La Tierra de Israel
Nunca es
Demasiado Tarde
Un Mes
Trascendental
El Estado de Israel fue establecido el día
5 del mes de Iar del año 5708 (1948), cuando sus
padres fundadores firmaron la Declaración de la
Independencia. En este día conocido como
el de La Independencia de Israel (Iom Haatzmaut)
la Tierra Santa, prometida por Di-s al Pueblo Judío,
fue restituída a la soberanía judía por
primera vez en casi dos mil años.
A pesar de que este fue un evento
trascendental, el nuevo país carecía de su
corazón: el Jerusalem antiguo, el sitio histórico
del Templo Sagrado, foco de la vida y la plegaria
de nuestro pueblo.
Posteriormente, el día 28 del mismo mes
pero diecinueve años más tarde, la antigua
Jerusalem fue liberada de manos de los árabes
durante la Guerra de los Seis Días de 1967. En
aquel día, la ciudad más sagrada sobre la
tierra fue reunificada bajo la soberanía judía.
En las palabras de los Salmos (122:3): la
ciudad fue reincorporada. Por eso el 28 de
Iar es conocido como el Día de Jerusalem (Iom
Ierushalaim).
Sin embargo, a pesar de estos eventos
milagrosos, el moderno Estado de Israel parece
estar enredado en una maraña de crisis que lo
deterioran. El terror y la guerra lo amenazan de
todos lados, los custodios del estado claudican
diariamente a los derechos a la tierra del pueblo
judío, abandonando áreas estratégicas vitales
en manos de enemigos jurados, pisoteando a su vez
los principios más sagrados para el pueblo en
todas las generaciones. El país está plagado de
grietas culturales. El país está plagado de
grietas culturales dentro de su propia sociedad
en cuanto a las áreas política, religiosa y
social y está debilitada moralmente por una
ideología nacionalista agotada que ya no logra
inspirar a sus hijos e hijas. Ahora está claro
para todos que, aunque millones de judíos han
retornado a la Tierra Prometida y la han
recontruido físicamente, el Estado de Israel está
muy lejos de satisfacer la visión judía de la
verdadera y completa redención.
No obstante, el Santo Bendito Sea,
siempre provee la cura antes de la enfermedad
(Meguilá 13b). Di-s ha provisto el potencial de
rectificar esta situación aparentemente
irremediable. Si examinamos los caminos de la
Divina Providencia, podemos discernir la cura en
las circunstancias que rodean el establecimiento
del Estado de Israel y la liberación de
Jerusalem.
Curando con
la Luz
Es seguramente por Providencia Divina que
los dos eventos más sobresalientes de la
relativamente corta historia del Israel moderno
acaecieron en el mes de Iar. Para apreciar
acabadamente el significado de esto, debemos
dirigirnos hacia la Torá, el plan de Di-s para
la creación.
Debemos primero tomar en consideración
el nombre del mes, porque Di-s creó todo, tanto
las entidades tangibles como los fenómenos
temporales o espirituales, a través de su nombre
hebreo.
El nombcorriente del mes, Iar, está
relacionado a la palabra luz, en
hebreo or. Vemos también en la Biblia (Reyes
I 6:1) una referencia explícita a este mes donde
es llamado Ziv, resplandor.
En cabalá, la palabra Iar se
interpreta como un acrónimo de la frase hebrea (Exodo
15:26) Yo soy Di-s, tu curador (ani
Hashem rofeja). Por eso este mes es conocido
como el del poder de curación Divina, la curación
a través de la luz. (Esto está de acuerdo con
la modalidad del Baal Shem tov, no atacar
directamente a la oscuridad, enfrentarla pero
desactivándola a través de la luz: una
pequeña luz discipa mucha oscuridad.)
Una Segunda Oportunidad
¿Por
qué la curación con la luz es particularmente
relevante a la situación de hoy en Israel? Para
apreciar esto examinemos el lugar especial que
ocupa este mes en el esquema del tiempo de la Torá.
En la Torá, sólo una festividad cae en
Iar: La Segunda Pascua Judía (Pesaj Sheini)
el día 14. Normalmente la Torá nos indica
celebrar Pesaj el día 14 de Nisan, el mes
anterior, pero una persona ritualmente impura o
que está muy lejos del Templo en esa fecha,
imposibilitada por lo tanto de celebrar la
festividad trayendo el sacrificio al Santuario de
Jerusalem en ese día, tiene otra oportunidad el
Segundo Pesaj.
Aunque el año judío comienza en el mes
de Tishrei, los meses se cuentan a partir de
Nisan, por lo que Iar es el segundo
mes tanto en cuanto a su orden como a que es el
mes en el que se brinda una segunda oportunidad.
Cada festividad en el calendario hebreo
nos enseña una lección básica de cómo cumplir
con nuestro propósito en la vida, de cómo
servir a Di-s al máximo todo el año.
El mensaje del Segundo Pesaj -y por lo
tanto el mensaje general del mes de Iar- es:
NUNCA ES
DEMASIADO TARDE
No importa en qué situación nos
encontramos, no importa cuán bajo hemos caído,
no importa cuán impuros nos podemos sentir o cuán
lejos estemos de nuestros objetivos de vida,
siempre podemos, con la ayuda de Di-s, rectificar
nuestra situación.
Y también es así en cuanto al Estado de
Israel. El hecho de que fue fundado y las guerras
fueron libradas y ganadas en el mes de Iar nos
enseña que no debemos desesperar. El poder de la
luz puede sobreponerse a la oscuridad, nunca es
demasiado tarde para rectificar la situación.
Extractado del último
libro del rabino Ginsburgh:
Rectificación
del Estado de Israel
Una
Plataforma Política Basada en la Cabalá
Para comprar este
libro en inglés ir a: www.inner-store.org/recstatofis.html
|