El Corazón Que Nunca duerme
"y mis
mechones con gotas de rocío"
El amor y
el solaz infinitos pueden ser llevados a recipientes finitos
únicamente con el rigor más sublime e intenso. Este poder
produce la contracción (tzimtzum) de la Luz Infinita de
Di-s, permitiéndole así ingresar en esos recipientes. Esta
contracción no disminuye la calidad de la Luz, sólo concentra lo
Infinito dentro de la finitud. El tzimtzum está
simbolizado por el cabello. Para que el "rocío" permee las almas
y los seres, las pequeñas "gotitas" concentradas de rocío deben
derramarse de los mechones del Novio sobre la novia. La
propiedad de "rigor" es llamada "noche", porque causa la
contracción de la Luz. Pero esta noche es el vehículo para
transportar las gotas de rocío por los "mechones" del mundo,
trayendo con ella el amanecer de la redención, la paz y libertad
final de todas las noches del exilio.
Corolario
"Mi
Perfecta"
en
nuestra generación
Cuando
servimos a Di-s, como norma debemos atravesar en orden cada uno
de los cuatro niveles sucesivos –hermana, compañera, paloma y
perfecta. Pero de todas maneras, en nuestro servicio, podemos y
debemos ser sensitivos desde un comienzo al significado integral
de servir a nuestro Creador, especialmente a cómo el servicio
consumado de "mi perfecta" ayuda a la perfección del mundo como
un todo. Este nivel no se puede alcanzar verdaderamente cuando
uno está alejado de la Luz de Di-s, por que cómo se puede
eliminar la oscuridad y el dolor difundiendo la Luz en el mundo
si uno mismo no es aún un canal abierto conectado a la fuente de
Luz?
Aún así, uno puede comenzar a irradiar
luz ya desde el momento en que comienza a recibirla. Puede que
esta luz no sea clara y brillante, puede ser brumosa como los
rayos de luz brillando a través de la niebla. Por esta razón, en
las generaciones anteriores se enseñaba usualmente a refrenarse
de esparcir la Luz activamente hasta que la persona no este
completamente purificada. Pero en nuestra generación, la
necesidad de diseminar Luz es inmediata y urgente porque la
oscuridad del exilio, que se refleja en la vacuidad causada por
la pérdida de identidad, es extremadamente grande. En
consecuencia, por primera vez en la historia nuestra generación
siente que la Divina Providencia requiere que cada judío
participe (tal vez en un sentido limitado pero activo) en el
trabajo de "mi perfecta" apenas comienza a despertar y a
retornar al verdadero sendero de vida: la Torá y las mitzvot.
Todo nuevo baal teshuvá (que
"retorna" a Di-s y a la verdadera identidad judía) debe estar
profundamente sensible e interesado por las almas de sus
semejantes judíos. Debe entonces expresar naturalmente su
preocupación entregando su tiempo y esfuerzo, tanto físico como
espiritual, para ayudarlos y tratar de irradiar la Luz que Di-s
le ha dado por medio de la Torá.
Por cuanto Di-s ama a Su pueblo Israel
como un padre ama a sus hijos, la máxima expresión de nuestro
amor por Di-s es el amor a Israel, "amar lo que ama el amado".
Consagrando permanentemente nuestras actividades en aras de
otros judíos refuerza la percepción de esta verdad, motivándonos
a su vez a dedicar más de nuestros esfuerzos para perfeccionar a
Israel y el mundo.
Esta es la esencia de todas las
enseñanzas del Baal Shem Tov, el fundador del Jasidut.