La Dimensión Interior -- Un Portal hacia la Sabiduría de la Cabalá y el Jasidismo

Cabalá y Vida Moderna

Filosofía Jasídica

Libertad de Elección - Parte 3/3

parte 1 - parte 2 - parte 3

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Basada en un discurso del rabino Ginsburgh del 8 de Iyar, 5758 en Jerusalem

Omnisciencia de Dios – Sacralidad de Dios

¿Cómo se explica en Jasidut la contradicción entre la omnisciencia de Dios y nuestra libertad de elección? La explicación se centra en el concepto de la sacralidad de Dios. Sacralidad [ver similitud entre las palabras sagrado, seguro, sacro, secreto la palabra hebrea sagur , “cerrado”] significa separación y diferencia categ ó rica; es decir, lo que sea que es sacro no comparte la misma realidad de lo que no lo es. Por ejemplo, la Torá nos ordena consagrar al sacerdote (es decir, hacerlo sagrado). La Torá explica que el sacerdote no puede ir y venir y actuar libremente como las demás personas. Más bien debe estar separado, en una categoría para sí mismo. Esto se expresa particularmente en que el sacerdote, cuando es sacro, se le permite comer de ciertos sacrificios y ofrendas que a otros no se les permite. En el lenguaje del Zohar “Sagrado' es una entidad en sí misma”. 29

La omnisciencia de Dios se origina en un aspecto de Su expresión que permanence separado, o trascendente de la creación. La Cabalá y el Jasidut distinguen entre las expresiones transcendentes e inmanentes de Dios. Su expresión trascendente es llamada “la luz que rodea todos los mundos”, o simplemente “luz circundante”. La palabra “luz” designa a la expresión o extensión que sale de algo, entonces implica que esto es sólo “una expresión” del ser esencial de Dios, no Su ser Mismo. La palabra “circundante” es también conceptual, refiriéndose no solo a la localización física de este aspecto de Dios, sino a su relación trascendente respecto a la realidad. 30 La expresión inmanente de Dios es llamada “la luz que llena todos los mundos”, refiriéndose otra vez a la relación existente entre este aspecto y la realidad.

Claramente, la sacralidad esencial de Dios y su separación categórica de la realidad es sinónimo de la luz que rodea todos los mundos. Cuando Dios ilumina la realidad con este aspecto de Su ser, Su conocimiento permanece separado y circunspecto, dejando intocable la realidad. Para entender mejor este concepto, traigamos una analogía científica. El Jasidut se avoca fuertemente en utilizar la ciencia para proveernos de analogías con las cuales podamos entender mejor la Torá.

Uno de los temas centrales de la física moderna es la medición y la posibilidad de medir sin afectar la entidad observada y el resultado del experimento. Cuando medimos, por ejemplo, la velocidad de un vehículo, no esperamos que la influencia infinitesimal que produce nuestro instrumento de medida afecte la velocidad del vehículo. Pero cuando medimos objetos muy pequeños, como un electrón, cualquier aplicación de energía externa, inclusive el monto infinitesimal requerido para medir su velocidad afectará de hecho el resultado.

Es interesante ver que este problema se ha extendido a casi todas las áreas del pensamiento moderno. Las pruebas con drogas, por ejemplo, requieren de un estudio de doble ciego, para evitar los efectos de las creencias de los doctores y los pacientes y el efecto placebo. La teoría del juego toma en cuenta el efecto de los observadores y su conocimiento de la estrategia de los jugadores.

En cualquier caso, la física moderna ha descubierto que el problema de la medición no es un problema técnico. Simplemente no podemos sustraer el efecto de los aparatos de medición de la medida en sí misma para obtener el resultado correcto. Se descubrió que el aparato de medición no es un observador externo objetivo, sino que está asociado de todas maneras con lo que está siendo observado. No puede ser sustraído, porque una vez que se introduce una medición se vuelve parte del experimento. 31

Esta situación refleja los principios inherentes de la luz de Dios que “rodea todos los mundos”. Tal como el aparato de medición, esta luz está intrínsecamente apareada y unida con cada cosa en la realidad. El iluminar cualquier aspecto de la realidad con esta luz es imponer un cambio en la realidad. Si Dios estuviese limitado al conocimiento obtenido por Su luz que “llena todos los mundos”, Su omnisciencia entonces determinaría nuestras acciones. Pero, la luz de Dios que “rodea todos los mundos” es categóricamente diferente y permanece trascendente. Si pudiésemos captar esta luz (o campo energético, si se prefiere), podríamos también ser capaces de observar la realidad de una manera completamente objetiva y no invasora, 32 nuestro entendimiento del universo y de sus leyes físicas sería completamente diferente.

Naturalmente, una gran parte de la luz que emana de la Torá (en hebreo, Torá se relaciona con la palabra orá , ?????? , que significa “luz”) es la luz circundante o abarcadora de Dios, permitiéndole a la persona que medita en su significado descubrir verdades que son todavía desconocidas a través de la observación directa de la realidad. En ninguna otra parte de la Torá esto está expresado más claramente que en la sentencia Divina: “Seréis sagrados, porque Yo soy sagrado”. Al ordenarnos ser sagrados, el Todopoderoso nos está dando verdaderamente el poder de compartir, hasta donde sea humanamente posible, Su omnisciencia con la cual El prevé todo. El corolario de esta afirmación es que un tzadik , un individuo sagrado, como el Todopoderoso, que puede ver desde un extremo del mundo al otro, sin embargo respeta y no interfiere con la libertad de elección de sus contemporáneos. 33

Omnisciencia y Janucá

Vimos antes que los dos meses compartidos por Janucá, Kislev y Tevet, se corresponden con las primeras dos partes de la enseñanza de Rabí Akiva: “Todo ha sido previsto, sin embargo la libertad de elección es dada”. Así, Janucá es en esencia la festividad durante la cual mejor podemos tratar de inmiscuirnos en la aparente paradoja de la omnisciencia de Dios y nuestra libertad de elección.

Como explicamos, la omnisciencia de Dios no contradice nuestra libertad de elección porque Su conocimiento de la realidad se obtiene desde Su luz circundante; la luz que como explicamos expresa Su santidad y trascendencia sobre la realidad. De esto surge que Janucá es el momento del año durante el cual debemos dedicarnos a experimentar la luz circundante de Dios.

Una de las leyes con respecto a las luminarias de Janucá es que no se debe sacar provecho alguno de ellas; su único propósito es que las observemos. Luego de encender las candelas de Janucá cada noche, decimos las palabras:

Durante de los ocho días de Janucá, estas candelas son sagradas y no nos está permitido hacer uso de ellas, sino sólo mirarlas…

Por esta razón, luego su encendido es apropiado pasar por lo menos media hora mirando su luz, enfocando nuestra intención en el Nombre sagrado, ??? , que representa la raíz de dos letras del verbo “mirar”, y la parte idiomática del verbo “prever”. 34 Es fácil de entender que meditar en la luz de las candelas de Janucá recibimos un destello (y mucho más que eso) de la luz circundante de Dios y del futuro. 35

Como mencionamos anteriormente, Janucá representa la victoria de la Torá sobre la filosofía y cultura griegas. El aspecto más denigrado hasta nuestros días de la cultura griega es su determinismo e inclusive su fatalismo ilustrado dramáticamente en la tragedia griega y filosóficamente en los escritos de Epicurio. 36 Cuando describen al Creador como el Movedor Primordial (el que hace la primera movida), los griegos estaban destacando Su luz inmanente (la luz que afecta a la creación y se inviste en ella, de ahí el adjetivo “Movedor”) y al mismo tiempo descartando Su luz trascendente, que está por encima de los mundos creados.

Por esta razón, la filosofía Griega no fue capaz de concebir la noción de que la Torá fuese una revelación de la luz trascendente de Dios y que la validez de sus mandamientos fuesen la máxima expresión de trascendencia de Dios y de su capacidad para regir y manejar la creación. 37 En este día, concentrarnos en la luz circundante durante Janucá, nos hace comprender que si no se incluye el conocimiento de la Torá y el reconocimiento de la existencia del Todopoderoso, hasta la ciencia moderna con todos sus logros todavía está trastabillando en la oscuridad y incapacitada de describir la realidad correctamente. 38

De la Sacralidad a la Pureza

Armados con la diferenciación Jasídica entre la luz trascendente de Dios y Su luz inmanente, volvamos a echar un vistazo a la primera parte del adagio de Rabí Akiva. Muchas traducciones lo ponen de la siguiente manera:

Todo ya ha sido previsto, Aun así , la libertad de elección es dada.

De hecho la palabra “aún así” únicamente aparece en la traducción española del hebreo original, sin embargo pareciese estar insinuada por el significado textual. No obstante, ¿acaso no habíamos explicado que la omnisciencia no contradice la libertad de elección? ¿Por qué poner la conjunción implícita “aún” entre las dos partes? La respuesta es que la luz trascendente de Dios y Su luz inmanente presentan una paradoja, las cuales hacen que muy en el fondo, omnisciencia y libertad de elección existan juntas como paradoja.

Puesto de otra manera, la omnisciencia representa un estado de eternidad, un estado sin cambio. La libertad de elección representa la posibilidad de cambio, su opuesto completo. Así, la luz trascendente de Dios representa Su naturaleza inmutable y eterna, 39 mientras que Su luz inmanente representa Su voluntad de experimentar, como si fuera, cambio. La luz inmanente de Dios es lo que El invierte en el mundo. Representa Su deseo de atravesar un proceso y de tomar un riesgo en la creación de la realidad; el riesgo de cómo saldrán las cosas, con la “fe”, por así decir, de que las cosas eventualmente serán para lo mejor (como Dios lo desea en la creación). Esta es una manera definitivamente sorpresiva de pensar en Dios, así que apliquémosla a nosotros mismos.

Hemos dicho que la razón por la cual la sacralidad -la luz trascendente de Dios compartida por individuos sagrados- no niega la libertad de elección, es porque no afecta a la realidad. Pero al ser incapaz de afectar la realidad tampoco la puede influenciar. Un individuo sagrado, pero que no afecta la realidad no puede ser una fuerza de cambio en el mundo. Y por más elevada que sea esa visión de la realidad tratando de no alterarla, claramente el mundo necesita ser rectificado y nosotros, el pueblo judío quienes como está escrito son todos tzadikim , 40 debemos empujarlo hacia una dirección positiva. Aunque mantenerse sagrado le permite a una persona aislarse de la realidad y no ser afectada por su negatividad, también lo priva de afectarla directamente. Para influenciar la realidad tenemos que ser capaces de interactuar con ésta de manera activa, tomar la iniciativa para cambia la realidad de las cosas.

Podemos entonces definir de manera simple a la libertad de elección como la posibilidad de un despertar (desde abajo) para cambiar las cosas. Cuando este cambio es para mejorar la libertad de elección, se le llama “pureza” ( ??????? , tahará ), basado en una enseñanza importante de los sabios que describe cómo Dios alienta a cambiar, y más todavía si el cambio es para mejorar:

Si uno viene para profanarse, le abren.

Si uno viene a purificarse, lo ayudan de lo Alto. 41

Así, la libertad de elección cuando es ejercitada para crear un cambio para mejor es llamada pureza. De hecho, en la Cabalá la unión jojmá y biná , de sabiduría y entendimiento, los principios masculino y femenino, se asemeja a la relación entre santidad y pureza.

iud

sabiduría

santidad

Todo ya ha sido previsto

hei

entendimiento

pureza

Sin embargo, es dada la libertad de elección

Si como judíos nos mantenemos sagrados y separados de la realidad (y por lo tanto a salvo de sus efectos adversos), no seremos capaces de tomar un papel activo para darle forma y mejorarla. Pero si nos enfrascamos con la realidad sin un sentido de lo que es puro y sagrado, caeremos bajo su influencia y eventualmente perderemos nuestro camino, y en vez de influenciarla seremos influenciados. Así, vemos que el ejercicio más firme de la libertad de elección es la opción de ser purificados y de purificar nuestro entorno.

Mencionamos anteriormente que el Zohar considera a la sacralidad una entidad por sí misma. Uno de los significados más simples de esta afirmación es que la no tiene un opuesto, lo verdaderamente sagrado no es lo opuesto de nada. Sin embargo, la pureza tiene un estado opuesto que en hebreo es llamado “mancha” o impureza ( ????? , tamé ). De hecho, existe un verso que las describe como opuestos: “¿Quién puede extraer lo puro de lo manchado? ¡Nadie!” 42 Entonces, para que haya libertad de elección tiene que haber estados opuestos entre los cuales escoger. Por eso, la elección sólo comienza por la pureza.

Basado en una charla dada en el 8 de Iar, 5758 en Ierushalaim

29Zohar III, 94b.

30De hecho, tal y como lo explicado en Jasidut, la luz de Dios que rodea todos los mundos está tan universalmente presente como la luz que llena todos los mundos. Además, la luz que rodea o circundante de Dios es descripta en el verso como: “Porque Yo lleno los cielos y la tierra” (Irmiahu 23:24). A pesar de que el verso utiliza el verbo “llenar”, se refiere a la luz trascendente circundante, presente universalmente.

31Para entender esta idea completamente, recomendamos el libro de Brian Greene, The Farbric of the Cosmos , particularmente el capítulo 4.

32Por supuesto, por definición la esencia de la luz trascendente de Dios es que no puede ser percibida, haciéndose muy difícil de imaginar de qué manera puede ser aprehendida físicamente. Además, una de las cualidades de esta luz es que ecualiza lo grande y lo pequeño, no sólo cuantitativa sino cualitativamente. En otras palabras, no es juiciosa.

33Ver el volumen de las primeras enseñanzas del Alter Rebbe, Ethalej Lozhnia , s.v. Lo ken avdee Moshe , (p. 1) con respecto al cuidado que un tzadik tiene de no revelar el futuro.

34Los sabios utilizan la expresión idiomática, prever y visionar, en una importante discusión que en muchas maneras tiene paralelos con la enseñanza de Rabí Akiva y nuestro estudio. Hagamos una traducción de esta discusión, dejando al lector realizar las conexiones apropiadas ( Jagigá 12a):
Rav Iehuda dijo en nombre de Rav: “Diez cosas fueron creadas en el primer día, cielo y tierra, caos y confusión, luz y oscuridad, espíritu y agua, día y noche…”
¿L a luz fue creada en el primer día? Sin embargo, la Torá dice: “Dios los puso a ellos [el sol y la luna] en el firmamento del cielo… Y fue la tarde y fue la mañana, cuarto día” (Génesis 1:17, 19).
[La afirmación de Rav] sigue la enseñanza de Rabí Elazar, como Rabí Elazar enseñó que con la luz que Dios creó en el primer día uno puede prever (y ver) de un extremo del mundo al otro. Pero, cuando Dios vio la generación del diluvio y la generación de la dispersión, y se dio cuenta que sus acciones eran malvadas, La escondió, como dice el verso: “Y apartó de los malvados su luz” ¿Y para quién la guarda? Para los tzadikim [los individuos sagrados], para el futuro, como la Torá dice: “Dios vio que la luz era buena [en el sentido de bella, como en la enseñanza de Rabí Akiva]”. Un tzadik es “bueno”, como el verso dice: “Acerca del tzadik, di que es bueno”. Cuando Dios vio de que la luz fue confiada a los tzadikim se alegro, como dice el verso: “la luz para los tzadikim causa alegría”.

35El valor numérico de éste Nombre sagrado ( ??? ) es 21, el mismo de: “Yo seré” ( ???? ), el Nombre de Dios que denota el futuro.

36Tanto es así que un no creyente en la Torá es denominado genéricamente un Epicúreo.

37El Baal Shem Tov enfatiza que no sólo los mandamientos son una ilustración de la trascendencia de Dios y su habilidad de ejercer soberanía sobre la creación, sino que existen conductos para hacer posible la unión entre Dios y la creación. El enseñó esto al enfocarse en la similitud entre la palabra “precepto” u ordenanza ( ?????? , tzivui ) y la palabra “junto” ( ????????? , tzavta ).

38Ver más en nuestro artículo reciente, “Convirtiendo la Sabiduría de las Naciones” http://www.dimensiones.org/canales/vidmodrn/toraciencia/00toraciencia3.htm

39C omo lo expresa el verso: “Porque Yo, Dios, no he cambiado y ustedes los hijos de Iaakov no han cesado de ser.” (Malají 3:6).

40Ishaiahu 60:21.

41Iomá 38b, y demás.

42 Iob 14:4.

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La Dimensión Interior es presentada por el Instituto Gal Einai de Israel
Con la finalidad de diseminar las enseñanzas de la dimensión interior de la Torá en la
Tierra de Israel y en la Diáspora tomadas de las enseñanzas del rabino Itzjak Ginsburgh shlita

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