Amor
y Cabalá
Entre
Di-s y el Hombre
El Corazón Que Nunca duerme 
"mi hermana"
El
amor entre hermano y hermana difiere del amor entre marido y
mujer en tres aspectos. A diferencia del amor marital, el amor
fraternal no depende de la proximidad física. Es relativamente
constante, mientras que la intensidad del amor marital es
fluctuante. El amor fraternal es frío, falto de pasión, mientras
que el marital es fogoso y apasionado. El origen de esta
distinción es que el amor fraterno es instintivo y natural,
requiriendo sólo el incentivo de la memoria, mientras que el
marital es una experiencia de acercamiento continuamente
renovado.
La primera etapa en la relación del
alma con Di-s es comparada al del amor de hermano y hermana, un
amor que tiene las ventajas de ser instintivo, natural y
presente constantemente. No es una pasión abrasadora ni un deseo
apasionado por incluirse dentro de la unidad Divina; no
obstante, el judío debe alcanzar primero este nivel de
conciencia en su "despertar desde abajo". Esta etapa no es
fluctuante y no requiere ningún estado adicional de conciencia a
nuestra identidad judía simple y eterna. Es un instinto
hereditario poseído por todo judío, transmitido a nosotros por
nuestros patriarcas Abraham, Itzjak y Iakov. Puede expresarse a
la distancia y no depende de profundas experiencias religiosas
que no están presentes usualmente en las primeras etapas del
servicio a Di-s.
"mi
compañera"
"Compañera"
describe el acercamiento entre los cónyuges matrimoniales que
sigue a la relación "hermano-hermana". Este estado amoroso
renace en el corazón a través de experimentar la Luz durante la
meditación. Con el servicio maduro de la meditación, el judío
cumple con la mitzvá de conocer a su Creador, como dice
la Torá: "y deberás saber este día y retornar a (asentar en) tu
corazón que Di-s es el Todopoderoso en los cielos arriba y en la
tierra abajo, no hay otro" (Deuteronomio 4:39). El amor recién
nacido expresa el elemento de fuego en el alma, mientras que el
flujo natural del amor instintivo expresa el elemento espiritual
de agua.
En hebreo la palabra raiá,
"compañera", también significa proveedor, que sustenta.
Encontramos en el Zohar: "Israel sustenta a su Padre en el
cielo" (Zohar 111:7). El efecto sobre Di-s del cumplimiento
amoroso de la Torá y las mitzvot es comparado al efecto
del alimento en el cuerpo. Los alimentos proveen la energía que
une el alma al cuerpo en una unidad integral. Sin sustento, se
produce una desarmonía espiritual y material que lleva a la
separación eventual del alma del cuerpo.
A través de la Torá y las mitzvot
Israel provee "alimento" que une dos luces Divinas que llenan y
rodean el universo. Dos formas de luz radiada por Di-s hacia la
Creación. La primera es esa luz que es inmanente y perceptible
en cada nivel ("mundo") de la creación y también en cada alma.
Esta luz irradia de acuerdo a la capacidad de cada "recipiente",
cada "mundo" o alma para contenerla. La segunda es la luz que
está uniformemente presente en todos los mundos. Esta luz está
oculta porque es tan enorme que no puede ser contenida por los
recipientes. Por eso permanece en estado trascendente.
Estas dos formas de luz son llamadas
respectivamente "memale kol almin" y "sovev kol almin",
literalmente, que "llena todos los mundos" y que "rodea todos
los mundos". Ambas están infinitamente retiradas del Ser de
Di-s. Son simplemente revelaciones externas de la existencia de
Di-s para que la Creación pueda existir.
Así como abajo las almas brillan dentro
del cuerpo, también arriba, en todos los mundos creados, "sovev
kol almin" brilla dentro de "memale kol almin", lo
trascendente permea lo inmanente. El alma experimenta esto como
la máxima unidad de lo Infinito y lo finito, "Di-s es el
Todopoderoso", "Havaiá Elokim".
El cumplimiento judío de la Torá y las
mitzvot libera chispas de bien desde su estado de
confinamiento en la realidad material inferior para elevarse a
su fuente última a nivel de sovev kol almin incitando a
la luz trascendente a que descienda y llegue a permear la luz
inmanente memale kol almin. Este es el "sustento" que
Israel provee a su Padre en el cielo. Así como el proceso
digestivo físico requiere calor para funcionar apropiadamente,
el calor del amor recién nacido del judío por Di-s efectúa la
digestión, la integración uniforme, de la luz trascendente de
Di-s en Su luz inmanente.
Cada semana es
enviado gratis un nuevo capítulo en la
lista de email de
La Dimensión Interior.
Suscríbase ahora enviando un email a spanish@inner.org.
|
|