| Tres Etapas en la Evolución del Pensamiento Cabalístico |
Introdución
Evolución Histórica del
Pensamiento
Cabalístico
Cabalá:
Un Sistema
de
Correspondencias
Hishtalshelut
y la Cabalá
del Ramac
Hitlavshut
y la Cabaláh
del Arí
Hashraá
y la Cabalá del
Baal Shem Tov
Tres Variedades de Fuerza Creativa
Coaj, Jaiut
y Or
Tres Conceptualizaciones
de Tiempo
Cuatro Niveles
deAlabanza Divina
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Principios de
Cabalá y Jasidismo
Tres Etapas en la Evolución del
Pensamiento Cabalístico
Parte
5
Hashraá
y
la
Cabalá
del
Baal Shem Tov
El último
concepto que cita rabi Isaac del Tania, es el de hashraá. Es
un término difícil de traducir. Su raíz es shara
("sumergir"), que implica una infiltración
persuasiva de un elemento o fuerza superior
dentro de otro inferior. Es
usado comunmente en referencia a la Shejiná, la
Presencia universal de Di-s dentro del reino
creado. De esta manera la hemos identificado con
el concepto de omnipresencia Divina.
El término hashraá es
también usado en el sentido vernáculo de
"inspiración", implicando
una fuerza infinita que abarca la propia
realidad, y eleva al individuo a un plano
trascendente que de otra manera le sería
inaccesible. Por
ejemplo, la inspiración que a veces deriva de
sumergirse regularmente dentro la presencia de un
gran tzadik es tal, que la persona puede en
ciertos casos adquirir alguna de las capacidades
del tzadik, a
pesar de que él sigue siendo en esencia el
individuo "pequeño" que era antes.
La dimensión del
pensamiento cabalístico que nos presenta el Baal Shem Tov, nos permite una completa apreciación
de la omnipresencia de Di-s dentro de la
Creación. A pesar de que el concepto de la
inmanencia de Di-s en la realidad siempre fue un
punto central dentro de la cabalá, las
implicancias de este concepto y la extensión que
le dió el Baal Shem Tov, aportan una revelación
completamente nueva. De
acuerdo con el Baal Shem Tov, inmanencia Divina implica una
equivalencia directa entre Di-s y todos los otros
niveles de realidad, como
está expresado por el aforismo jasídico: "Todo es Di-s y Di-s es todo". El
entendimiento apropiado de esta idea, en especial
en cuanto a su diferencia con el panteísmo, representa el
supremo conocimiento que debe ser logrado previo
a la era del Mashiaj.
La presunción de una realidad estratificada, ya
sea como una jerarquía estática (como fue descripta por el Ramac), o dinámicamente interactiva, (como la describió el Arí), es
intuida por mentes finitas que están
imposibilitadas de comprender la verdadera
naturaleza de la existencia. De
todas maneras, aunque ambos sistemas (los del Ramac
y el Arí) juegan un rol importante en
el aumento de nuestra captación del elemento
Divino en la Creación, son sólo mojones en el camino hacia una
conciencia completamente liberada, capaz de ver a
Di-s en cada parte de la realidad, y así ser un
testigo de Su absoluta exclusividad de Ser.
De aquí que el Baal Shem Tov no se refiere con frecuencia al tema del
guilgul, la noción de realidades superpuestas,
dando lugar al reconocimiento de Di-s permeando
toda la realidad por igual, que
es la esencia de hashraá. El comprender que cada ser individual
está incluido dentro de un ser superior,
infinito y colectivo, hace que la histórica
consideración de guilgulei neshamot sea virtualmente irrelevante. A medida que los judíos se vuelven más
concientes a través del tiempo, de su pertenencia a un ser colectivo
Divino, hace que cambien su enfoque restringido
sólamente a su propia individualidad, hacia lo
concerniente a la gama de identidades que
conforman una comunidad o nación. Esta tendencia
es expresada en el deseo de reclamar la patria
colectiva del pueblo judío, y reestablecer allí
el ritmo de una existencia compartida, en
diálogo con lo Divino.
Así, el aspecto de hashraá introducido por el Baal Shem Tov, representa la dimensión final del pensamiento
cabalístico, que debe revelarse antes de la
llegada del Mashiaj. Todos
los aspectos de la cabalá son ahora entendidos
en términos de esta revelación, aunque dentro del contexto de los
conceptos que le precedieron, a través de los
sistemas del Ramac y
el Arí.
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