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La Conciencia
Mesiánica Después de Guimel
Tamuz
Parte 2:
La
Conciencia "Oculta"
Cuando
nuestra identificación con el Mashíaj se vuelve tan fuerte que
nos mueve a actuar por nosotros mismos, la preocupación por la
identidad del Mashíaj toma una nueva dimensión.
La comprensión de la necesidad de
identificarlo debe brotar desde la chispa ardiente del
Mashíaj que hay en cada individuo, y una vez identificado se
podrá señalar y revelar al que está afuera.
La Torá nos asegura que si alguien dice
"me he esforzado y he encontrado, hay que creerle".
Comprendemos entonces que el esfuerzo
interior que se requiere de cada judío es descubrir su chispa
personal del Mashíaj, su propio poder de actuar osada y
enérgicamente de manera mesiánica. Por supuesto, para hacerlo un
jasid obtiene inspiración del Rebe, pero de tal manera
que lo "internalizamos" al Rebe dentro nuestro, para que así su
espíritu, que es el del Mashíaj, surja en nosotros.
Dicen nuestros sabios que el Mashíaj,
como todo verdadero "hallazgo", aparece inesperadamente. Esto
significa que si se quiere encontrarlo, primero se debe quitar
la atención de la búsqueda colectiva del Mashíaj externo
y tratar de revelar el que está adentro del individuo.
Además, al buscar la propia chispa
personal del Mashíaj, hay que evitar poner atención en
identificar esa chispa interior, enfocándose
completamente en hacer el trabajo del Mashíaj y
esparcir fielmente sus enseñanzas.
El "hallazgo" inesperado que resulta de
este esfuerzo es el Mashíaj colectivo, el redentor de
Israel, fuera del individuo.
Los dos conceptos "trabajo" e
"identidad" del Mashíaj como eran antes de Guimel
Tamuz (el 3 del mes de Tamuz), deben ser tomados ahora en
una nueva dimensión.
La Torá nos cuenta que "las cosas
ocultas son de incumbencia de Dios, pero las cosas reveladas son
nuestras y de nuestros hijos...".
Antes de Guimel Tamuz, la tarea
y la identidad del Mashíaj eran "cosas reveladas", el Rebe dio
instrucciones y directivas explícitas, produciendo en sus
seguidores un estado relativo de itkafia (subordinación o
subyugación), por el cual fue simplemente obedecido. (La
completa claridad mental acerca de un asunto también implica
itkafia, ya que "la mente domina el corazón"; si la
mente es clara y fuerte, fuerza al corazón a subyugarse a
ella.)
En la terminología de la cabalá y el
jasidut, "las cosas reveladas" corresponden a las dos letras
finales del Nombre de Dios Havaiá, y "las cosas ocultas a
las dos primeras.
Así, este nivel de "los trabajos del
Mashíaj" corresponde a la letra hei final del Nombre
esencial de Dios y el de "la identidad del Mashíaj"
corresponde a la letra vav.
Pero después de esa fecha, estos dos
conceptos empiezan a manifestar el nivel de "las cosas ocultas",
en forma de itapja, (transformación, inversión), en donde
el alma en su estado más profundo de conciencia se identifica
naturalmente con el Mashíaj.
A este nivel de la dimensión interior
del corazón rige la mente.
En la terminología de la cabalá y el
jasidut, este elevado nivel de los "trabajos del Mashíaj"
corresponde a la primera hei del Nombre de Dios y el
excelso nivel de la "identidad del Mashíaj" corresponde a la
iud de Su Nombre.
|
iud |
identidad del
Mashíaj |
Las cosas ocultas
- itafja |
|
hei |
trabajos del
Mashíaj |
|
vav |
identidad del
Mashíaj |
Las cosas reveladas -
itkafia |
|
hei |
trabajos del
Mashíaj |
|