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1
Introducción
2 Teneh
Los
Niveles
de Israel
y la Torá
3 Hakhel
Aprender, Oir
y Merecer
4 Taf
Gota, Profecía
5 Nashim
Respiración,
Alma
6 La
Dimensión
Interior
de la Torá
y el Corazón
7 Redención
por la Mujer
y los Niños
8 Búsqueda
de Mi Esencia
Interior
9 Dos
Niveles
de Dimensión
Interior
10 Israel
Torá y Di-s
11 Cuatro
Direcciones
Cuatro
Mundos
12
Emanación
de la Conciencia
13
Atzilut
Rostro
"Interioridad"
Gloria
14
Percepción
de la Dimensión
Interior
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Cabalá y Vida
Moderna - El Hogar Judío y la Familia
5
Nashim
- Respiración, Alma
Se le ordena a la mujer observar
el año de hakel para que
escuche la lectura de la Torá. El shmiá,
en hebreo "audición", de la
mujer es de cierta manera superior al
"estudio" que realiza el hombre.
Shmiá significa "absorber",
como en Shemá Israel Hashem Elokeinu
Hashem Ejad. La mujer oye algo que es
más profundo que lo que el hombre
entiende; cuando una mujer escucha, se
conecta a un nivel superior del alma que
la mente del hombre que estudia
racionalmente.
Nashim es la palabra
general para "mujer". Esta
forma plural alude a la palabra neshimá,
en hebreo "respiración"
o neshamá, "alma". La
vocalización (nekudot) que se
escribe por debajo de las letras son la neshamá
de las palabras (como ya se explicó).
Las nekudot son llamadas "el
alma de la Torá". Esto también está
asociado a neshimá. El último
versículo de los Salmos dice: "Kol
haneshamá t'halel Iá, Haleluiá".
Nuestros sabios interpretan que esto
significa que cada respiración que
realizamos debe tener el sentido de
agradecimiento a Di-s, que nos da la
respiración. No podemos respirar
siquiera una vez sin el influjo de energía
Divina. En el principio de la creación
Di-s sopló el aliento de vida en las
narices del hombre; este debe ser el
nivel de concientización en cada
respiración que damos. Este nivel de
conciencia, que con cada aliento Di-s
sopla vida buena hacia nuestro interior
como en el principio de la creación, es
percibido por la mujer.
La melodía que está por encima
de las palabras, los taamim, es
la música de la Torá llamada "el
alma del alma" y el taf está
conectado a este nivel de la Torá, el
origen de la hatafá que gotea de
la conciencia superior hasta la percepción
del Ruaj Hakodesh y la profecía.
Esto proviene de los niños. Ahora, en el
tiempo del exilio, la profecía fue
retirada del hombre pero no de la mujer y
los niños. Esto es interpretado a veces
como algo peyorativo, pero no es así,
todo lo que es eterno tiene un origen
infinitamente superior a aquello que cesa
en un punto determinado. La mujer y los
niños judíos pueden conservar una
dimensión de profecía que fue retirado
del hombre judío, porque están
conectados a una fuente supraracional de
la Torá y el Espíritu Santo. Esto es
inherente a cada alma judía, pero la
mujer y los niños pueden manifestarlo de
una manera que no es posible para el
hombre.
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