La Dimensión Interior -- Un Portal hacia la Sabiduría de la Cabalá y el Jasidismo

 

 

El Sendero del Árbol de la Vida

parte 1

parte 2

parte 3

parte 4

 

SEMINARIO DE PSICOLOGÍA

Chile sept-2009

La Torá, el Alma y la Psiquis

dictado por el Rabino Itzjak Ginsburgh

Iniciando el programa de seminarios en Latino América, y por primera vez en Chile, el rabino Iitzjak Ginsburgh, un genuino maestro de la Cabalá, ofrece a profesionales de la salud mental y al publico interesado en resolver sus inquietudes existenciales

 

La Universidad de la Torá

Psicología

EL SENDERO DEL ÁRBOL DE LA VIDA

Primera parte

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Clase de Fin de Curso del Segundo Año de la Escuela de Psicología, en la Casa Gal Einai Ierushalaim 27 de Tamuz 5768

Los Dos Árboles del Edén y el Consejero Maravilloso

Buenos Días para todos. Por Providencia Divina hoy es 27 de tamuz, día en que según la tradición nació Iosef el Justo. Como está escrito en nuestro libro de psicología “Transformar la Oscuridad en Luz”, Iosef es el arquetipo del psicólogo o consejero, que ayuda a descifrar los sueños y en general se ocupa del prójimo a encontrarse a sí mismo, para resolver sus conflictos espirituales.

Varias veces me consultaron acerca del objetivo de los cursos de esta escuela y la profesión que se ofrece, ya sea psicoterapeuta, asistente, consejero, etc. De acuerdo a la terminología de la Torá la palabra que más adecuada es consejero, ioetz יועץ . Por cierto el mismo Mashíaj es llamado Pele Ioetz , “el consejero maravilloso”. Hay una insinuación muy importante de esto, ya que פלא יועץ , ( pele ioetz , 287) tiene el mismo valor numérico que רופא , rofé , “médico”. Todo médico debe ser un “consejero maravilloso” o milagroso. Esto significa que el consejo debe surgir desde lo maravilloso y milagroso, originado en un lugar que está por encima de la naturaleza.

La palabra hebrea ioetz proviene de עץ , etz , “árbol”. Había dos árboles en el lugar donde fueron creados y formados Adam y Javá, el Jardín del Edén primordial, el árbol de la vida y el árbol del conocimiento del bien y el mal, etz hajaim y etz hadaat . El pecado original del hombre fue comer el fruto del árbol del conocimiento antes de haber probado del árbol de la vida, y entonces ya no era bueno para él llegar hasta el árbol de la vida, como cuenta la Torá.

Pero si primero se hubiera consustanciado, fortificado, afirmado con el árbol de la vida, también podría haber rectificado y refinado el otro árbol para que sólo sea del conocimiento del bien, sin mal, como lo será en el futuro por venir.

De esto podemos deducir que así como hay dos clases de árboles, ( etz ), también hay dos clases de consejos ( etzá ) o dos clases de tratamiento psicológico. Uno proviene del lugar en donde todo es vida, jaim , como la expresión “vida eterna”. El otro surge del conocimiento, daat , דעת , y la ciencia, pero allí existe el bien y el mal, y entonces se genera el conflicto de si la persona sabe o no diferenciar perfectamente entre el bien y el mal conduciéndose por el camino correcto.

En general el bien y el mal están mezclados y confundidos, y el consejero no hace diferencia entre ellos, por lo tanto en general su consejo también está mezclado con los dos componentes de bien mal. Y por eso nuestro empeño aquí, y le pedimos a Hashem así sea, es que los consejos provengan desde el lugar de la vida, y no desde donde el bien y el mal se confunden y entremezclan. En todo consejo que damos puede haber un porcentaje dado de cosas buenas junto otras con malas.

Está escrito que en el principio de la creación "la luz y la oscuridad actuaban mescladas”, entonces puede darse la situación que le estoy explicando, revelando, le estoy dando luz a una persona, pero con un método que contiene mucha oscuridad. Por eso ese tipo de consejos no ayudan a que la persona y en general toda la humanidad se supere y progrese hacia la verdadera meta, el Mashíaj. Tenemos que decir entonces que los problemas que tiene la persona deben ser algo bueno, porque lo obliga a fortalecerse, a buscar su esencia y llegar al final al árbol de la vida.

 

Los Kerubim y La Espada de Fuego que Gira

Está escrito que después del pecado, cuando Adam fue expulsado del jardín del Edén, Dios puso “ kerubim” (ángeles guardianes) y una “espada de fuego que gira” en la entrada “para cuidar el sendero del árbol de la vida”, de manera que no fuese sencillo llegar hasta él. Los kerubim pueden ser algo simpático e inocente, un símbolo de amor como los que estaban en el Templo Sagrado de Ierushalaim sobre el arca del testimonio, pero también pueden ser ángeles de punición ( malajei jabalá ), como en el caso de los que cuidan el Jardín. Pero si actuamos de una manera correcta y rectificada podemos transformarlos en los ángeles de amor del Templo.

De todas maneras, el hecho es que están los kerubim y la espada de fuego, amenazando a todo aquel que no tiene los méritos suficientes para ingresar. ¿Cuándo es meritoria la persona? Los sabios aprende de “el sendero del árbol de la vida” ( derej etz hajaim ) que “sendero” ( derej ) es la senda del bueno comportamiento y “el árbol de la vida” es la Torá, de lo que deducen el gran principio universal que dice “el buen comportamiento antecedió a la Torá”. Si la persona tiene incorporado este principio y está rectificada conduciéndose de acuerdo a este principio, tiene luz verde para entrar y comer del árbol de la vida.

Cuando Javá probó del árbol del conocimiento del Edén fue muy generosa y quiso compartirlo con su marido, esto nos indica que también todo aquel que come del árbol de la vida enseguida quiere invitar a su prójimo. El que “encuentra vida” quiere que los demás también logren vivir, y en especial la vida eterna, de esa manera es verdaderamente bueno.

¿Qué es el buen comportamiento que precede a la Torá? Sin duda es también parte de la Torá, es la rectificación de la personalidad, del alma. Todas las personas que tienen dificultades, en esencia tienen problemas de derej eretz , carecen de un comportamiento correcto y rectificado, el sendero de cómo vivir como judío.

Seguramente habrán escuchado la expresión “la naturaleza judía”. Es la naturaleza judía que hay que adoptar para vivir una vida buena en este mundo. Por supuesto esto implica el cumplimiento de los preceptos, y entonces cuando decimos “antecede a la Torá”, en este caso la Torá que es un objetivo sumamente Divino, no sólo la parte literal y revelada, sino también los secretos ocultos, que son como una revelación Divina que llega después que la persona se rectificó. Derej eretz (lit. el sendero del mundo, la forma correcta de conducirse en el mundo) es una reparación, una rectificación que también debe ser hecha de acuerdo con la Torá.

 

El Consejo que Viene del Árbol

Decíamos que se puede estudiar psicología como un curso o una carrera en la universidad, en cualquiera de sus varias técnicas y vertientes, pero los consejos serán del “árbol del conocimiento del bien y el mal”, con lo que se convertirá en una repetición de lo que sucedió en el principio de la creación. Por lo tanto, no sólo no le permitirá a la persona acercarse al árbol de la vida, sino que justamente causará que se interpongan los kerubim y la espada de fuego para “proteger el sendero del árbol de la vida”. Las recomendaciones mezcladas de bien y mal evitan el progreso y encaminarse hacia el objetivo. Lo que estamos tratando de conseguir aquí es llegar a los consejos verdaderos de acuerdo con la Torá.

Otra cosa importante respecto a עץ , etz , árbol, la raíz de etzá , “consejo”. El libro, quizás el más importante que hemos publicado, es Perek Avodat Hashem , “Capítulo sobre el Servicio a Dios”. Como su nombre lo indica, intenta definir qué es servir a Dios. El judío debe ser un obrero. Incluso cuando Hashem puso a Adam y Javá en el Jardín del Edén Primordial, fue explícitamente para eso, para “trabajarlo y cuidarlo”. Hay un dicho que no es de la Torá, al comienzo del libro llamado Shivat Tzión que dice “el servicio es nuestra vida”.

Esto es algo muy cierto, la pregunta es cómo entendemos el concepto avodá , literalmente “trabajo”, aunque en nuestro contexto ser[ia “servicio”. Porque si hay un sendero hacia el árbol de la vida es el sendero del servicio a Dios, el “buen comportamiento” que antecedió a la Torá. No es correcto que no seamos íntegros, perfectos. Tener conciencia de nuestras carencias y de que no actuamos correctamente es la base de la humildad, como lo insinúa la primera toma de conciencia del Mashíaj: “no soy correcto”.

Por eso se necesita trabajar, servicio. Nos referimos al esfuerzo espiritual y físico, tal como está escrito en el Tania, pero para esto también se necesitan reglas e instrucciones para saber qué hacer. Porque el trabajo no es algo alejado de la razón, sino que es un trabajo de raciocinio mental conciente; un esfuerzo duro de la mente para que dirija y domine las pasiones superficiales, los deseos no purificados del corazón. Entonces el lema es “hay trabajar”.

Está el que viene al sicólogo y quiere una solución fácil, y lo primero que hay que saber es que eso no existe. Hay que luchar y trabajar, y eso es duro, pero por medio del trabajo se puede evitar también, incluso en casos muy difíciles, el uso de drogas, etc. No hace falta llegar a tomar tranquilizantes y remedio más fuertes, hay avodá , el servicio a Dios, el servicio espiritual del alma.

La avodá , עבודה , es entonces la ע , ( ain) de la raíz עץ , etz .

 

El Amuleto que viene del árbol

Pero la gente busca además otra cosa. Somos el “Pueblo Especial”, o elegido, ( עם סגולה , am segulá ) y buscamos segulot , traducido normalmente como amuleto, frases o artilugios que tienen un poder especial que no conocemos para producir determinados efectos. En realidad no sabemos por qué funcionan. Todos lo quieren, porque son cosas relativamente sencillas y fáciles, por ejemplo leer algunos capítulos de los Salmos, o hacer determinada cosa y te sentirás mejor, etc. Es como un remedio, pero espiritual.

En la Torá, como está escrito en el Tania en la parte final llamada Epístola Sagrada, la segulá para toda cosa buena en el mundo es la tzedaká , la donación (literalmente “hacer justicia”). Como está escrito “quien se apiada de las criaturas, se apiadan de él desde el Cielo” y “tu pecado se expiará con tzedaká”. Si una persona ha pecado, y en general todos los problemas son por eso (desde el pecado original en adelante, del cual somos herederos hasta hoy en día), se puede solucionar todo dando tzedaká . No significa sólo dar dinero, sino incluso físicamente, ayudando al prójimo. A tal punto que se puede decir con total seguridad, y así lo asegura el Tania, que si hiciéramos actos de tzedaká por encima de nuestras posibilidades, de verdad, viviríamos la mejor de las vidas, sin ningún problema, tanto física como espiritualmente. Además de que la tzedaká es un precepto de la Torá, es también la segulá general y más completa que hay en la Torá.

La צדקה , tzedaká , es entonces la letra ץ , tzadik final, de עץ , etz .

 

Un Consejo Completo y Verdadero

Entonces comenzamos con esta alusión, de donde surge este consejo completo y verdadero (que comprende en esencia las dos columnas centrales en equilibrio correcto): hace falta por un lado el trabajo espiritual, en busca de la humildad y la autoanulación (como está escrito también en el Tania) y por otro lado una entrega al prójimo pero más allá y por encima de la naturaleza de bondad que tengamos.

Veamos otro ejemplo del Tania. Dicen los sabios de bendita memoria que el judío se caracteriza por tener estas tres cualidades: “misericordioso, vergonzoso y que hacen buenas acciones”. Como el judío es misericordioso trata de ayudar al que se encuentra en dificultades, extenderle la mano y ayudarlo en todo lo que pueda. Esta naturaleza espontánea se llama “acto de justicia”, “ maasé tzedaká ”, como se explica en el Tania sobre el verso:

“y el acto de justicia será paz

y el servicio de justicia dará calma y seguridad por siempre”.

Volvemos a aclarar que tzedaká es ayudar monetariamente o brindar ayuda y hospitalidad. Este es un verso muy importante incluso como segulá , y es muy importante y bello enseñar a los niños que cuando ponen sus monedas de tzedaká en la alcancía, digan este verso, y otros dichos de los sabios que también es bueno decir. Esto no es sólo para los niños sino para todos.

Vemos en estas palabras algunas cosas maravillosas, ante todo la unión de “servicio y donación”, avodá y tzedaká , de los que hablamos antes. ¿Cuál es la diferencia entre “el acto de tzedaká ” y “el servicio de tzedaká ”? Dice el autor del Tania que el acto de tzedaká es lo que la persona hace dentro de los límites de su naturaleza de bien. Ve a alguien necesitado y su corazón lo obliga a ayudarlo. Esto produce paz, es verdad, pero todavía no da “calma y seguridad por siempre”.

Si estuviera escrito sólo “shalom” diría que así estaría completo y comprende todo, pero como está equiparando el “acto de tzedaká ” con “shalom” y el “servicio de tzedaká ” con “la calma y la seguridad por siempre”. Pero por el estilo de la escritura del verso queda claro que el “servicio de la tzedaká ” es algo incomparablemente superior, y por eso se entiende que “calma y seguridad” es más que “paz”.

 

Lo Bueno es Bueno, pero lo Muy Bueno no es Mejor?

Para entender de qué se trata, explica que así como el “acto de tzedaká " es algo natural en el judío, también la “paz”, que significa sentirse bien en los buenos tiempos. Pero aún no es seguro que se sienta bien todo el tiempo (no son exactamente sus palabras, pero es una explicación en términos simples). Cuando el judío se siente bien, se pone a rezar y siente la comunicación con el Creador del Mundo, a esto se le llama “revelación Divina”. Se siente bien, está unido a Dios y puede hablar con Él, sintiendo que tiene un buen padre.

Pero cuando termina su plegaria, sale al trabajo, a la calle y se enfrenta a todo tipo de situaciones y pasa por procesos en la vida, ya no es seguro que se sienta bien. La paz permanece en el plano espiritual, lo está esperando, pero no es seguro que entre y permanezca en su vida diaria. Esto es así cuando se ha hecho tzedaká de acuerdo a la naturaleza de bien.

Pero si realiza un esfuerzo supremo, muy por encima de su naturaleza básica, esto se llama “servicio”, en el sentido de trabajo o esfuerzo, y significa ir más allá de la naturaleza, como explicaremos. Hay una naturaleza general y además una naturaleza de bien, pero cuando Dios creó al hombre en este mundo le dio esta naturaleza de bien con el deseo de que vaya más allá de ella, de que sea más que bueno (hay una expresión en idish “si lo bueno es bueno, ¿lo muy bueno no es muy bueno [mejor]?”, está lo bueno y lo muy bueno).

Para llegar a lo muy bueno a partir de lo bueno se requiere el trabajo del alma, avodat banefesh . El servicio de tzedaká es dar mucho, muy por encima de la capacidad espiritual con que contamos y del dinero que tenemos en el bolsillo. Mucho más, por encima y más allá de lo que la misericordia natural nos obliga.

 

La Segunda Naturaleza

Si la persona se acostumbra a esto en el servicio de la tzedaká , “la costumbre se hace naturaleza”, una “segunda naturaleza”.

El “acto de tzedaká” es indudablemente bueno, pero si la persona comienza a darle importancia y movilizarse interior y exteriormente en aras del “servicio de la tzedaká”, siendo que “el servicio es nuestra vida”, entonces la Torá nos asegura “calma y seguridad por siempre”, que tengamos tranquilidad y calma espiritual por siempre.

En la introducción al Tania está escrito que ese libro es para encontrar “sosiego para su alma”. El libro todo se ocupa de dar “buenos consejos para las afecciones del alma”, tal cual sus palabras, y la persona que se cura está tranquila. Por eso está escrito allí que todo es para encontrar “sosiego para su alma”, que es “la calma y la seguridad por siempre”, y esto se logra sólo a través de la conjunción del servicio y la dádiva, “el servicio de la tzedaká ”.

 

Un Caminante en el Sendero

Aquí está escrito que el servicio es sólo un tema, trabajar la naturaleza en cuanto a los asuntos de tzedaká , pero nosotros dijimos dos cosas diferentes, que el servicio es el trabajo del alma, la humildad y la autoanulación, y la tzedaká es una segulá , relativamente.

El punto en común es que a través de un buen consejo la persona logra dirigirse y entrar al Jardín del Edén Primordial, regresar al lugar donde Dios quería que viva, y que siga adelante para llegar hasta el árbol de la vida.

El judío es llamado “caminante”, como está escrito “y les di caminantes entre aquellos que están parados”. Los ángeles del cielo están “parados”, si no estáticos completamente, todo el tiempo en un proceso de “correr y volver” suben y bajan pero avanzan retrocediendo, por lo que en realidad no avanzan. Pero el judío realmente camina, avanza hacia la meta, no avanza de forma aparente para luego retroceder. El andar del judío es justamente “el sendero del árbol de la vida”, llega al árbol y allí ya se encuentra preparado nuevamente para como en el principio antes del pecado, porque los consejos –el buen comportamiento- son ya por la inspiración del árbol de la vida. No son consejos del árbol del conocimiento, que no hacen avanzar al hombre, que no lo hacen un caminante verdadero.

Caminar es exactamente el esfuerzo y el servicio por sobre la propia naturaleza, y como ya dijimos esto se expresa principalmente intentando superar nuestra naturaleza respecto a la entrega de tzedaká , espiritual y materialmente. Esta debe ser la motivación básica de todo aquel que viene aquí para estudiar, personas que quieren ayudar al prójimo. Puede haber otros motivos, pero quien quiere curar y llegar a ser un curador del cuerpo y el alma, tiene que sentir que verdaderamente le duele el dolor del prójimo, y por eso intenta ayudarlo.

Para lograrlo debe trabajar duro consigo mismo, ser un caminante del esfuerzo de dar tzedaká .

1(del hebreo להתעצם , lehitatzem , también de la raíz עץ , etz , “árbol”, y que significa אני עצמי , “yo mismo” o “mi esencia”, el verdadero yo)

2(Torá y filosofía judía, del Rabí S. Polonsky)

 

 

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La Dimensión Interior es presentada por el Instituto Gal Einai de Israel
Con la finalidad de diseminar las enseñanzas de la dimensión interior de la Torá en la
Tierra de Israel y en la Diáspora tomadas de las enseñanzas del rabino Itzjak Ginsburgh shlita
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