Cabala y Psicología
Tratamiento de
la Ansiedad
Un
Enfoque Cabalístico de la Salud Mental
Parte 15
Contemplando la Grandeza
de Di-s
Por supuesto, hay
muchos aspectos en la grandeza de Di-s, ya que El
es infinitamente grande en un numero infinito de
formas. De todas maneras, el aspecto más comprensible de Su
grandiosidad es la naturaleza absoluta de Su
existencia.
El hecho de que Di-s
creo y continúa creando el
universo, coloca a la naturaleza de Su existencia
en contraste directo con la de todo aquello que
existe. Por cuanto que todo lo que existe le debe
su existencia a Di-s, Su propia existencia es
intrínseca, o sea que no
depende de nada. Esto significa que aunque otras
cosas sí existan, no
existen por sí mismas, dependen
de Di-s y están sujetas a Su
deseo de que existan.
De esta manera, en
términos de la realidad
absoluta, solo Di-s existe realmente, como está escrito: "no hay
nada fuera de El". Todo lo demás es parte de una realidad
relativa o dependiente, y si cesara de desear que
exista cierto aspecto de la realidad, éste dejaría de existir instantáneamente. Toda otra cosa
que no sea Di-s es esencialmente nada, El es el
verdadero algo.
La primera
conclusión lógica de esta cadena de
pensamientos es que nada más que Di-s Mismo
es objeto digno de nuestro temor; ¿por que temer
a una criatura cuando todo el poder que posee es
debido a la energía Divina que está en su interior? Y por
cierto, una de las piedras basales de la filosofía jasídica es que una
persona no debe temer a nada más que a Di-s Mismo.
El Baal Shem Tov
quedó huérfano de su padre
Eliezer cuando era un niño pequeño; las últimas palabras que le
dijo fueron: "Israelik, no temas a nada ni a
nadie salvo a Di-s Mismo!". La relación entre la percepción que tiene una persona de
la existencia absoluta de Di-s y su temor a las
cosas del mundo es inversa por naturaleza: cuanto
más temor de Di-s llegue a
tener, y menos autonomía le va a otorgar
a cualquiera de Sus criaturas o a los mecanismos
de causa y consecuencia de la naturaleza, por lo
que en consecuencia les tendra menos miedo.
Sumado a ésto, nada más que Di-s es merecedor de
nuestra estima, incluida la más excelsa de Sus
creaciones, el hombre. La naturaleza absoluta de
Di-s implica por comparación la
insignificancia del ser humano. Si una persona
hace suficiente incapie en la absoluta infinitud
del Creador, sentirá eventualmente
disminuir palpablemente el tamaño de su propia existencia
a una nadería frente a la
absoluta realidad de Di-s. Al no concentrarse
directamente en su ego, le asestará un golpe mortal, y habiéndolo subyugado, sus
temores sufrirán una pérdida de similar magnitud:
si el es nada, sus problemas serán seguramente nada.
El sentimiento de
humildad engendrado por este tipo de pensamiento
no involucra ninguna disminución negativa de la auto
imagen del individuo. Es contraproducente atacar
al ego basándose en las
faltas o defectos, ya que en general lleva a la
depresión y la tristeza,
que al final sirven solo para inflar el ego. Mas
bien, la persona debe buscar cultivar una
humildad existencial, esto es, una conclusión lógica que proviene
de la percepción de la misma
naturaleza de su existencia, que es simplemente
ver como son las cosas, y no su defecto o culpa.
Di-s es infinito y el hombre finito, e incluso el
número finito mas grande que
se pueda imaginar es nada comparado con el
infinito.
Un nuevo
capítulo es incorporado a la página web cada semana, y
enviado gratuitamente en el Mensaje de Tora
semanal de la lista de email de la Dimension
Interior.
Suscríbase ahora enviando un
email a spanish@inner.org.
|