La Perashá de la Semana 
Libro Bereshit - Génesis
Toldot
En Busca de los
Manantiales de Nuestra Alma
Nuestras
almas poseen infinitas profundidades esperando ser elevadas y
manifestadas en la superficie. El servicio Divino de nuestro
patriarca Itzjak era cavar pozos de agua y liberar, literal y
figurativamente, las aguas atrapadas en sus corrientes
subterráneas, permitiéndoles brotar hacia la superficie y
esparcirse. En esta audio meditación, rabí Ginsburgh describe la
correspondencia entre los niveles del alma y los manantiales que
cavó Itzjak. Cuando logramos identificar estos niveles en
nosotros mismos, podemos alcanzar la infinita amplitud del nivel
más elevado de nuestras almas, atravesando todas las barreras y
consiguiendo la fertilidad la verdadera realización en nuestras
vidas.
EL
SERVICIO DIVINO DE ITZJAK
El principal objetivo
individual del descenso del alma de nuestro patriarca Itzjak a
este mundo fue cavar pozos de agua en el desierto, elevando las
aguas y manantiales subterráneos para que se revelen sobre la
tierra, con el apoyo de su esposa Rivka.
La tarea de cada alma es el
servicio espiritual tanto del hombre como de su esposa, las dos
mitades de una misma alma. Este servicio de extraer del seno de
la tierra las aguas de abajo y elevarlas a la superficie de la
tierra es considerado una forma femenina del servicio Divino en
general, llamado "elevación de las aguas femeninas". Esto va a
ser explicado a continuación.
LUZ DIRECTA Y LUZ DE RETORNO
El trabajo de Itzjak era
complementario del de su padre, Abraham, cuyo servicio y
rectificación era traer luz directa desde Di-s en lo alto hacia
el mundo abajo. Su principal ocupación era traer huéspedes a su
casa, donde les enseñaba a amar a Di-s. Abraham proyectaba luz a
sus invitados, que eran como estudiantes sentados a los pies de
su maestro. El maestro proyecta luz directa, desde arriba hacia
abajo a sus estudiantes. Este servicio, realizado desde arriba
hacia abajo es llamado or iashar, "luz directa".
El servicio y rectificación
de Itzjak su hijo complementaba al del padre actuando en
dirección puesta, de abajo hacia arriba. Al cavar los pozos
revelaba la luz oculta simbolizada por las aguas vivientes, que
previamente habían sido atrapadas en el reino material inferior.
Con sus herramientas rompía las corazas, las cáscaras físicas
revelando la luz encubierta desde abajo hacia arriba. Este
servicio se llama or jozer, "luz de retorno".
Esta es la labor del
tzadik oculto que inspira a la gente para estimular su amor
y temor a Di-s, aunque no concientemente. Al cavar los pozos,
Itzjak proyectaba su energía positiva hacia los corazones de la
gente, causando que experimenten un inexplicable estímulo por
conocer y amar a Di-s.
Los Tres Manantiales
Los primeros manantiales que
excavó Itzjak son los que habían sido cavados por Abraham y
vueltos a tapar por los Filisteos. Estos pudieron sellarlos
exitosamente porque la tarea esencial, el servicio Divino de
Abraham no era cavar pozos. Pero cuando Itzjak concretó su
propio servicio Divino, la reapertura de los manantiales de su
padre, los Filisteos ya no tenían poder para cerrarlos.
Al finalizar esta tarea,
Itzjak se dedicó a abrir otros tres manantiales propios. Los
primeros dos crearon una controversia por su propiedad. Por eso
Itzjak llamó al primero Esek, que significa "conflicto" y
al segundo Sitná, que significa "odio". Finalmente viajó
a un área diferente donde su tarea no provocó conflictos. En
este nuevo lugar estaba claro en todos los niveles de la
conciencia del mundo que los pozos que cavó Itzjak eran suyos.
Así, nombró al tercero Rejovot, que significa "amplitud
infinita", como anticipando la abundancia que le permitiría dar
a luz nuevos frutos en la realidad.
TRES NIVELES DEL ALMA
La cabalá explica que los
tres pozos de Itzjak corresponden a los tres niveles ascendentes
del alma. Este servicio esencial de Itzjak representa el proceso
madurativo rectificado de toda alma en sentido ascendente de
abajo hacia arriba.
ESEK: EL NIVEL DE
COMPORTAMIENTO DEL ALMA
Los atributos del alma en su
nivel más bajo son confianza, sinceridad y veracidad. Estas
características innatas no se consiguen por medio de la
meditación sino que son de nacimiento. Se manifiestan cuando la
persona está en acción. Una persona que no tiene otra luz mental
o espiritual en su conciencia, más allá de sus características
innatas que afloran cuando está en acción, está representada por
el primer pozo, Esek. Su "problema" es de comportamiento,
describiendo la dinámica de la controversia activa que rodea al
manantial. La connotación negativa de su nombre proviene del
hecho de que este nivel del alma es vulnerable a la mala
inclinación y debe darle batalla.
SITNÁ: EL NIVEL EMOTIVO
DEL ALMA
Cuando uno excava
profundamente en su alma comienza a manifestar un nivel más
profundo, el emotivo. Los atributos del alma a este segundo
nivel son amor, temor y compasión. Aquí es donde las emociones
reales penetran el alma. La emoción que despertó la excavación
del segundo pozo de Itzjak fue la de un odio profundo, sitná.
Por supuesto, este nombre también tiene connotaciones negativas,
simbolizando las fuerzas emotivas negativas de la mala
inclinación frente a las cuales este nivel del alma es
vulnerable y con las cuales también debe batallar.
REJOVOT: EL NIVEL
INTELECTUAL DEL ALMA
Cuando una persona cava aún
más profundo en su alma, se da cuenta que el ámbito de la mala
inclinación es el de los siete atributos del corazón desde abajo
hacia arriba. Entonces para poder elevarse verdaderamente debe
retirarse de ese espacio tan vulnerable para alcanzar la tercera
dimensión del alma, la más elevada. Este es el nivel intelectual
del alma -la percepción pura- el ojo y el oído interiores del
alma cuyos atributos son la sabiduría, el entendimiento y la
comprensión. Cuando la persona alcanza esta madurez plena del
alma, ha trascendido el reino vulnerable a la oposición.
Cuando el primer Rebe de
Lubavitch fue liberado de la prisión zarista, agradeció
recitando el versículo de los Salmos (55:19):
"Mi Alma
ha sido redimida de la batalla en paz"
Cuando una persona alcanza el
nivel intelectual de la paz interior del alma ha trascendido la
realidad de la batalla. Itzjak tuvo que ir a un lugar diferente
para poder lograr esta percepción mental del alma verdadera y
profunda. Cavar un pozo es penetrar la tierra y ver a través de
barreras opacas.
Cuando llegamos hasta el
nivel intelectual, el más profundo de nuestras almas, podemos
finalmente penetrar todas las barreras del mundo y alcanzar
Rejovot, el poder y la amplitud infinitos, los regalos de
Di-s para ser fructíferos en todo lo que hacemos.
Un nuevo capítulo es incorporado a la página web cada semana, y enviado
gratuitamente en el Mensaje de Torá semanal de la lista de email
de la Dimension Interior.
Suscríbase ahora enviando un email a spanish@inner.org. o ingresando su dirección de email en nuestra página de inicio.
|