La Dimensión Interior -- Un Portal hacia la Sabiduría de la Cabalá y el Jasidismo

 

 

HEIJALOT

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Hitvaadut Jasídica para Músicos

7 de Adar 5774 - 9 de marzo 2014

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HEIJALOT 32

LAS RECÁMARAS DEL REY

LA RECÁMARA DE LA TORÁ
TORÁ REVELADA Y LA DIMENSIÓN INTERIOR DE LA TORÁ
DIVISIÓN E INTERINCLUSIÓN
“Tú y Yo Cambiaremos el Mundo”
Tel Aviv, Centro “Shamaim”, Motzaei 27 de Adar 5774 – 27 de Febrero 2014

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Parashá Pekudei: Llegó el momento de encontrar mi función
Está escrito que después que Dios contrajo (צימצם , tzimtzem) Su Luz infinita y formó como un vacío, un espacio libre para crear en él todos los mundos y toda la realidad. Extendió o proyectó una línea (קו , kav) de Luz Infinita dentro del espacio vacío, y alrededor de esa línea emanaron, se crearon, se formaron y se hicieron todos los Mundos. Esa línea de luz que penetra -como está dicho: “Entonces Tu luz penetrará como el amanecer”-dentro del vacío de la contracción es el secreto de la Torá, como está escrito en Cabalá. Esa es la Torá de Dios, la línea que penetra dentro del vacío.
Se puede traducir inmediatamente esta idea a la vida de cada uno, y a nuestra experiencia colectiva. Si hay un vacío en mí, en mi vida –es muy fácil que la vida se transforme en un vacío, ¿por qué? Porque “vidaחיים , jaim, 68, tiene el mismo valor numérico que “vacío”, חלל , jalal. Entonces, si de repente encuentro que mi vida se ha vuelto vacía, necesito un rayo de luz que penetre en ese vacío, en mi vida, para llenar mi vida con algo. Esa línea, ese rayo de luz es la Torá.
También, si toda la sociedad se encuentra en un estado de vacío en su vida social, entonces también necesitan un rayo de luz, “Entonces Tu luz penetrará como el amanecer”, que penetre el vacío y lo llene de luz. Pero, no es suficiente que llene el mundo de luz, alrededor de la línea se tiene que formar un sistema completo de mundos, de rectificaciones, de realidad tangible; es decir, todas las instituciones alrededor de esa línea, todas las que necesita un país rectificado.
(Es un concepto muy importante en Cabalá, que la línea es la Torá que penetra dentro de la realidad.)
Exterior e Interior de la Línea – División e Interinclusión
Esa línea o rayo de luz tiene una parte externa y otra interna, “el exterior de la línea” (חיצונית הקו , jitzoniut hakav) y “el interior de la línea” (פנימיות הקו , pnimiut hakav). Y cada dimensión de la línea tiene una función diferente. El exterior de la línea, que es el exterior de la Torá, “el cuerpo de la Torá”, (גופא דאוריתא , gufa deoraita) produce “división” en la realidad (התחלקות , hitjalkut) porque “no todos los rostros son iguales”. No todos son iguales, todo lo contrario, es muy importante que así como sus rostros nos son iguales entre sí, sus opiniones no son iguales, cada uno es diferente.
¿Qué hace que cada uno sea un individuo diferente, con su propia importancia? El exterior de la línea, el nivel revelado de la Torá. Pero la dimensión interior del rayo produce “interinclusión”, (התכללות , hitcalelut). Tal la expresión en Cabalá y Jasidut: el exterior de la línea produce división y el interior integración e interinclusión. Es importante para aguzar la mente que exista una división, porque si todo fuera igual no tendría valor. Es como hoy en día en la sociedad, si todo fuera sólo “igualdad” sin ninguna discriminación inicial, nada tendría valor. Como “igualdad de responsabilidades”, de lo que hablaremos enseguida. Sí sólo hubiera una igualdad absoluta, sin ninguna diferencia, entonces esa igualdad no tendría ningún valor. La igualdad es realmente significativa cuando deriva de una mirada interior de la realidad exterior que se formó de acuerdo a la Torá revelada que diferencia entre las cosas, entre las personas y todo lo que hay en el mundo.
Lo concreto es que quien estudia la dimensión exterior de la Torá y no estudia la dimensión interior, le falta lo principal. Lo principal es que después de la división y la diferenciación, tenemos que llegar a la interinclusión, la integración. Para llegar a esa interinclusión, primero tomamos todos los elementos que diferenciamos y encontramos un modelo interior que los conecta intrínsecamente, como veremos ahora, que corresponden a las sefirot supremas, y que también representan a los atributos de la psiquis del hombre; entonces, este modelo, esta correspondencia entre los diferentes elementos que están divididos, es la clave y el método para unificarlos e interincluirlos y verlos a todos como una entidad completa. Tal como el hombre tiene un cuerpo que está dividido en diferentes órganos.
El pueblo judío es un cuerpo con muchos miembros, pero, “todos son responsables de los demás”. La mano necesita a la pierna y la pierna necesita a la cabeza, y cada miembro necesita a todos los demás para funcionar correctamente.

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La Recámara de la Música
Arur Hamán
“Maldito Hamán”.
22 de Adar I
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La Recámara de la Torá
La Función General de la Torá

En un nivel inicial, el comandante es la naturaleza. La naturaleza afirma que cada criatura debe continuar su especie, cada una debe proliferar su propia imagen. Cuando la persona estudia ciencias en la universidad, está estudiando las leyes de la naturaleza. Al fin de cuentas, las leyes de la naturaleza son lo que la naturaleza nos ordena hacer. Es decir el estudio de todas las ciencias que hay en el mundo, está a nivel del intelecto de los instintos de la psiquis. En palabras de Cabalá, mojín d’neh”i [netzaj-hod-iesod], es el intelecto de los atributos conductuales de victoria, reconocimiento y fundamento, las tres sefirot inferiores. Y quien estudia, conoce y se identifica con las leyes de la naturaleza y quiere vivir de acuerdo a ellas, tiene mucha inteligencia, porque la ciencia es muy profunda, muy rica, bella y muy interesante. ¿Pero qué moral se adquiere de ella? La moral es que incluso la naturaleza demanda algo de mí y yo tengo que ser fiel para cumplir el propósito que la naturaleza me ha ordenado hacer. Y la naturaleza me obliga, ante todo, a proliferar la especie. Quizás hay algunas otras funciones que la naturaleza espera de mí. Por ejemplo, para que permanezca la especie quizás la naturaleza me exige estar sano. Si no estoy sano no podré tener hijos, hay que cuidar la salud.
Si tu mentalidad es rectificar la sociedad, que es el segundo nivel de asumir una función, o ingresas al estudio de ciencias jurídicas, que como dijimos también es en relación a los Bnei Noaj, rectificar la sociedad es estudio de las leyes y los preceptos que atañen al establecimiento de cortes legales. O si ingresas a las fuerzas armadas y quieres ascender de grado en grado hasta que quizás, eventualmente, llegas a ser primer ministro. El precepto de designar un rey “pondrás sobre ti un rey”, está escrito después de la parashá Shoftim, “Jueces”, “jueces y policías pondrás en todos tus portales”. O sea que el título de la porción de la Torá es jueces y policías, es decir rectificar el sistema legal. Y como resultado de esto, llegamos al precepto de poner un rey sobre nosotros. De todas maneras es la mentalidad, el curso de acción que sigue alguien que quiere rectificar la sociedad, que es algo muy importante.
Nos estamos aproximando al final, que es ver cómo en la Torá existen los tres niveles de aceptación de una tarea o responsabilidad. Dijimos que el nivel básico, desde la perspectiva natural, es en general perpetuar la especie, pero ahora lo hemos expandido para incluir a los aspectos de hijos, salud, alimento y todo lo que el ser humano requiere para vivir, todo eso está a este nivel. Por encima están los poderes emotivos del alma, que dijimos es vivir como parte de una comunidad, y la responsabilidad de vivir en comunidad. El habla que tengo es para que pueda comunicarme con el público y rectificarlo (“habla”, לדבר , ledaber, significa gobernar, como en “Hay un gobierno (דבר , dabar) para cada generación y no dos gobiernos para la generación”) eso es conducción.
El nivel superior es la esencia del intelecto, [mojin beetzem, מוחין בעצם ] que no es para nada simple, va contra la intuición, porque la esencia del intelecto es la mentalidad de aceptar que tengo responsabilidad hacia el Creador. La cuestión es ¿hacia quién estoy obligado? Si es frente a la naturaleza, son los poderes instintivos del alma. Si estoy obligado frente a la sociedad, son los poderes emotivos del alma. Pero si mi obligación es frente al Creador, porque yo creo en Él, y al meditar puedo sentir cómo Él está creando el mundo a partir de la nada a cada instante. Y esto me lleva de nuevo a la naturaleza, incluso más que la sociedad que está en el medio –el final se inserta en el principio. Tengo una responsabilidad hacia Quien me creó porque Él me ha dado una función, un propósito que son las mitzvot, los preceptos de la Torá.
Esta es la mentalidad judía verdadera y es también la verdadera satisfacción; es decir, la verdadera realización en la vida, y sin ella el judío siempre siente que vive en un vacío y que su vida no tiene significado. Aunque perpetúe la especie, e incluso si sirve en el ejército, y realiza toda clase de cosas buenas, que en verdad no contradicen para nada a la Torá, más todavía, la Torá desea todas esas cosas buenas, pero si no tiene ese nivel superior, seguirá estando vacío. Esto es llamado cumplir los preceptos. Está perpetuar la especie, rectificar la sociedad y la observancia de las mitzvot del Creador.

  

mag1.gif (1839 bytes) La Dimensión Interior es presentada por el Instituto Gal Einai de Israel
Con la finalidad de diseminar las enseñanzas de la dimensión interior de la Torá en la 
Tierra de Israel y en la Diáspora tomadas de las enseñanzas del rabino Itzjak Ginsburgh

 

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