| Introducción al Estudio
de la Cabalá |
Evolución de la Cabalá
Parte 1
Parte 2
Parte 3
Parte 4
Parte 5
|
El Estudio de la
Cabalá
(parte
2)
La
Evolución de la Cabalá
En general hay 5 etapas en la
revelación de la sabiduría de la cabalá, cada
una aparece, podríamos decir incluso codificada,
dentro de un texto en particular. La cabalá
analiza todas las cosas de nuestro mundo,
especialmente aquellas que se relacionan explícitamente
a la Torá, en concordancia con modelos básicos
predefinidos que derivan de un estudio profundo
de la Torá. Naturalmente, estas cinco etapas son
significativas y deben ser analizadas basándose
en los cinco niveles ascendentes del alma.
1. Vital
nefesh
2. Espiritual
ruaj
3. Respiración (la dimensión
intelectual)
neshama
4. El viviente (la conección
supraracional del alma con Di-s) -
jaia
5. El único (es uno con Di-s, iejida
leiejdaj): este nivel brinda el poder del
total autosacrificio (kidush Hashem),
porque es siempre uno con Di-s, ya sea investido
en el cuerpo o no. - iejida
Uno: El Libro
de la Formación
El texto que revela la
primera etapa que corresponde al nivel vital del
alma es El Libro de la
Formación, (Sefer
Ietzirá). De acuerdo a la
tradición judía, la sabiduría en este texto es
atribuida al primer judío, Abraham. Respecto a
su tamaño, es un texto relativamente corto y la
mayoría de su contenido aparece como frases
enigmáticas, quedando claro por su lenguaje que
tiene por cierto un origen muy antiguo. Explícitamente,
esto significa que la sabiduría contenida en
este libro antecede a la antrega de la Torá en
el monte Sinaí. Sin embargo, tradicionalmente,
la edición final del libro al que podemos
acceder en la actualidad fue compilada en la
generación anterior a la destrucción del
segundo Templo (siglo I de la era común) por el
sabio más grande del período tanaico (de la Mishná),
rabí Akiva. Este fue también el maestro y
educador de rabí Shimón bar Iojai, el autor del Zohar,
literalmente el Libro del Resplandor.
Dos: El
Zohar
Al contrario del Libro de la Formación,
el texto que revela la segunda etapa de la cabalá,
el Zohar, es muy largo. Su contenido está
estructurado primariamente como una interpretación
de la Biblia en general y de los Cinco Libros de
Moisés en particular. El Zohar, si bien habla en
un lenguaje menos enigmático que el anterior, es
estructuralmente variado. Algunos de sus
contenidos aparecen como el relato de una
historia, algunos como un análisis profundo de
los mundos superiores, el reino de
las sefirot, la manera en que estas
evolucionan en figuras (partzufim)(1),
persona espirituales (2) de los mundos
superiores, etc.. Hay algunas partes del Zohar
(como el Idra Raba y el Idra Zuta)
que permanecieron casi completamente
incomprensibles hasta que el Arizal (siglo XVI)
arrojó luz sobre ellas (hay más sobre el Arizal
en la cuarta etapa). En el cuerpo completo de las
muchas escrituras que componen la Torá, el Zohar
es considerado un midrash un
discurso homilético o hermenéutico de la Torá
(3). A veces se hace referencia al Zohar como
Midrash Rashbi (un acrónimo del nombre de su
autor: Rabi Shimón Bar Iojai).
Aunque fue compuesto originalmente
por su autor en la 2da centuria EC, el Zohar no
fue publicado abiertamente sino después de 1200
años. Durante ese interín, fue pasando de
maestro a alumno. Una cosa en su momento [apropiado]
es buena (4) y eso fue la revelación pública
del Zohar. Inmediatamente luego de su
revelación, el Zohar se esparció por el mundo
de la cultura judía y muchos de los sabios
cabalistas comenzaron a tratar de revelar sus
secretos interpretando apropiadamente sus miríadas
de alusiones y metáforas. Esto continuó durante
casi 200 años, hasta que este proceso llegó a
su zenit con el trabajo de rabí Moshe Cordovero
(1522-1570), conocido por su acrónimo, el Ramac.
Tres: El Huerto de las Granadas
El trabajo del Ramak representa la
tercera etapa de la avolución de la Cabalá. Su
interpretación del Zohar estaba basada en un método
racional (no muy diferente del utilizado para
explicar otra literatura midráshica, ver nota 3)
y un conocimiento amplio y circunspecto de toda
la Torá en sus estratos exotéricos (revelados)
y esotéricos (ocultos) por igual. El comentario
del Zohar realizado por el Ramac, titulado Or
Iakar, es tremendo en su alcance, abarcando
docenas de largos volúmenes. Pero su obra magna
fue el volumen titulado El Huerto de las Granadas
(Pardes Rimonim), basado en lo que es
posiblemente uno de los más enigmátios versos
de toda la Biblia: Tus retoños son un
huerto de granadas con frutas placenteras, jena y
nardos.
Este verso forma parte de El Cantar
de los Cantares, una descripción poética y
metafórica del amor entre el novio y su
prometida. Aunque todos los sabios del período
talmúdico lo conocían y estaban inmersos en el
estudio de la cabalá, el Talmud no investida
abiertamente dentro de sus misterios. Sin
embargo, hay un capítulo dedicado a este tópico:
el segundo capítulo del tratado de Jaguigá.
Allí, los sabios que estaban iniciados en el
estudio de la cabalá son descriptos como
habiendo entrado en el Pardés, el huerto.
La palabra hebrea pardés es tambíen
interpretada en cabalá como el acrónimo de las
cuatro partes de la Torá: literal, alusiva,
homilética/hermenéutica y secreta (5). Que el
huerto contenga las cuatro partes de
la Torá implica que es imposible ser iniciado
verdaderamente en sus secretos sin estudiar los
otros tres niveles.(6)
Cuatro: El Arbol de la Vida
Con el trabajo del Ramac y otros
sobre el Zohar, fueron revelados muchos de sus
misterios, pero sin embargo, los conceptos y enseñanzas
más profundos no pudieron ser penetrados por la
mente humana sóla si no hubiera sido inspirada
desde arriba por el Todopoderoso. El Santo Arí,
el acrónimo de Rabí Isaac ben Shlomo Luria, fue
el alma nueva (7) enviada desde lo alto y elegida
para revelar esto. El Arí arrivó al pueblo del
Ramac, la ciudad santa de Safed, el mismo día
que el Ramac falleció y fue sepultado (8).
Más allá de tener la capacidad
intelectual y el conocimiento de sus
predecesores, el Arí tuvo el mérito de recibir
una revelación completamente nueva de la sabiduría
del cielo. Aunque esta nueva sabiduría podría
ser enseñada independientemente, el Arí prefirió
recubrirla como una interpretación
del Zohar, esto es, enseñarla en un
contexto del lenguaje y el estilo del Zohar. Las
enseñanzas del Ari fueron entonces compiladas en
el texto titulado El Arbol de la Vida (Etz
Jaim). Tan abarcadoras y penetrantes eran las
enseñanzas del Ari, que un estudiante de cabalá
que no haya estudiado aún el quinto nivel de la
cabalá, podría decir que el trabajo clásico
para el estudio de la cabalá en nuestras
generaciones es El Arbol de la Vida.
(la próxima semana: la quinta
etapa de la evolución de la cabalá)
Notas:
1.
Como en nuestra entrega anterior, nos referimos a
los principios/figuras de el padre (Aba) y
la madre (Ima).
2.
Por supuesto, todas estas figuras/personas son
entidades creadas emanadas por Di-s durante el
proceso de la creación, no son una parte de Di-s
Mismo.
3.
otros textos midráshicos incluyen los midrashim
halágicos (legales) como la Mejilta (sobre
el libro de Exodo), Torat Cohanim o Sifra
(sobre el libro Levítico), Sifrí (sobre los
libros Números y Deuteronomio). Entre los
midrashim homiléticos (algunos con un
contenido similar al Zohar) están Tanjuma,
Rabá, Pirkei Derabbi Eliezer, Shojer
Tov y otros.
4.
Proverbios 15:23. Ver también Job 3:11: Di-s
ha hecho todo en su momento apropiado...
5.
Pardés en hebreo se deletrea: pei
reish dalet samej. Pei por pshat
(literal), reish por remez (alusivo),
dalet por drush (homilético/hermenéutico)
y samej por sod (secreto).
6.
Es tan justo como importante notar que si la
parte secreta de la Torá está
ausente en nuestro estudio, el acrónimo se
transforma en la palabra pered, que
significa separado. Sin el alma
interior de la torá, hasta el estudiante más
dedicado puede permanecer separado de Di-s, el
que entrega y es el origen de la Torá.
7.
En cabalá, un alma nueva es aquella que no
estaba contenida dentro de Adam por lo
tanto no tomó parte del pecado original de comer
del Arbol del Conocimiento del Bien y el Mal.
Como cada ser humano es verdaderamente un mosaico
de almas, y la mayoría, si no todas ellas,
estaban contenidas dentro de Adam, el Arí, como
todos los seres humanos maldecidos con la muerte,
eventualmente falleció. Para una explicación más
profunda, ver Tzadik Iesod Olam
en el volumen del rabino Ginsburgh en hebreo Lev
Ladaat, p. 136. (aún no se tradujo al
castellano).
8.
El Arí contó luego que vió una columna de
fuego que se elevaba del cuerpo del Ramac durante
su funeral. En cada generación, hay un individuo
que tiene el mérito de ver el pilar de fuego que
elevándose del cuerpo del lider desaparecido de
la generación previa. Al verlo, ese individuo es
señalado desde los cielos para ser el lider de
su generación. El lider judío de cada generación
es llamado el Moshe Rabeinu (nuestro Maestro Moshé)
de la generación (Moshé shebador)
Cabalá y Matemáticas
|