La Dimensión Interior -- Un Portal hacia la Sabiduría de la Cabalá y el Jasidismo
Página
Principal
Conceptos
Básicos de
Caba
Pensamiento 
Místico
Judío
Cabalá
y
Vida Moderna
Preguntas
y
Respuestas
Glosario
de
Términos
Audio Interior:
Melodias 
y Lecturas

Cabalá y Vida Moderna - Amor y Matrimonio

WB01440_.gif (323 bytes) El Misterio del Matrimonio WB01440_.gif (323 bytes)

La Humildad

La Base de la Humildad

La base para mejorar nuestro carácter y en particular reducir la tendencia a enojarse e irritarse es reconocer nuestra propia humildad.

Sin duda, el fundamento de todo servicio Divino es el reconocimiento de lo que uno vale. Todo judío posee un alma Divina única e individual, pertrechada con un equipo completo de las más sublimes y nobles aptitudes intelectuales y emociones, y esto mismo le da un inestimable potencial y valía.

Sin embargo, la grandeza conlleva expectativas y entonces la percepción misma de nuestra gran valía nos hace, paradójicamente, dolorosamente concientes de la forma en que tristemente la hemos traicionado. De hecho, cuanto uno más se armoniza con la nobleza de su alma Divina y la aprecia debidamente, su propia autoestima se derriba aún más al compararla con el recuento de sus actos de fidelidad hacia ella.

El rey David es el epítome de esta humildad. Cuando fue reprendido por su esposa Mijal por rebajar aparentemente la dignidad del rey bailando en público ante el arca del pacto, le respondió: "Siempre seré bajo ante mis ojos" (Samuel 2 6:22).

Nuestra vergüenza esencial ante Di-s es que la vasta mayoría de nuestros pensamientos y sensaciones en la vida están privados de la conciencia de la Divinidad. La fe judía afirma que "no hay espacio vacío de Él" (Tikunei Zohar 57 [91b]), "espacio" no significa sólo el espacio físico, sino también el "espacio" psicológico (ver Sod Hashem Lireiav, cap. 3, por ahora en hebreo). Cada pensamiento y cada sensación ocupa un "espacio" en nuestra conciencia. Nuestro propósito en la vida es llenar ese "espacio" con el conocimiento de la omnipresencia de Di-s. Cuando no podemos hacer esto, estamos frente a Di-s como un recipiente vacío de Divinidad, y por lo tanto lleno de vergüenza, porque así como la naturaleza aborrece el vacío, la mente no puede permanecer desocupada. Si no está llena de pensamientos sagrados, estará llena en su defecto de otros no sagrados.

En el versículo "y el pozo estaba vacío, carente de agua" (Génesis 37:24), nuestros sabios comentan (Shabat 22a): "estar vacío de agua, era estar lleno de serpientes y escorpiones".

La Fuente de la Felicidad

Cuando uno se vuelve conciente de sus propias bajezas, ya no exige de los demás o espera recibir nada de ellos; sabe que no merece nada. Esto se aplica también a nuestra relación con Di-s. En la medida que uno cultiva la verdadera humildad, va a considerar que las infinitas bondades que Di-s derrama sobre él en la vida son inmerecidas, como está dicho en el Salmo 16:2: "Tu no me debes la bondad que recibo".

Un ejemplo perfecto de humildad fue el patriarca Iacov. Cuando estaba por enfrentarse a su hermano Esav luego de haberse escapado de él por treinta y cuatro años, rezó a Di-s por protección, diciendo: "Pequeño [indigno] he sido ante todas las bondades y verdades que has hecho a tu sirviente" (Génesis 32:11). Sentía que todo mérito que podía poseer estaban más que agotados por la infinita bondad que Di-s había puesto a su disposición hasta ahora. La Torá afirma que esta actitud es intrínseca del pueblo judío: cuanta más bondad reciben, se vuelven más humildes: "Porque eres el más pequeño de los pueblos" [Deuteronomio 7:7]- porque ustedes [por su propia naturaleza] están constantemente disminuyéndose a si mismos, como lo hizo Abraham cuando dijo: 'Porque yo soy polvo y cenizas' [Génesis 28:27] y como lo hicieron Moisés y Aarón, quienes dijeron: ¿y nosotros qué somos? [Éxodo 16:7]…" [Rashi].

En contraposición, una característica de una mala persona es que el éxito y la prosperidad inflan su ego, ya que su engreimiento auto reforzado lo convence de que todos sus logros y su fortuna se deben a sus esfuerzos o méritos propios (Ver Tania, Igueret Hakodesh 2).

Cuando suceden cosas aparentemente adversas, la persona humilde asumirá inmediatamente la responsabilidad completa y dará por sentado que Di-s le está causando un sufrimiento para producir expiación por sus pecados (Ver Tania, Igueret Hateshuvá, cap. 11).

Al eliminar todas nuestras exigencias hacia Di-s y hacia los hombres por un lado, y aceptando la culpa total del infortunio por el otro, nos evitamos el dolor de ser lastimados u ofendidos en la vida. La cólera y la depresión son el resultado de la frustración generada por creer que uno realmente merece algo mejor en este mundo de lo que ha recibido y entonces su supuesto derecho a la recompensa es violado.

Las actitudes apropiadas, en contraste, nos permiten ser sincera y continuamente alegres y optimistas.


Suscríbase ahora enviando un email a spanish@inner.org. o ingresando su dirección de email en nuestra página de inicio.

mag1.gif (1839 bytes) La Dimensión Interior es presentada por el Instituto Gal Einai de Israel
Con la finalidad de diseminar las ense
ñanzas de la dimensión interior de la Torá en la
Tierra de Israel y en la Di
áspora tomadas de las enseñanzas del rabino Itzjak Ginsburgh

Busqueda

Mapa
del
Sitio

Novedades

Suscribirse
al
email

Archivos
de
Email
Album
de
Fotos
Próximas
Clases
Acerca
de
Gal Einai
Contactarse
con
Gal Einai
Comprar
Libros y
Casettes
Este sitio se ve mejor con resoluciones de 800x600 y color 16bit. Instrucciones para configurar su resolución
Si tiene dificultades con los signos del castellano, hag click aquí:
Instrucciones para corregir las fuentes