Cabalá y Vida
Moderna-
Viviendo con el
Tiempo
El
Mes de
Sivan
Los Tres Adjetivos de la Torá
Explica jasidut que la Torá es
descripta por medio de tres adjetivos esenciales:
la Torá de la verdad, la Torá
de la bondad y la Torá de la vida.
Este fenómeno de
tres adjetivos específicos que describen la Torá
se asemeja a la declaración de nuestros sabios:
todos los asuntos relacionados a nuestra
Sagrada Torá aparecen en grupos de tres (Talmud
Babli, Shabat 88a): Bendito sea
Di-s que dió la Torá tripartita (Torá,
Profetas y las Sagradas Escrituras): a la nación
tripartita (sacerdotes, levitas e israelíes) en
el tercer mes (Sivan) por medio de los
tres (Moisés, Aarón y Miriam)
La descripción
Torá de la verdad aparece en el
libro de Malaji (2:6): La Torá de
la verdad estaba en su boca
y el alejó a
muchos de la iniquidad. El adjetivo Torá
de la bondad aparece en el final del Libro
de Proverbios en el capítulo que describe a la
mujer virtuosa (Proverbios 31:26):
Ella abre su boca con sabiduría y la Torá
de la bondad está en su lengua. La
descripción Torá de vida fue acuñada
por los Sabios de la Gran Asamblea en la bendición
final de la amidá: Porque con la
luz de Tu rostro nos has dado, Hashem, nuestro Di-s,
la Torá de la vida.
Los tres adjetivos
esenciales de nuestra Sagrada Torá la Torá
triple- se compara con nuestros tres patriarcas:
Abraham, Isaac y Iaacov. Está escrito por cierto
al final de los 13 atributos de miscericordia de
Di-s (Mija 7:20): Muestra verdad a
Iaacov, bondad a Abraham, como juraste a nuestro
patriarcas desde los días de antaño [el secreto
de la Torá: el primero de los trabajos de
Di-s desde antaño (Proverbios 8:22)].
Verdad a Iaacov refleja la Torá
de la verdad. Bondad a Abraham
se compara con la Torá de la bondad.
Que juraste a nuestros patriarcas (Di-s
juró, como si fuera, por
¡la
vida de Di-s, en el momento en que Isaac
fue atado para el sacrificio) alude a la Torá
de vida (según el secreto de Isaac que
vivió 10 x 18 (jai, vida) o sea 180 años).
El mundo se
mantiene sobre tres cosas (pilares): sobre el
estudio de la Torá, sobre el servicio (a Di-s) y
sobre los actos de bondad (Etica de los
Padres 1:2). El pilar de la Torá se compara con
nuestro patriarca Iaacov (el tercero), el
pilar del servicio refleja a nuestro patriarca
Isaac (quien puso su cuello como ofrenda a Di-s),
el pilar de los actos de bondad es representado
por nuestro patriarca Abraham (el paradigma de la
bondad humana).
De todo esto
aprendemos que la descripción de la Torá como
verdad representa el nivel de la
Torá que está dentro de la Torá. La
conección de verdad con Torá
representada en su forma pura y esencial está
enfatizada en el versículo del profeta Malaji
citado antes: La Torá de la verdad está
en su boca
porque los labios del sacerdote
resguardan el conocimiento y la gente debe buscar
la enseñanza de su boca (Malaji 2:6,7).
La descripción de Torá de vida
significa el nivel de servicio incluido
dentro de la Torá y por cierto la frase
aparece en la plegaria servicio, en la amidá
(y como declaran los sabios El servicio de
la plegaria fue decretado para reemplazar el
sacrificio de la ofrenda diaria continua [Talmud
Babel, Berajot 26b]). La descripción de la
Torá como bondad refleja el nivel de
actos de bondad incluidos en la Torá,
y como tal aparece en las Sagradas Escrituras
específicamente en el capítulo que retrata
la mujer virtuosa (Proverbios 3:1)
como alguien que practica la beneficencia y la
generosidad con autosacrificio.
El Baal Shem Tov
enseña (en la famosa carta que escribió a su cuñado
el rabino Guershon de Kitov) que al pronunciar
cada letra de la Torá debemos entender o
imaginarla en tres dimensiones: Mundos, Almas y
Divinidad. Estas dimensiones están subyacentes a
todos los aspectos de la existencia pero son
revelados sólo por medio de las letras de la Torá.
La rectificación
de los mundos se logra a través de
la Torá de la bondad, como está dicho (Salmos
89:3): el mundo es edificado [rectificado]
con amor.
La interconección
de todas las almas de Israel es
posible a través de la Torá de vida,
la fuente de nuestra vida y la
duración de nuestros días (ver plegaria
de la noche). Similarmente, se acostumbra
decir antes de la plegaria, al comenzar el pilar
del servicio comparado con la Torá
de la vida: Tomo sobre mi el precepto
positivo de amarás a tu prójimo (tu compañero
judío) como a ti mismo.
Finalmente, la
revelación de Divinidad es atraída
a este nivel de la realidad por medio de la
Torá de la verdad. No hay
verdad salvo la Torá [Talmud Ierushalmi, Rosh
HaShanaá 3:8]. Di-s, Di-s,
es verdad. La Verdad es el
sello del Santo Bendito Sea [Talmud
Babel, Shabat 55a], que sirve para revelar
Divinidad en el mundo.
Entonces vemos que
la Torá de la vida funciona como el
intermediario que conecta la Torá de la
bondad y la Torá de la verdad
así como el nivel de Almas sirve
como una dimensión intermedia que conecta entre
Mundos y Divinidad. El
orden de arriba hacia abajo de Divinidad,
Almas y Mundos es paralelo al orden en el
dicho antes citado de la Etica de los Padres:
El mundo se mantiene sobre tres cosas:
sobre el estudio de la Torá, sobre el servicio (a
Di-s) y sobre los actos de bondad. Este es
el secreto del versículo [Levítico 26:42]:
Y recordaré mi pacto (el de la entrega de
la Torá) con Iaacov (la Torá de la verdad),
y mi pacto con Isaac (la Torá de la vidad)
y mi pacto con Abraham (la Torá de la
bondad) recordaré.
Además, con
referencia s su raíz celestial trascendente, los
tres adjetivos guardan paralelo con las tres
cabezas de la Corona superna como se
explica en cabalá: La cabeza incognosible
(en el alma esta se expresa en la fe
pura en Di-s), la cabeza de la nada (reflejada
en el alma como placer) y la cabeza
del infinito o literalmente el rostro
extendido (que en el alma corresponde a la
voluntad). En cada una de estas tres
cabezas se encuentra una raíz-origen para su
recipiente particular y para su
luz particular. Las raíces de los
recipientes dentro de las cabezas
están en paralelo con Abraham, Isaac y Iaacov (de
arriba a abajo): Abraham corresponde a la
cualidad de fe en alma (respecto a Abraham está
escrito: [Génesis 15:6]: y creyó en Di-s
y El lo consideró como un justo. También
se lo conoce como el primero de los
creyentes [Talmud de Babel, Sucá 19b]). Isaac se
compara con el nivel de placer (Su
nombre significa risa, como resultado
de lo que sintió su madre Sara en su nacimiento
[Génesis 21:6]: Di-s me hizo reir, todo el
que oiga acerca de esto se reirá de mi.).
Finalmente, Iaacov refleja la cualidad de voluntad
(como en el versículo Iaacov fue un hombre
perfecto [Génesis 25:27], perfecto en el
sentido de motivado por una voluntad única y
perfecta, como se explica en jasidut).
Sin embargo, con
referencia a las raíces supernas de las luces,
los aspectos particulares dados por la Torá a
cada una de las tres cabezas (porque la Torá
es luz [Proverbios 6:23]), se encuentran en
orden inverso: la Torá de la verdad
(correlacionado con Iaacov) fue dado sobre el
potencial (el recipiente) de la fe, en el alma.
Este es el secreto de la expresión del Zohar:
El (la manifestación masculina de
Divinidad, la luz que otorga
iluminación Divina a la realidad) es verdad y ella
(la manifestación femenina de Divinidad ,
el instrumento que recibe conciencia
Divina) es fe. Luego viene la Torá
de la fe (relacionado a Isaac) que fue
determinado sobre el potencial de placer en el
alma. Este es el secreto de porque conTigo
está la fuente de la vida [Salmos 36:10],
la fuente de todos los placeres, como
está explicado en jasidut. Finalmente, la
Torá de la bondad (Abraham) fue
planteada respecto al potencial de la voluntad en
el alma. Este es el secreto de El [Di-s]
desea la bondad [Mijá 7:18], que refleja
la voluntad pura de hacer actos de caridad y
asimismo despertar la voluntad de Di-s para crear
los mundos, como está expresado en el versículo
antes citado: El mundo está construido
sobre la bondad.
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