatá", y logramos ver
cómo el "ser verdadero trae a la existencia el mundo que es "no
[nada]" frente a su Presencia.
Más en profundidad,
ain lo raatá es la realidad del Mundo por Venir que
esperan los justos auténticos, tzadikei haemet, que le
dicen a Dios, como acostumbraba decir el Admur Hazakén,
"no me importa este mundo ni el mundo venidero, sólo me importas
Tu y nada más", abrazando al Rey del universo con amor.
Más profundamente,
el Mundo por Venir de aquellos que sienten de esta manera está a
un nivel de "ain lo raatá", donde se "ve" que el "no"
tiene una existencia verdadera, "kelo jashiv", y toda su
finalidad es para elevarse a partir de él para aferrarse sólo al
Rey.
Para poder entender
esto más profundamente traeremos la conocida historia de
nuestro maestro el Baal Shem Tov, quien cierta vez le aseguró a
una pareja que le pidió su bendición para tener hijos, que iban
a tener un hijo. Sabemos que todo milagro es una violación de
las leyes de la naturaleza que Dios creó y no quiere que sean
violadas, por lo que salió una voz del cielo declarando que por
cuanto alteró el orden de la Creación del universo en contra del
decreto celestial, no tendría parte del Mundo por Venir.
El Baal Shem Tov se
alegró grandemente porque a partir de ahora estaría seguro de
que su trabajo sería sólo y exclusivamente en aras de Dios,
sabiendo que no recibiría recompensa por sus acciones.
Salió nuevamente
una voz de las alturas, diciendo que en mérito de que esto le
trajo alegría y por haber aceptado el decreto Divino, entonces
volvía a merece el Mundo por Venir.
El Mundo por Venir
que se ganó, respecto del que perdiera en primera instancia, es
mucho más elevado y fuera de toda comparación, porque si no
fuera así tendría que haberse lamentado de haber perdido su
virtud y el motivo de su alegría.
Esforcémonos este
nuevo año en agregar y profundizar más y más en pnimiut
haTorá, el interior de la Torá, la Torá shabatit, en
cuyo seno logramos fortalecernos en la Divinidad hasta el grado
de "Elokim zulateja", ser los compañeros que Dios
pretende y por su poder degustar un aperitivo del Mundo por
Venir en este mundo, cuando el ojo ve el "no".
Por cierto, anhelar
el Mundo por Venir desde ahora es necesario para "traer los días
del Mashíaj", porque para acercarnos al próximo nivel hay que
traerlo de un nivel más elevado aún, y para merecer la época del
Mashíaj hay que saborear desde hoy el Mundo por Venir, vakol,
mikol, kol, "en todo, de todo, todo".
Percibir la
abundancia infinita del Mundo por Venir aún en este mundo nos
posibilita influenciar mucho más a todos lo que está en nuestro
círculo de acción, a traer los tesoros de donde "ojo no ha
visto" , y a fuerza de derrochar estos tesoros "traer los días
del Mashíaj".
Con la bendición de
que sean inscriptos y sellados para un año bueno y dulce,
material y espiritualmente.
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