A pesar de que
el científico humano pueda tener un problema para
reconciliar esta aparente paradoja de que dos hipótesis
contradictorias estén en vigencia simultáneamente, Dios no
tiene ninguna dificultad en ello, porque Él es llamado
nimna hanimnot, la Paradoja de todas las paradojas, y en
su canto de agradecimiento Jana declara: Kel Deiot Havaiá,
"Dios es un Dios de perspectivas". De momento que la palabra
deiot aparece en plural sin especificar ninguna
cantidad, seguimos la regla general de la Torá para tales
casos y asumimos que se refiere a un mínimo de dos.
De esto entendemos que Dios posee
simultáneamente dos perspectivas, dos niveles de conciencia
o dos maneras de conocer o reconocer a Su creación.
Sabe que Su creación es "nada" en tanto la ve
desde lo Alto, pero no está limitado a ser sólo Dios en lo
Alto. Al mismo tiempo que percibe la creación en general
como "nada", incluyendo al hombre, también está presente
simultáneamente en nuestras mentes y almas, ya que son "una
verdadera porción de Di-s en lo Alto". ¡Dios es
simultáneamente infinito y finito!
La capacidad de Dios de contener
simultáneamente ambos extremos de la paradoja absoluta es
uno de los conceptos más profundos en la Torá y la Cabalá
que hasta la llegada de Einstein no podía ser ilustrado en
el plano físico.
Sin embargo, el Santo Rabi Israel de Ruzhin
precedió a Einstein por varias décadas con su propia
declaración de la relatividad: "Si el universo es
geocéntrico o heliocéntrico depende del servicio de los
grandes justos judíos de la generación".