Cabalá y Vida
Moderna - El Hogar Judío y la Familia
Cabalá y Vida Moderna
El Hogar Judío y la Familia
Que este sea un Año de
La Mujer y Los Niños (5759)
La Espiritualidad Especial de las Mujeres y los Niños
Capitulo 9: Dos Niveles de la Dimensión Interior
El Jasidut y la Cabalá presentan una explicación más profunda del verso anterior, que encaja más con el significado literal de las palabras en los Salmos.
H ay dos niveles de la dimensión interior. Uno la dimensión interior del corazón como el intermediario, y el otro es la dimensión interior de Dios. . Dios quiere que al final alcancemos Su dimensión interior, pero para llegar a ella uno tiene que ir a través de la dimensión interior de su propio corazón. Primero el corazón dice en Nombre de Dios "Mira por ti mismo [mirando dentro de mi dimensión interior]". En definitiva esto es con el objetivo de retornar, la teshuvá , y llegar al Rostro de Dios. El corazón dice "mira dentro de mi dimensión interior" y emplea la dimensión interior del corazón como "la dimensión interior del corazón que controla la mente". Entonces el que habla responde que a través de la dimensión interior de su propio corazón, será capaz de vislumbrar la dimensión interior de Dios, la cual incluso Moshé no mereció en su primer guilgul ("reencarnación") como el "primer redentor" (del exilio Egipcio).
E stos dos niveles de dimensión interior son Jojmat Nashim, la Sabiduría de las Mujeres y el Ruaj Hakodesh de taf . La sabiduría de la mujer es la dimensión interior del corazón, que intenta gobernar la mente, que se activa y se eleva en el período de Elul -- Tishrei . Estos meses traen una propensión a descubrir la dimensión más íntima de uno mismo. Un estado de ser nuevo e innovador del cual antes uno no estaba consciente.
L a taf, taamei mikrá , está incluso a un nivel superior, de Et paneja Hashem avakesh, “ Tu Rostro, Dios, buscaré". Como se explicó antes, el nivel de taf es la revelación de la luz trascendente de Dios ("porque Tu Rostro, Dios, buscaré"), mientras que el nivel de nashim es la revelación de la luz inmanente de Dios ("busca mi Rostro").