| Tres Etapas en la Evolución del Pensamiento Cabalístico |
Introdución
Evolución Histórica del
Pensamiento
Cabalístico
Cabalá:
Un Sistema
de
Correspondencias
Hishtalshelut
y la Cabalá
del Ramac
Hitlavshut
y la Cabaláh
del Arí
Hashraá
y la Cabalá del
Baal Shem Tov
Tres Variedades de Fuerza Creativa
Coaj, Jaiut
y Or
Tres Conceptualizaciones
de Tiempo
Cuatro Niveles
deAlabanza Divina
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Principios de Cabalá
y Jasidismo
Tres Etapas en la Evolución del Pensamiento
Cabalístico
Parte 2
Cabalá:
Un Sistema de Correspondencias
Después de presentar su modelo de "las tres cabalot", rabi Isaac prosiguió sugiriendo que esas tres
etapas se corresponden en si mismas, con tres
conceptos básicos y recurrentes que encontramos
en la obra seminal de la filosofía jasídica, Likutei
Amarim de rabi Shneur Zalman de Liadi, conocida también como el Tania. Estos tres conceptos son hishtalshelut
(evolución), hitlavshut
(investirse) y hashraá (omnipresencia).
Antes de
explicar estos términos y su correspondencia con
las tres cabalot, podría sernos beneficioso entender el
significado que tiene en cabalá, la formulación
de modelos comparativos de estructura jerárquica, tal como el que nos presenta rabi Isaac.
De hecho, esto puede ser llevado a cabo
indagando en el significado de la misma palabra
cabalá. Cabalá es
interpretado en general como "recepción", como se hace evidente de su raíz en
hebreo c-b-l (cuf - beit - lamed). El término cabalá, fue acuñado en la
edad media, y se eligió presumiblemente, como
descriptiva del proceso por el cual la sabiduría
secreta de la Torá
fue transmitida oralmente en el curso de la
historia, cada
generación de estudiantes "recibiendo"
la tradición en forma renovada por parte de sus
maestros.
Sin embargo, se puede derivar un
significado adicional de la asociación entre la
palabra cabalá, y la primera aparición de su
raíz,
c-b-l, en la Torá. En
Éxodo (26:5, 36:12), la raíz c-b-l (en la palabra macbilot)
implica un estado de "correspondencia" más que de "recepción". Aquí
es utilizado para describir las "argollas correspondientes" que,
cuando se enganchaban unas con las otras, unían las dos mitades de la cobertura
del Tabernáculo.
¿Cómo fue
que la raíz gramatical "correspondencia" pasó a denotar luego el acto de "recibir"? El mensaje implícito es que para
recibir en forma completa algo esencial, tiene
que haber primero una calibración apropiada o
"correspondencia", entre el dador y el
receptor, de lo contrario lo que se está
transmitiendo no es la esencia, sino elementos
tangenciales. Una apropiada correspondencia, es
lo que permite al receptor, asimilar en forma
plena la esencia del dador, en el sentido
implicado por la expresión bíblica panim b'fanim
("cara a cara"), que describe la
"correspondencia" entre Di-s e Israel
en la época de la entrega de la Torá.
Aunque la expresión panim b'fanim es
traducida generalmente como "cara a cara", en
sentido literal se lee "cara en
la cara", esto
sugiere que panim se puede entender en su sentido
alternativo de "interior" implicando la asimilación de la Esencia
de Di-s ("interior") dentro del alma del pueblo de Israel. De aquí que la primera palabra de los
Diez Mandamientos, Anoji ("Yo soy"), es interpretada en su
origen, como el acrónimo de: ana
nafshi quetavit iehavit, "Yo he escrito y entregado Mi Esencia".
En conclusión, vemos
que la palabra cabalá implica una capacidad para
establecer correspondencias apropiadas. Por esta razón, gran parte del discurso
cabalístico se interesa por las correspondencias
y paralelismos implícitos dentro de la Creación. Este modo de discurso, guía en forma
constructiva y disciplina el propio coaj hamedamé, el "poder asociativo" de la conciencia, responsable de intuir
conecciones escondidas dentro de la realidad.
Este poder innato tiene la tendencia, si
se deja descontrolado, de
invitar a fantasías y otras imaginaciones
distorsionadas, dirigidas sólamente a gratificar
los propios sentidos y el ego. Esto es identificado en el pensamiento
jasídico, como la raíz psicológica de la
inclinación del hombre al mal. El estudio de la cabalá ayuda a
rectificar este poder, guiándolo en la
dirección de las asociaciones positivas, las que
expresan la armonía dentro de la Creación, y eventualmente hasta un nivel más
elevado, unirse con su Divina unidad y unicidad.
Estamos ahora mejor preparados para
apreciar la obra de rabi Isaac y otros maestros jasídicos, que exponen
sus ideas a través del uso de modelos paralelos.
Es importante comprender, que cuando uno trata de
articular correspondencias, hay marcos de
referencia concientes e inconcientes que nos
guían en el proceso.
La Torá
misma nos provee de los prototipos necesarios
para ordenar conceptualmente nuestra realidad.
Estos modelos difieren de acuerdo con el número
de niveles de correspondencia que uno está
interesado en articular. Por
ejemplo, puede uno querer expresar cuatro niveles
de correspondencia, el clásico marco de
referencia en cabalá es el inefable Nombre de
Di-s de cuatro letras (Havaiá); diez
niveles, siempre se refieren a las diez
emanaciones Divinas (sefirot) dentro de la Creación; trece niveles, con los trece atributos
de misericordia Divina, etc.. (La importancia de tales modelos como
herramientas educacionales está insinuada en la
Agadá de Pesaj, el
motivador esencial del judío, que concluye con
una canción titulada "¿Quién sabe uno?" (ejad mi iodea), delineando en forma de
verso, trece modelos de correspondencia, clasificados desde un Di-s hasta los
trece atributos de misericordia.)
Sugiriendo una correspondencia entre las
"tres cabalot" y los siguientes
conceptos del Tania, rabi Isaac aspira a transplantar la esencia del
primer modelo en el segundo, enriqueciéndolo
y dando nacimiento a un nuevo y profundo
entendimiento.
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