| Introducción al Estudio
de la Cabalá |
Evolución de la Cabalá
Parte 1
Parte 2
Parte 3
Parte 4
Parte 5
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El Estudio de la
Cabalá
parte 1:
Introducción
Cabalá:
La Unión de la Sabiduría y la Profecía
El valor numérico de
la palabra cabalá1 en
hebreo es 137. Sorpresivamente, este es uno de
los números más importantes hoy en día en la física
moderna. Como número puro, sin dimensiones2,
es conocido como el inverso de la constante
de la estructura fina y expresa una
importante propiedad del espacio en relación a
la creación.
137 es el valor de la
suma de dos palabras muy importantes que se
relacionan con la cabalá: sabiduría
3 = 73 y profecía4 =
64, jojmá y nevuá. La cabalá
puede ser entendida entonces como la unión (o el
matrimonio) de ambos conceptos.
Históricamente, la
cabalá evolucionó de la tradición profética
que existío en el judaísmo hasta la época del
segundo Templo (comenzando en el cuarto siglo
antes de la era común). Aunque luego el espíritu
profético que residió en los profetas continuó
sobrevolando sobre el pueblo de
Israel, ya no se manifestó en forma directa. En
cambio, el espíritu de sabiduría manifestó lo
Divino en la forma de la Torá Oral, (la tradición
oral), el cuerpo de conocimientos rabínicos que
se comenzó a desarrollar durante el período del
segundo templo y continúa hasta nuestros días.
El encuentro de la sabiduría (la mente, el
intelecto) y la profecía (el espíritu que
permanece) y su unión es lo que produce y define
la esencia de la cabalá.
En el esquema
conceptual de la cabalá, la sabiduría
corresponde a la sefirá de jojmá,
sabiduría, conocida por otro lado como el
principio padre (aba) y profecía
corresponde a la sefirá de biná,
entendimiento, o el principio madre (ima).
La sabiduría y el entendimiento son descriptos
en el Zohar como dos compañeros que nunca
se separan. Así, la cabalá representa la
unión de la sabiduría y la profecía en el alma
colectiva judía; siempre que estudiamos cabalá,
que es la sabiduría interior de la Torá,
revelamos esta unión.
Es importante aclarar
que la cabalá no es una disciplina separada del
estudio tradicional de la Torá, es más bien el
alma interior de la Torá (nishmata deoraita,
en el lenguaje del Zohar y el Arizal).
A menudo la unión de
dos cosas es representada en cabalá como un acrónimo
compuesto por sus letras iniciales. En este caso,
sabiduría, que en hebreo comienza
con la letra jet, y profecía que comienza
con la letra nun, forman la palabra hebrea
jen, que significa
gracia, en el sentido de belleza.
Gracia se refiere en particular a la belleza simétrica,
es decir, el tipo de belleza que percibimos en la
simetría. Esta observación está ligada al
hecho que la sabiduría interior de la Torá, la
cabalá, es conocida como jojmat hajen,
que podríamos traducir literalmente como la
sabiduría de jen. A su vez, jen es
el acrónimo de otras dos palabras: sabiduría
oculta (jojmá nistará).
Pero, siguiendo nuestro análisis aquí, la cabalá
es llamada jen porque es la unión de
sabiduría y profecía.
Porque comprende a
ambas, sabiduría y profecía, la cabalá como
alma interior de la Torá, es apropiada para
brindarnos una visión del futuro perfeccionado y
utópico del mundo que vamos a disfrutar cuando
el Mashíaj se revele. El estudio de la Torá nos
proporciona a nivel individual y colectivo la
conciencia y la fortaleza de carácter necesaria
para imaginar este futuro y trabajar en pos de él
durante las horas de oscuridad más colosales.
Notas
1. kuf = 100;
bet = 2; lamed = 30; hei
= 5.
2. sin
dimensiones significa que este número no
es una medida de ninguna cantidad, por ejemplo:
distancia (metros) o tiempo (segundos) o energía
(julios), etc., o la relación entre unidades,
como velocidad: metros por segundo, etc.).
3. jet = 8;
caf = 20; mem = 40; hei
= 5.
4. nun = 50;
bet = 2; vav = 6; alef
= 1; hei = 5.
Cabalá y Matemáticas
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