Introducción:
Sefirot

Cuadro de los Poderes de la Mente

El Fundamento de las Sefirot

Unificación de las Sefirot Emocionales


Keter

Jojmá

Bi

Daat

Jesed

Guevu

Tiferet

Netzaj

Hod

Iesod

Maljut

 

 

 

Introducción para Estudiantes Avanzados

Las Emanaciones Divinas
Fundamento de las Sefirot

"El Secreto de la Ley de la Atracción"

Harav Itzjak Ginsburgh

Esta semana en Los Ángeles hemos enseñado acerca de la Ley de Atracción, que se ha convertido en un asunto muy popular. Cuando estábamos preparando y meditando acerca de qué tópicos de la Toráh se relacionan con la Ley de Atracción, una cosa que nos vino a la mente era un partzuf particular, un modelo basado en las diez sefirot en el cual una de las facultades es llamada “El poder de atracción”. Ya nos hemos detenido antes en este partzuf en particular, veamos ahora más cuidadosamente los partzufim básicos en la Cabaláh y el Jasidismo y cómo se originan.

El Modelo Cabalístico de las Sefirot

Todo conjunto completo de conceptos del mundo o de la mente humana, cualquiera que sea debe corresponder y compararse en un análisis final al más básico de los modelos en la Toráh, el de las diez sefirot que Hashem utiliza para crear el mundo.

En este modelo primero se encuentra la sefiráh supra racional y supra conciente, la corona o keter, flotando por encima y alrededor de las diez sefirot restantes, de las que tenemos conciencia. Luego vienen los tres poderes intelectuales llamados Jabad , el acrónimo de las palabras hebreas para sabiduría, entendimiento y conocimiento. Finalmente, tenemos las siete facultades emotivas partiendo de benevolencia hasta reinado.

Este es el partzuf más básico de todos en Cabaláh y que seguramente todos han memorizado.

כתר
keter - corona

בינה
bináh - entendimiento

חכמה
jojmáh - sabiduría

דעת
daat - conocimiento

גבורה
guevuráh - rigor

חסד
jesed - benevolencia o bondad

תפארת
tiferet - belleza

הוד
hod - agradecimiento

נצח
netzaj - victoria

יסוד
iesod - fundamento

 

 

מלכות
maljut – reinado

Modelo Jasídico de la Experiencia Interior de las Sefirot

Tomando este partzuf básico, la primera correspondencia que enseña Jasidut es que cada una de las sefirot tiene una experiencia interior o motivación psicológica. Por ahora, vamos a describir la experiencia interior de cada sefiráh sin explicar totalmente cómo se relaciona con la sefiráh propiamente dicha.

El nivel supra racional de la corona se subdivide en tres sub- niveles llamados “cabezas” o “ rashim ”: la fe, el placer y la voluntad. Las tres experiencias internas del intelecto son la autoanulación, alegría y unificación. Las experiencias internas de las tres sefirot siguientes, las emociones primarias del corazón son el amor, el temor y la compasión.

La siguiente tríada está compuesta por las emociones que se manifiestan cuando una persona comienza a implementar las tres emociones primarias en la acción, cuyas experiencias internas son: confianza (la certeza activa, la confianza de que Hashem me está dando el poder de lograr mis objetivos en la vida), la sinceridad (en lograr mis objetivos) y la devoción (en el sentido del impulso vital hacia el cumplimiento de mis objetivos; la palabra en hebreo es emet , “veracidad”).

La experiencia interior de la última sefiráh es la del verdadero rey sagrado que experimenta continuamente en su corazón que es bajo y modesto. Por mucho que sea exaltado por su pueblo, el verdadero rey, como el rey David, se ve como alguien inferior, humilde: “Y seré despreciable a mis ojos”. (1) Justamente esto lo hace ser merecedor de ser el rey a los ojos de Hashem. Sentirse poca cosa o nada es tener humildad.

Este partzuf completo resumido en el siguiente cuadro también debe ser aprendido de memoria:


כתר
corona
fé - emunáh ( אמונה )
placer - taanug ( תענוג )
voluntad - ratzón ( רצון )

בינה
entendimiento
alegría - simjáh ( שמחה )

חכמה
sabiduría
autoanulación - bitul ( בטול )

דעת
conocimiento
unificación - ijud ( יחוד )

גבורה
rigor
temor - iráh ( יראה )

חסד
benevolencia
amor - ahaváh ( אהבה )

תפארת
belleza
misericordia – rajamim ( רחמים )

הוד
agradecimiento
sinceridad - tmimut ( תמימות )

נצח
victoria
confianza - bitajón ( בטחון )

יסוד
fundamento
verdad - emet ( אמת )

 

 

מלכות
reinado
humildad - shiflut ( שפלות )

Similares a este partzuf, existen cientos de otros partzufim o mapas que toman el modelo de las sefirot y las aplican a un tema o fenómeno determinado. Este es posiblemente el aspecto más importante de la Cabaláh de hoy, como explicaremos.

Veremos hoy uno de los primeros y más importantes partzufim, el cual no recordamos que lo hayamos estudiado en ningún lugar. Cuando se seleccionó el tema de la Ley de Atracción para nuestra pr ó xima clase en Los Angeles (que pronto pondremos a vuestra disposición) inmediatamente despertó en nuestra mente el recuerdo de este partzuf en el cual aparece el poder de atracción. En este modelo o partzuf, como veremos, el poder de atracción corresponde a la benevolencia.

Inter Inclusión en la Sefiráh Madura

Para entender este partzuf , debemos entender primero que por naturaleza, las sefirot están incluidas unas en las otras. Una vez que es rectificada, cada sefiráh pasa a incluir a todas las demás y se transforma en algo así como un holograma donde cada parte refleja todo el conjunto. Esto se llama la cualidad de inclusión mutua o hitcalelut , התכללות , en hebreo.

Podríamos pensar que como en su forma madura todas las sefirot incluyen a todas las demás entonces las diferencias entre ellas desaparecen y se vuelven la misma cosa, pero no es así. Incluso en esa situación de madurez, cada sefiráh conserva su función y esencia particular, permaneciendo una característica predominante en la sefiráh que continúa dando su nombre a toda la estructura.

En la terminología del Arizal, esto es llamado el estado maduro de la sefiráh , donde és ta se transforma un partzuf por propio derecho. El partzuf específico en el cual nos vamos a concentrar en esta clase reúne el aspecto básico de cada sefiráh madura.

El fundamento o iesod de cada sefiráh representa, como hemos dicho, el poder de llevar a cabo nuestro objetivo sin componendas, el ímpetu de lograr lo que nos hemos propuesto.

Está explicado a veces que el reinado representa la realidad exterior sobre la cual estamos actuando, como la tela sobre la cual el artista está pintando. Lo que aparece en el lienzo es lo que representa el reinado. Utilizando esta metáfora, el fundamento representa el pincel que roza la tela.

En este preciso momento, mientras estamos hablando, las personas toman notas sobre una hoja. Aquí se aplica la misma interpretación: el lápiz es el fundamento y el papel el reinado. La conexión entre ambos es llamada ijud o unificación. Como un novio y una novia (el lápiz es el novio y el papel la novia). Así, el fundamento es el contacto y el canal para escribir lo que estás pensando, sintiendo e inscribiendo sobre la realidad, incluso aquello que está en el nivel inconciente del alma, aunque esto no significa que ya haya palabras involucradas porque la expresión verbal se relaciona con el reinado.

El nexo entre tu interior y la realidad exterior, ese contacto es llamado fundamento.

El propósito del ser humano es conectarse con la realidad exterior, no permanecer autista. Debemos ser capaces de grabarnos a nosotros mismos de una manera positiva en la realidad. El canal para dejar nuestra huella en la realidad es el fundamento. El partzuf que vamos a estudiar ahora describe los fundamentos o los poderes de contactar, inherentes en cada una de las sefirot. Cada sefiráh contiene su propio fundamento, que es su propio estímulo y empuje para contactar, conectarse y dejar su huella en la realidad.

El Origen de un Partzuf

Si vemos en los libros de Cabaláh y Jasidut que fueron escritos en las generaciones pasadas, no encontramos muchos ejemplos de partzufim . Antes de nuestra generación, había escasa integración y orden en el material de la Toráh en partzufim, en modelos basados en las sefirot. Por supuesto, crear un partzuf basado en las sefirot no es una idea nueva, ya que es una de las cuatro innovaciones de la Cabaláh del Arizal. (2) En nuestra generación, el Rebe de Lubavitch en uno de sus primeros discursos nos trae un extenso ejemplo de cómo construir partzufim basándose en las cuatro letras del Nombre de Hashem, Havaiáh . (3) Este es un discurso básico que toda persona que estudia Cabaláh hoy en día debe leer cuidadosamente.

Usualmente, cuando creamos un cuadro que describe un partzuf , comenzamos con un tópico que ya ha sido discutido en Cabaláh y Jasidut. Muy a menudo, dada la manera en que ha sido presentado en el pasado, aún si estudia y trata de encontrar todos los recursos que se relacionan con un tópico en particular, lo que resultará es sólo un esquema parcial. En otras palabras, nunca encontrará las partes del partzuf completo discutido en un lugar.

Las Experiencias Interiores de las Sefirot

Observemos el ejemplo de las experiencias interiores de las sefirot que revelan las enseñanzas jasídicas. Encontramos que incluso en el Tania, el texto clásico de Jasidut, existe sólo un lugar donde se apuntan algunas de las experiencias interiores, pero no todas ellas. (4) En Cabaláh tenemos, por supuesto, una descripción completa del partzuf de las diez sefirot, sus nombres y una explicación aproximada de lo que significa cada una. La Cabaláh (en la introducción de Tikunei Zohar) también nos cuenta cómo se corresponden las sefirot con los órganos del cuerpo. Pero lo que significa esto realmente como experiencias del alma, no fue revelado antes del Jasidut.

Entonces, explicaremos ahora qué son estas experiencias y qué representan en relación a las sefirot. Explica Jasidut que las tres emociones primarias – benevolencia, rigor y belleza, que en el cuerpo corresponden al brazo derecho, el brazo izquierdo y el torso - tienen una experiencia interior que es su motivación interna.

La palabra benevolencia (y por supuesto su origen hebreo jesed ) no denotan la emoción del amor (como se siente en el corazón), sino más bien la expresión exterior del amor, en particular la extensión del brazo derecho para dar (por esta razón jesed se identifica con el brazo derecho y no con el corazón).

Ahora, obviamente una persona no va a extender su brazo derecho para dar si no existe una motivación interior que provoque esa extensión. ¿Cuál es esa motivación? ¡El amor mismo! Esta es la experiencia interna más fácil de entender: el amor origina la benevolencia. ¿Quién nos enseñó que el amor es la motivación interior de la benevolencia? ¡El Baal Shem Tov! Sin él, sólo con los textos de la Cabaláh, jamás habríamos sabido esto. Sólo hubiéramos podido pensar que la bondad es el poder inherente en el brazo derecho (sin darnos cuenta concientemente de su origen en el corazón).

En inglés o en castellano es más fácil asociar las palabras bondad y amor, (especialmente en inglés loving kidness y love) pero en hebreo son dos palabras diferentes ahaváh y jesed . Hay un “acto de amor” y un “acto de bondad”, que se unieron como conceptos luego de la llegada del Baal Shem Tov.

Cada sefiráh también corresponde a un alma arquetípica o modelo. Como todos sabemos, la “bondad” corresponde a Abraham. (5) En la Biblia encontramos la frase: “benevolencia a Abraham”. También encontramos que Abraham es descripto como “Abraham que Me [Hashem] ama”. (6) Vemos que ambos aspectos interior y exterior los encontramos en referencia explícita a Abraham. Esto no es tan claro respecto a las demás sefirot .

Vayamos ahora al rigor. Que el temor es la experiencia interior del rigor o poder es totalmente opuesto a la intuición, a menos que se medite realmente en ello. A veces , cuando una persona está asustada, ese miedo la hace flexionar un músculo y vence a lo que teme. Esta es la manera más simple de entender esta relación, pero en todo caso no se presenta como algo obvio.

El alma arquetípica del temor es Itzjak, de quien encontramos un verso explícito: “el Temor de Itzjak”, (7) que describe cómo Itzjak experimenta y sirve al Todopoderoso. Pero sin embargo no encontramos un verso que establezca que Itzjak es un guerrero poderoso. ¿Quién es la persona más poderosa de la Biblia, el más grande guibor, en hebreo? Samsón el guibor . Por eso se dice en Cabaláh que su alma deriva de la de Itzjak.

Que la misericordia o la compasión es el motivador interior de la belleza significa que un alma que es compasiva es bella. Semejante ser humano es bello en el sentido de admirable. En Iaacov se destacan su belleza (exterior e interior) y misericordia.

 

Sabiduría y Entendimiento

Tomemos ahora estas tres emociones primarias. En Tania está dicho explícitamente que la experiencia interna de estas tres son el amor, el temor y la compasión. Esta es una revelación novedosa. Entonces, encontraremos por allí en Jasidut que la experiencia interior o motivador de la sabiduría es la autoanulación, en otro lugar que la alegría es la experiencia interior del entendimiento. Esto es claramente menos intuitivo.

Que la autoanulación suscite destellos de una nueva idea, es de alguna manera más lógico. Cuando uno se anula, se siente nada, es el momento más apropiado para recibir una nueva idea. Pero, ¿por qué la alegría es el motivador interior de la experiencia de entender? Esto es menos intuitivo que lo anterior. La explicación es que entender algo plenamente significa comprenderlo totalmente, “¡ya lo capté!” totalmente. Si hay alguien aquí sentado escuchando pero que no capta del todo, esa persona no está feliz. Pueden querer ser felices, pero no están alegres todavía. La sonrisa surge cuando se logra entender completamente.

Esta es la explicación ofrecida en Jasidut. Yendo un poco más profundo, podemos ver que hacemos un esfuerzo para comprender porque sabemos conciente o inconcientemente que cuando lo logremos surgirá una sonrisa de alegría. Por eso, esa sonrisa latente que quiere brotar está motivando nuestra facultad de entendimiento.

En las enseñanzas del Arizal el entendimiento también es llamado el “principio madre” o partzuf Ima . ¿Cómo sabemos que la alegría tiene que ver con el principio madre? Esto es un verso explícito de los Salmos: “La madre de los niños está alegre”. (8) La interpretación simple es que una madre estéril, como las matriarcas, cuando Hashem finalmente se ha compadecido de ella y da a luz (tiene un niño), entonces se llena de alegría.

Pero, lo que agrega Jasidut a esto es que la alegría es la motivadora de la maternidad. En otras palabras, si quieres ser una madre, debes tratar de experimentar la alegría. La alegría pone de manifiesto tu capacidad de madre, incluso si tienes dificultades para tenerlos. La alegría es el poder del alma que ayuda a tener hijos. Entones, lo que en el verso parecería ser el efecto (en este caso la alegría es el resultado de tener hijos) en el análisis jasídico se revela como la motivación o la causa.

La Cabaláh en Nuestra Generación

Hemos visto pues que hay un lugar en Jasidut donde se explican las experiencias interiores de las tres emociones primarias del alma. Las correspondientes a otras sefirot están descriptas cada una en diferentes lugares de las enseñanzas jasídicas. No hay un lugar donde se pueda encontrar todas las partes juntas del partzuf que estamos tratando.

Por alguna misteriosa pero importante razón los tzadikim que enseñaron Jasidut trataron de no pintar el cuadro completo. Dejaron esto para nuestra generación. Que cada una de las sefirot tiene su experiencia interior se desprende del simple razonamiento deductivo.

Ahora, lo mismo es verdad acerca del partzuf que vamos a estudiar a continuación. Está un nivel más allá del entendimiento básico de que cada sefiráh posee una experiencia interior o motivación.

La responsabilidad y el mérito de nuestra generación es encontrar el comienzo explícito de un tópico discutido en Jasidut y seguir a partir de allí. A nuestra generación se le han dado pistas sobre lo que meditar para completar el cuadro. Esto es como cuando se le da a un chico un dibujo parcial que es sólo el contorno para que lo rellene y lo complete. Esta es una afirmación universal acerca de la naturaleza de la meditación en nuestra generación.

Procederemos ahora meditar sobre el fundamento en cada sefiráh , que es el impulso que tiene cada una de realizarse. Como hemos dicho, el fundamento es el punto de contacto entre la realidad interior de la sefiráh y la realidad externa que la rodea. Es el impulso de realizarnos, de dejar nuestra impronta en el lienzo del mundo.

¿Dónde encontramos tratado este tema? El Mittler Rebe (el segundo) de Jabad y su gran jasid, Rebe Hillel de Paritsh, utilizan ambos una terminología especial para referirse a las sefirot intelectuales sabiduría, entendimiento y comprensión: השכלה, השגה, הכרה , hascaláh , hasagáh y hacaráh , que traducimos como “percepción”, “logro” (en el sentido intelectual, es decir comprensión) y reconocimiento, respectivamente. Así como al Alter Rebe (el primero) dijo en el Tania que la benevolencia, el poder y la misericordia son amor, temor y compasión, tenemos aquí otra incorporación de una terminología nueva.

Ahora, el tema de la terminología utilizada en la Toráh es de tremenda importancia. Para ponerlo en perspectiva recordemos que Hashem creó el mundo con palabras hebreas. La elección de una palabra hebrea utilizada en la Toráh no es estilística, como podría ser en otro idioma.

El sabio más grande de la Cabaláh posterior a Rashbi es el Arizal. Todo lo que se conoce hoy en día como Cabaláh es el estudio de las revelaciones del Arizal, la mayoría de las cuales fueron llevadas al papel por su discípulo Rav Jaim Vital. Al describir los secretos de la creación, Rav Jaim Vital comienza con la contracción primordial ( tzimtzum ) de la luz infinita de Hashem para crear un espacio, como si fuera, dentro del cual crear el mundo. Comienza con esta imagen o metáfora.

La pregunta que surge es: ¿Ocurrió algo antes de la contracción? ¿Dónde tuvieron lugar los procesos o cosas que sucedieron dentro de la luz infinita antes de que se produzca la contracción?

En las escrituras tradicionales de Rav Jaim Vital, hay alusiones a cosas que ocurrieron antes de la contracción, pero no están discutidas explícitamente, implicando que son cosas más allá de nosotros, muy profundas para que las podamos comprender. Lo que haya pasado en la luz Infinita antes de la contracción no es para que nosotros lo contemplemos. Pero sin embargo hay otros discípulos del Arizal (9) que no sólo aluden a esos sucesos, sino que escriben acerca de ellos abiertamente. Pero de todas maneras, fue Rav Jaim Vital quien fue ordenado y designado por el Arizal para ocuparse de escribir sus enseñanzas y especificó no discutir lo que pasó antes de la contracción.

¿Qué “lado” tomaron los maestros jasídicos, la más tradicional (y conservadora) lectura de Rav Jaim Vital o los escritos no oficiales de los otros estudiantes? Encontramos que Jasidut ciertamente se refiere en detalle a esos procesos previos a la contracción. Justamente inmersos profundamente en estos temas están las escrituras del Mitler Rebe, el Rebe Hillel de Paritch y el Rebe Itzjak de Homil y generaciones más tarde el Rebe Rashab. ¿Cómo es esto posible?

La respuesta que se dio es que el motivo de que los más tradicionales cabalistas sefaradíes ocultaron estas enseñanzas es que aparecen en libros escritos por discípulos que no fueron ordenados o designados por el Arizal para escribir sus enseñanzas. Estos escritos están basados en cosas que los discípulos escucharon, pero que el Arizal no quiso que escribieran. Por alguna razón el Arizal no quiso que estos tópicos estén incluidos en la versión oficial de sus enseñanzas.

Entonces, los cabalistas previos al Jasidut sintieron que estos relatos alternativos de las enseñanzas del Arizal –aunque aparentemente más completos- no podían ser confiables en un cien por ciento. Pero, por supuesto, la discusión jasídica de estos procesos sí es ciento por ciento confiable. ¿Qué sucedió? ¿Por qué el Jasidut puede hablar acerca de cosas que el Arizal no podía revelar a todos? La respuesta es que antes del Baal Shem Tov no había un vocabulario que exprese estas cosas, no había una terminología apropiada.

Esto que parece tan simple de decir, debe ser entendido profundamente. Esto es justamente dar una clave de lo importante que es la terminología. Se puede ser el sabio más grande y tener toda la sabiduría en el mundo acerca de todo, como la tenía el Arizal, pero si no tiene las palabras apropiadas para expresarlo, es preferible no decirlo, es preferible mantenerlo en secreto. Las palabras son los recipientes o instrumentos, lo que sabemos en nuestro interior es la luz. La cuestión es si se tienen los recipientes adecuados para contener esa luz. Si estamos hablando acerca de hacer una impresión de nuestro mundo interior, de nuestra experiencia interna sobre la realidad exterior, que requiere en si misma un vocabulario, se necesita uno apropiado.

Este lenguaje o vocabulario apropiado para dar una descripción verbal de los procesos que ocurrieron antes de la contracción inicial es el del Jasidut. Por definición, la terminología jasídica es el único lenguaje capaz de expresar cosas que suceden dentro de la luz infinita antes de la contracción inicial.

Está claro que los sabios jasídicos no abandonan la terminología tradicional de sabiduría, entendimiento y conocimiento para las tres sefirot, pero también les agrada usar diferentes términos para describir las facultades intelectuales. Lo que estamos explicando ahora es que no están hablando acerca de la experiencia interna de las sefirot , porque sabemos que para esto la terminología es diferente, aunque sí hablan de su aspecto externo. Pero como dijimos, se están refiriendo al aspecto fundamento de ellas, en este caso las tres facultades intelectuales.

 

Partzuf de los Fundamentos de las Sefirot

Antes de continuar daremos el partzuf completo del cual estuvimos hablando y explicaremos sefiráh por sefiráh :

כתר - keter
corona
poder de maravillarse

( הפלאה – haflaáh )

בינה – bináh
entendimiento
poder de lograr

( השגה - hasagáh )

חכמה – jojmáh
sabiduría
poder de percepción

( השכלה - haskaláh )

דעת - daat
conocimiento
poder de reconocer

( הכרה - hacaráh )

גבורה – guevuráh
poder
poder de repulción

( דחיה - djiáh )

חסד - jesed
benevolencia
poder de atracción

( משיכה - meshijáh )

תפארת - tiferet
belleza
poder de devoción

( התמסרות - hitmasrut )

הוד – hod
agradecimiento

poder de perseverar

( התמדה - hatmadáh )

נצח - netzaj
victoria
poder de vigorizar

( התחזקות - hitjazkut )

יסוד - iesod
fundamento
poder de conectar

( התקשרות - hitkashrut )

 

 

מלכות - maljut
reinado
poder de expression

( הבעה - havaáh )

Ahora volvamos a este nuevo partzuf que describe el poder de fundamento en cada sefiráh . Vemos en el cuadro el poder interno correspondiente a cada sefiráh. De sabiduría, entendimiento y conocimiento hemos dicho que son tres términos que están explícitos en los escritos de los Rebes de Jabad. Esto no sugiere inmediatamente que si tenemos la idea de cómo funcionan estos términos, podremos expandirlos esta terminología en particular al resto de las sefirot también.

Una vez más, la idea es que estamos hablando por ejemplo de sabiduría, y descubriendo el contacto que tiene con la realidad; cómo la sabiduría se conecta y deja su huella en la realidad.

Percepción

Cuando hace unos años escribimos este partzuf por supuesto lo hicimos en hebreo, pero al traducirlo para esta clase, primero pensamos que el término para sabiduría debería ser traducido como “intelecto”, pero luego decidimos que “percepción” es una mejor traducción. Haskaláh significa literalmente “intelecto”, pero la palabra sejel (de la cual proviene) también es afín con la raíz hebrea que significa mirar u observar.

Por eso la sabiduría siempre se identifica con la vista, con la visión espiritual. Incluso en castellano a veces traducimos sabiduría como una visión interior, relacionado con la vista. La experiencia de una nueva visión que viene de lo profundo es como un destello de luz. Si tomamos el concepto de visión y lo expandimos, se comprende como una percepción general y abarcadora de la realidad.

Conocemos cinco sentidos físicos (en Cabaláh el alma posee 12 sentidos). Claramente, un sentido es sobre todo el canal primario que conecta nuestra mente con la realidad. Gran parte de la filosofía moderna desde Kant en adelante está basada en esta idea: la única manera de saber que algo está ahí afuera es a través de nuestros sentidos. Si no se tienen sentidos uno es un completo autista. La sabiduría es percepción y a pesar de que es ante todo una experiencia de ver, es un canal abarcador a través del cual la mente percibe la realidad.

Percibir la realidad es el principio de la relación entre tu y yo, entre yo y todo lo que está fuera de mi. ¿Por qué la vista es la más importante? Porque si puedo verte implica que estamos cara a cara; si sólo te puedo oír, puedes estar muy lejos. Por eso cuando digo que estoy percibiendo, estoy hablando de la percepción más directa posible que es ver cara a cara. Pero, por ejemplo, cuando se entregó la Toráh, se cuenta en ella misma que oír se volvió algo así como ver: vimos los sonidos. Se inter incluyeron de tal manera que todo devino en una experiencia de percepción directa.

 

Percibiendo al Rey

Por eso hemos definido la palabra sabiduría como percepción. Hay una imagen en el Zohar que describe el examen diferencial para distinguir entre las almas sagradas y las no sagradas o entre la espiritualidad sagrada y la que no lo es, como un decreto pronunciado en los Cielos: “quien quiera ver al Rey y nada más, que venga ahora”. Esta es una oportunidad única en la vida, pero no vas a conseguir nada más que la oportunidad de empaparte con la luz del Rey ( לאסתכלא ביקרא דמלכא ותו לא , leistacla biikara demalca vetú lo , “observar en la esencia del Rey, pero nada más”). No recibirás nada para ti mismo.

O sea que esta declaración hace la distinción. Todo lo que es sagrado corre espontáneamente para ver al Rey. Pero, lo que no lo es no hará el esfuerzo, porque qué va a obtener fuera de eso!? Por eso lo sagrado es un sentido profundo de sabiduría.

Sabemos que la experiencia interior de la sabiduría es la autoanulación, considerarse nada. ¿Cómo funcionan estas dos cosas juntas? Si tienes la autoanulación entonces lo único que quieres es simplemente estar frente a la presencia del Rey. Una persona así no quiere obtener nada de esta experiencia, sólo quiere estar en la presencia del Rey.

Encontrar a un Rey

Digamos algo más acerca de esto. Hoy en día, tenemos muchos problemas en la Tierra de Israel. El más básico, del cual provienen todos los demás, es que el pueblo judío (observante o no) no está conciente que la Toráh nos ordena que al entrar a la Tierra de Israel tenemos tres mitzvot públicas que realizar. La primera es designar a un rey, la segunda es derrotar a los enemigos del pueblo judío y la tercera es construir un Templo en Ierushalaim, y deben ser cumplidas en ese orden. Entonces, nombrar un rey es la clave para tener éxito en esta Tierra.

Lamentablemente, la razón de que nadie tome esto en serio es porque los conceptos de monarquía y reinado se volvieron algo sin chance desde el renacimiento a esta parte. Los reyes son considerados corruptos, etc. Claramente, este no es un argumento cuando se trata de los mandamientos eternos de la Toráh, pero esto es lo que está bloqueando la mente de la gente, que les impide pensar seriamente acerca de lo que quiere decir la Toráh cuando nos dice que designemos un rey.

Entonces, la cosa más importante que hoy debe ser aclarada a nuestro pueblo es que lo que significa un rey para la Toráh, cuáles son sus responsabilidades, etc. Este es un aspecto muy importante para nuestro retorno a la Tierra de Israel y para el proceso de la redención completa y definitiva que depende de ello. Por eso Maimónides concluye su Código de Leyes con las Leyes de Reyes. Es muy importante entender estas leyes y saber qué se supone que debería ser un rey judío, especialmente si queremos cumplirlas. Este es el primer precepto que tiene la intención de asegurar nuestra presencia en nuestra tierra, sin el cual nuestra presencia no puede asegurarse.

Pero, de hecho, incluso no hay muchas ieshivot que estén a tono con el hecho de que las leyes pertenecientes a la monarquía judía son el tópico más importante para meditar, discutir y escribir acerca de la realidad presente. Para el pueblo judío como un todo, este es el tópico más importante en que se debe profundizar. Para las personas todas las leyes de la Toráh son importantes: kashrut , Shabat, etc., pero para nosotros como pueblo, las Leyes de Reyes son el conjunto de leyes más importantes que necesitan ser estudiadas e implementadas. Hasta donde sabemos, la única ieshiváh que estudia seriamente este tópico es la nuestra que estaba ubicada en Shejem y que ahora está en Itziar.

¿Cuál es punto de todo esto? Después de que todo fue dicho y hecho, cuando sabemos todas las leyes del rey, qué derechos tiene, cuáles es su responsabilidad frente a su pueblo, etc., entonces podemos ir un paso más adelante y preguntar cómo es su carácter interior. La respuesta a esto está dada por la experiencia interior de la sefiráh de reinado, que es la humildad. Esta fue la cualidad del rey David y su vivencia íntima como persona adecuada para ser el rey de Israel.

Pero todavía puedes hacer una pregunta más profunda aun: ¿Cómo podemos saber quién tiene una humildad verdadera? ¿Existe una manera sencilla de reconocer a la persona que Hashem quiere que designemos como nuestro rey? La respuesta es –y esto se conecta con lo que estamos describiendo aquí con este partzuf de los fundamento de las sefirot- que el rey es la persona que se alegra simple y verdaderamente mirando al pueblo y que todo el pueblo es verdaderamente feliz simplemente mirándolo.

Hay una persona que ama a todos los rostros de todo el pueblo y todo el pueblo ama su rostro. El verso que describe esto en la Biblia es “Tus ojos percibirán la belleza de un rey”. (10) Esta es la manera de identificarlo. Este es un importante ejemplo de lo que el Zohar trata de decir cuando dice que hay una oportunidad de percibir a un rey, como se dijo antes.

Quien es un alma verdaderamente conectada corre a ver al rey (y al Rey) y no desea nada más sino la oportunidad de verlo en toda su belleza. Lo mismo es verdad desde el punto de vista del rey, quien no pide nada, sólo ser feliz contemplando a su pueblo. Este es un principio de complementariedad psicológica expresada en el verso: “Como el agua refleja el rostro, así el corazón del hombre refleja el de su prójimo”. (11) El rey es el que ama mirar a cada uno.

En nuestra generación fuimos privilegiados con ver un ejemplo de tal persona. El Rebe de Lubavitch entregaba dólares todas las semanas. Aun a edad avanzada permanecía de pie por 6 o 7 horas firme para entregar los billetes a la cantidad enorme de personas que hacían fila en 770. ¿Por qué hacía esto? Simplemente decía que era feliz mirando las caras de la gente. Cierta vez, cuando se le preguntó acerca de venir a la Tierra de Israel, dijo que ese es su deseo más grande, pero tenía muchas razones por las cuales no podía y siempre esperó por un signo del Cielo de que ya era el tiempo de venir. ¿Pero por qué quería venir? Puede haber muchas razones verdaderamente buenas (desde razones halájicas hasta por pasión personal). Pero la que manifestó abiertamente fue que realmente quería ir a la Tierra de Israel porque podría ver muchos rostros nuevos, muchas caras nuevas de judíos que nunca había visto.

Todo esto es la descripción de un punto de contacto entre la realidad interior y la exterior. Esto es sabiduría y lo que queremos significar como poder de percepción.

 

Comprensión

Vayamos a la próxima sefiráh : entendimiento. Hemos dicho antes que cuando una persona “lo capta”, sonríe. La palabra elegida aquí es captar o lograr, que puede ser un logró intelectual, como una persona que estudia todo un año y luego pasa un examen. Pero también puede ser un logro físico. En general, lograr significa que estás tras algo y lo consigues, alcanzas tu objetivo. La palabra utilizada en este contexto está muy basada en la realidad. Es tomar un concepto espiritual como el entendimiento y describir la manera que toca la realidad.

Lograr es exactamente lo opuesto de percibir. Para poder percibir sólo necesitamos encarar al otro. Pero para lograr, tengo que ir a la búsqueda del otro y captarlo (aferrarlo).

Reconocimiento

Luego tenemos la sefiráh de conocimiento. La palabra para esto es el punto de contacto más poderoso con la realidad: reconocer. Sabiduría es percepción. ¿Por qué soy feliz contemplando a los demás? Por que sé que cada judío tiene un alma Divina y cada no judío tiene una chispa de Divinidad que lo creó! Al mirar a una persona puedo deleitarme viendo su aspecto de Divinidad que se está revelando en ella.

La otra noche alguien dijo que ama a los animales y preguntó si hay algo malo en eso. Le contestamos que amar a los animales es algo grande porque se supone que puedes aprender algo acerca de tu relación con Hashem de todos ellos. Pero, si tu amas a tu perro a expensas de otra persona, puede ser un problema. Aunque amar simplemente a los animales es algo bueno. Es algo bueno ver y amar a cada una de las creaciones de Hashem.

Reconocer en hebreo se encuentra en el Libro de Rut. Luego que Rut se hubo convertido, fue enviada a juntar alimento en el campo de Boaz, que era un príncipe del pueblo judío. Por alguna razón, Boaz tuvo gran compasión por ella y se aseguró de que pudiera recoger la parte de los pobre del campo sin interferencias. Rut se sorprendió por el especial interés que Boaz tenía por ella, especialmente porque era una nueva conversa del pueblo judío. Y entonces dijo el verso: “Por qué encontré favor en ti, porque me has reconocido, siendo que soy una extranjera”. (12) Dicen los sabios que fue inspirada Divinamente cuando dijo esto.

Por cierto aquí hay un juego de palabras: “reconocerme” ( להכירני , lehakireni ) y “extranjera” ( נכריה , nojriáh ), que comparten la misma raíz hebrea. Pero esta palabra “reconocer” era una profecía de que Boaz iba a casarse con ella. ¿Por qué el reconocimiento está conectado con el matrimonio? Porque el reconocer es algo más que el conocimiento, en el sentido bíblico! Es ser capaz de reconocer a su beshert , a su pareja. Reconocer es algo que implica una relación personal única y muy especial con lo que se está reconociendo.

Vayamos por un momento al ejemplo del Rebe repartiendo dólares los domingos. Cuando la gente pasaba frente a él ¿por qué también les entregaba un dólar para tzedakáh? Simplemente porque si no hubiera entregado nada la gente no hubiera venido. Debes hacer algo para justificar todo el asunto. Pero esto es sólo la razón externa.

La razón profunda es que hay dos etapas involucradas en cada uno de tales encuentros entre el Rebe y los demás en los dólares. La primera es simplemente de percepción, en la cual son todos iguales, todos son percibidos igualitariamente y como uno. Pero la segunda etapa comprender el reconocimiento. Dar algo es como un matrimonio espiritual. Cuando te daba un dólar te estaba dando una bendición personal. Para hacer esto, tenía que reconocer a cada alma individualmente, lo que es crear una unificación con cada persona como individuo.

Hasta ahora hemos visto el origen de este partzuf completo tal como aparece en la profunda literatura jasídica del Mitler Rebe y sus discípulos. Ahora, hay un punto muy importante que aun no hemos tratado. Usualmente, la esfera intelectual del alma (las sefirot sabiduría, entendimiento y conocimiento) son descriptas como “una luz que se auto ilumina”, implicando que no tiene un impacto natural en el ambiente exterior. Esto es en contraste con las facultades emocionales del alma, que son llamadas “una luz que ilumina a los demás”. O sea que por naturaleza, las facultades emocionales están dirigidas a tener una impresión exterior. Pero aquí el énfasis estamos poniendo el énfasis en el fundamento de cada sefiráh , que representa su punto de contacto con la realidad; entonces, para analizar las emociones del alma, ahora necesitamos ir según el Mitler Rebe y sus discípulos y ampliar su terminología al resto de las sefirot .

Maravilla – Asombro

Comencemos entonces por la sefiráh de la corona, la facultad del alma sobrenatural (es decir supra racional, para referirse a la realidad empírica o los fenómenos de la naturaleza). ¿Qué tipo de experiencia puede ser similar respecto a lo sobrenatural? ¿Cuál es la experiencia de la corona frente a la realidad? Está explicado en jasidut que es una experiencia de asombro y maravilla, llamada הפלאה ; haflaáh , en hebreo. Es una vivencia que está por encima del poder de mi mente racional percibir o captar o reconocer.

Un verso de la Toráh afirma que uno puede y debe meditar sobre la maravilla: “Párate y medita sobre las maravillas de Hashem”. (13) Aunque en la literatura de Jabad la meditación se refiere a un ejercicio intelectual, puede ser también un portal para la meditación acerca de algo que no es intelectual sino supra racional. Como está claro en el contexto de este verso, el propósito de la contemplación de las maravillas de la naturaleza no es con el propósito de entender, sino de “tocar” la maravilla de la naturaleza. Esta es ciertamente una experiencia que logra hacer contacto con la realidad, pero desde el punto de referencia de la sefiráh de la corona.

El cultivo de las facultades intelectuales es una parte esencial de la educación, pero enseñar a un niño cómo ser receptivo a experimentar la maravilla es una parte más esencial de esa educación. Se le debe enseñar a un niño cómo experimentar la maravilla. Este es el ejercicio de la parte supra racional del alma.

Maimónides habla acerca de esto cuando dice que la forma de llegar al amor y el temor a Hashem es a través de la contemplación de las maravillas de Hashem en la naturaleza. ¿Cómo se puede explicar esta afirmación de Maimónides en el lenguaje del jasidut? Podríamos pensar que el amor y el temor, como aparecen debajo de las facultades intelectuales en el esquema de las sefirot, emanan de ellos. Pero este no es el caso. La verdadera fuente del amor y el temor está en la corona. Ellos sólo pasan a través de la mente (14) pero provienen de la voluntad pura (el aspecto inferior de la corona). Esta es la traducción al jasidut de la enseñanza de Maimónides.

La habilidad del alma de experimentar la maravilla y el asombro es el primer y más elevado contacto del alma con la realidad. A veces, podrías decir que al maravillarte te sientes pasmado o con un temor reverencial, que es la otra forma de decir “temor”, יראה , iráh , en hebreo, que te hace retroceder. Pero también existe estar enamorado, o sea que eres atraído por el objeto que estás mirando con maravilla y asombro.

El Rebe Solía decir que para traer la redención al mundo tenemos que traer la letra alef ( א ) a la palabra en hebreo גולה , goláh , “exilio”, que entonces se transforma en la palabra גאולה , gueuláh , “redención”. También explicó que esta letra alef tiene tres significados diferentes. (15) Su significado más elevado es maravilla ( פלא , pele ). Por eso al agregar la alef al exilio, a los aspectos de la realidad aún no rectificados, estamos trayendo la maravilla al mundo y por lo tanto redimiéndolo.

Atracción y Repulsión

Dirijámonos ahora al primer par de sefirot del área de las emociones: benevolencia y poder. Hay un muy conocido dicho de los sabios advirtiéndonos que una persona debe tener una relación equilibrada con la realidad: “la mano izquierda rechaza y la derecha acerca”. (16) El orden es primero la izquierda y luego la derecha, implicando que para poder atraer algo y acercarlo a nosotros, primero debemos ejercer cierto grado de rechazo, específicamente debes primero separar y rechazar lo que no es apropiado. Este es un clásico ejemplo del principio del Baal Shem Tov donde la sumisión y la separación se consiguen a través de que la izquierda rechaza y luego se dulcifica con la derecha que acerca.

Para que el acercamiento sea una experiencia rectificada y verdadera, tiene que haber primero una separación de lo bueno y lo malo. Este es posiblemente el balance más esencial del alma.

Claramente, las dos palabras que describen este balance son atracción ( משיכה , meshijáh ) y repulsión ( דחיה , dejiáh ). Estos son claramente los aspectos básicos fundacionales de la benevolencia y el rigor, respectivamente. Si la mano derecha está abrazando activamente al otro para acercarlo es el poder del fundamento del brazo derecho. Cuando la mano izquierda está alejando a alguien, eso es el fundamento del rigor.

Para rechazar uno necesita más inteligencia. Si sabes lo que hay que rechazar, entonces todo lo demás está automáticamente allí para acercarlo. De forma innata tu tratas de acercar a todo, pero tienes que estar percatado y atento de aquellas cosas que pueden perjudicarte. Por eso, primero debes tener idea de lo que debes rechazar y luego aplicar tu innato poder de atracción.

Devoción

Como dupla, la terminología correcta para la benevolencia y el rigor es más o menos obvia, ya que está basada en el dicho de los sabios. El que sigue es algo más sutil. En hebreo, el fundamento de la belleza es el poder de la devoción o התמסרות , hitmasrut .

Es dificultoso encontrar la palabra correcta para esto en castellano, pero en idish es bien conocida: ibergueguebenkeit , que significa que te estás “entregarse o brindarse a alguien”. Devoción tiene muchas connotaciones religiosas, que nosotros no tenemos la intención de emplear. Sin embargo, queremos resaltar el aspecto de empatía o compasión de la devoción, por ejemplo, uno puede ser devoto a alguien porque siente empatía y compasión por él. O devoto a Hashem, no como un estado místico, sino como un compromiso de hacer Su voluntad. En las religiones creadas por los hombres, donde no existen preceptos de Hashem, ser religiosamente devoto es algo sin significado. Pero si hay algo que hacer porque alguien nos necesita (uno de los secretos de la contracción inicial de la luz Infinita de Hashem es que la hizo, como si fuera, por necesitar nuestro servicio en el cumplimiento de Sus mandamientos), nos permite consagrarnos a ellos.

[Obsérvese que antes utilizamos la palabra devoción para describir la experiencia interior de la sefiráh de fundamento]. Aquí estamos utilizando la misma palabra (por falta de una palabra mejor en castellano; en hebreo el término que expresa el concepto de devoción es hitmasrut , allí también estaba la palabra emet ) para describir el fundamento (el punto de contacto con la realidad) de la sefiráh de belleza. Antes se refería al impulso inmediato y vital por la auto realización (el ejemplo más importante de lo cual es el casamiento y dar a luz), aquí significa entregarse al otro y ocuparse de sus necesidades (incluso al punto de olvidar o descuidar las nuestras).

No es por coincidencia, sin embargo, que la misma palabra que se relaciona en general con la sefiráh de fundamento también se asocie con el aspecto del fundamento dentro de la sefiráh de tiferet . Esto refleja la conexión esencial del brit (la señal del pacto, la circuncisión del órgano de la procreación en el cuerpo) con el torso del cuerpo (por ser una extensión natural del torso, la belleza, al punto de ser considerados como uno), de Iosef con Iaacov, como está explicado en Cabaláh.]

Nuevamente, la experiencia interior de la belleza es la compasión, de proviene del lugar de la pura empatía. Obviamente, si tengo compasión saldré de mi senda rutinaria para hacer algo por el otro. La belleza está en el eje central, por eso el sendero del medio es ser devoto, salir de mi rutina (no como una podría haber pensado que significa estar en levemente involucrado porque es la “senda intermedia”). La devoción significa salir de mi zona de comodidad!

La belleza también es descripta como el hijo esencial de las sefirot intelectuales, la sabiduría y el entendimiento. Una parte muy importante de la devoción de la belleza puede entonces aprenderse del precepto de que un hijo tiene que respetar a su padre y a su madre, el quinto Mandamiento. La devoción hacia los padres es el mejor ejemplo de ibergueguebenkeit , en los Diez Mandamientos.

[El reinado es considerada la hija esencial de las sefirot intelectuales. A ella también se le ordenó honrar y respetar a sus padres, pero cuando una mujer se casa entonces halágicamente, primero debe dedicarse a su marido y luego a sus padres. De todas maneras, si tiene un buen marido, será alentada por este a continuar mostrando su devoción por sus padres.]

Este ejemplo también funciona en la otra dirección, mostrándonos que, de entre todas las sefirot , la belleza (el hijo) es la que más está orientada hacia la devoción. Entonces existe una devoción hacia arriba –una experiencia dirigida hacia lo exterior, subiendo desde la belleza- hacia nuestros padres y otra devoción fluyendo de forma descendente hacia todo aquel que se encuentra dentro del ámbito de mi existencia. Por supuesto, primero y principal uno debe brindarse al pueblo judío.

Como un ejemplo de esto, podemos traer una hermosa historia acerca de mi suegro, Rabi Moshe Tzví Segal, quien inició la revolución contra el mandato británico en la tierra de Israel. Antes de casarse le dijo a la que iba a ser su esposa que tenía que aceptar tres condiciones (similar a los tnaim , la condiciones de matrimonio que se realizan antes de la boda judía). Su condición era que (con la completa aprobación y apoyo de su esposa) se pudiera consagrar totalmente a tres cosas en el siguiente orden: el pueblo judío, sus padres y sólo luego a las necesidades de ella. Ella aceptó y más tarde dijo que decidió casarse con él en primer lugar por haber este puesto esas condiciones.

La esposa representa el portal del marido hacia todo otro individuo. Como se explica en jasidut, la mitzváh de amar a cada judío comienza con nuestra propia esposa.

Fortalecimiento

Ahora nos vamos a referir a victoria y agradecimiento. Las palabras hebreas que describen el fundamento de estas sefirot son: el poder de fortalecer ( התחזקות , hitjazkut ) y el poder de perseverar ( התמדה , hatmadáh ). Estas fueron las dos palabras hebreas más difíciles de traducir y debemos explicar lo que queremos decir con ellas.

Junto con la sefiráh de fundamento son los poderes emotivos que juegan cuando una persona está en acción. Claramente, va a estar de relieve su fundamento, o sea su conexión con la realidad. La sefiráh de victoria en hebreo es llamada netzaj , נצח . Hitjazkut quiere decir que nunca me doy por vencido; junto fuerzas una y otra vez para salir victorioso. Si caigo, tengo que levantarme. El pueblo judío debe ganar. Yo soy un judío y entonces debo ser un ganador. Si parece que no estoy triunfando entonces debo fortalecerme, tengo que sumar este poder vigorizante.

En todo caso, puedes ser capaz de encontrar una traducción mejor para esta palabra que, nuevamente, significa que siempre puedes volver a levantarte, siempre puedes fortalecerte para no caer de nuevo.

Para tener una idea más amplia de lo que pasa con victoria, agregaremos que la experiencia interior de victoria es la confianza o certidumbre, pero a diferencia de la confianza del agradecimiento, en victoria es algo activo, o sea que la persona se está levantando y haciendo algo basado en su confianza de que Hashem está siempre allí para ayudarlo a cumplir con sus metas.

Esta palabra hitjazkut , fortalecerse y levantarse constantemente es la palabra alrededor de la cual gira toda la vida y las enseñanzas del Rebe Najman de Breslov. Rebe Najman enseñó que nunca debes desesperarte, nunca te debes dar por vencido, fortaleciéndote siempre. Lo que nos está mostrando es que debido a las dificultades de la vida (especialmente para el pueblo judío en los tiempos de exilio) uno está siempre al borde de la desesperación. Victoria es en Cabaláh el pie derecho y ambos pies están siempre a punto de caer.

Entre paréntesis, debemos ser cuidadosos, porque no todo lo que parece vigorizante en verdad lo es. Existen desafortunadamente algunos que quieren ser Baalei teshuváh (retornantes) de Breslov en la Tierra de Israel en nuestros días que actúan de una manera que es inapropiada para un baal teshuváh . Ellos pretenden que para alcanzar su alto nivel de conciencia y que se mantenga “alto”, el Rebe Najman utilizó drogas (particularmente algún tipo de mariguana). Justifican que ellos mismos usan drogas con esta idea, porque sostienen que las drogas los ayuda a evitar la desesperación. Mencionamos esto sólo para decir que Hashem lo prohíba que una persona pueda imaginar que el Rebe Najmam usaba drogas de ninguna clase.

El Rebe de Najman está relacionado particularmente con la sefiráh de victoria, como está dicho de él: He sido victorioso y seguiré siendo victorioso”. Podríamos traducirlo como “Yo soy un ganador!” Su nombre, Najman ( נחמן ) tiene el mismo valor numérico que netzaj , victoria: נצח ! Dice el Arizal que cada judío tiene un día particular de la cuenta del omer con el que está particularmente relacionado. Por ejemplo, el día Rabí Shimón bar Iojai es el de agradecimiento de agradecimiento, hod shevehod (el día 33 del omer o lag baomer ). El día del cuarto Rebe de Jabad, el Rebe Moharash, es belleza de belleza, (2 de Iar, tiferet shevetiferet ). El del Rebe de Najman es por supuesto el que corresponde a victoria de victoria, netzaj shevenetzaj , el día central de la cuenta del omer .

Recientemente se descubrió un nuevo manuscrito del Alter Rebe que se publicó en Internet. En él dice que al final de las generaciones, muchas almas bajas, sencillas, serán atraídas por Rabi Najman. Algunos Lubavitchers pensaron que esto era un insulto, pero cuando oímos esto dijimos que en realidad era un aliento.

Todo esto es para explicar el significado del impulso interior y el poder de victoria como algo vigorizante. Muchos refranes del Rebe de Najman se formularon también en estilo Jabad. Rebe Najman solía alentar a la gente para que no se desesperen diciendo: “No hay motivo para desesperarse en absoluto”. En otras palabras, la desesperanza es algo ilusorio. En Jabad se dice: “Nada está perdido”. Su dicho “he triunfado y triunfaré” se dice en Jabad “ Didan Notzaj ”, “la victoria es nuestra”. Este es un dicho de los sabios que adoptó el Rebe de Lubavitch.

Posiblemente “revitalizar sería una palabra mejor para traducir hitjazkut , por eso, pueden usar cualquier palabra que ayude a comprender mejor el significado, revitalización o fortalecimiento.

 

Perseverancia

Vamos ahora a ocuparnos de la sefiráh de agradecimiento. La persona que nunca para de estudiar Toráh es llamada matmid , que persevera. Nada puede distraerlo y siempre está pendiente de lograr su objetivo, utilizando todo momento posible para estudiar más y más. Por cierto, este es su objetivo, porque en cuanto a la Toráh propiamente dicha nunca hay un fin o un objetivo alcanzable ya que es infinita, y todo lo que pueda llegar a saber es como nada. Esto es llamado en hebreo hatmadáh ( hatmadáh ). Es una empresa constante, de la cual la persona nunca para de ocuparse.

Por ejemplo, si alguien trata de traer al Mashíaj, piensa todo el día en eso, habla de eso, actúa en aras de ese objetivo, nada puede distraerlo de la tarea que tiene entre manos (esta meta, por supuesto sí es alcanzable). Para aclarar mejor esto: victoria es como revitalizarse continuamente; cuando se siente caer se levanta nuevamente. Es como disparos de energía que se da la persona a si mismo. Pero el agradecimiento es simplemente estar siempre “en la huella”. La experiencia interior es la simpleza o inocencia y la sinceridad, como una persona que oyó del Rebe que nuestra tarea es traer Mashíaj, entonces desde ese momento en adelante sólo piensa en eso y se ocupa de eso todo el tiempo. Otra forma de expresar el significado de hatmadáh es que la persona está siempre comprometida y dedicada a su tarea. Esto proviene de la cualidad de simpleza. También de la felicidad, porque la fuente del agradecimiento es la alegría de entender.

Nuevamente, el ejemplo traído en la literatura clásica de la Toráh es del estudiante que siempre estudia, un matmid .

Conectarse

Vayamos ahora a fundamento. La palabra hebrea utilizada aquí es hitkashrut ( התקשרות ), que significa “conectarse”. En Tania esta palabra está asociada con la sefiráh de conocimiento en el sentido de conectar nuestras energías mentales, concentrándolas y enfocándolas en lo que uno desea conocer. El conocimiento es el poder de la mente que corresponde con la sefiráh de fundamento en el corazón y por eso el término hitkashrut es utilizada en Cabaláh y Jasidut también respecto al poder especial de la sefiráh de fundamento para conectar con (o “conocer”) la realidad exterior. El término también es utilizado en particular en el sentido de conectarse a un tzadik (una figura arquetípica de “fundamento”).

Dijimos que ibergueguenkeit , la devoción, se manifiesta en particular con respecto a la relación de la persona con sus padres. Hitkashrut , conexión, se manifiesta en particular con respecto a una persona que busca a un tzadik con quien estar conectado. Las personas deben conectarse a un tzadik , al punto de llegar a ser parte del grupo de colaboradores íntimos del tzadik . Como Moshéh Rabeinu, quien tenía su gente que eran llamados anshei Moshéh , “Los hombres de Moshéh”.

Entonces, la persona no debe desarrollar una relación afectuosa con los demás sólo por simpatía, como en el caso de devoción, sino también establecer una conexión esencial con la gente. ¿Cuál es la diferencia entre los dos? Si volvemos a la relación de padres e hijos, dice el Arizal que aunque tenemos un precepto de honrar y respetar a nuestros padres, esto no implica necesariamente que tengamos una conexión sustancial con ellos. Dice que en nuestras generaciones, un niño no está necesariamente relacionado espiritualmente con sus padres, en el sentido de una conexión proveniente de otras vidas. Tener un parentesco biológico no significa necesariamente que sea también espiritual, y el origen espiritual de los hijos puede ser distinto del de sus padres.

Encontramos esto muy a menudo en nuestras generaciones donde no encontramos a veces una conexión interior o un nexo espiritual con nuestros padres. Pero esto no significa que no debes entregarte a ellos, porque de todas maneras te han traído, cuerpo y alma, a este mundo. Son dos cosas completamente diferentes.

Hay que recordar que en referencia al conocimiento explicamos que el reconocimiento es la habilidad de reconocer almas, en particular la de la propia pareja. ¿Por qué le resulta tan difícil a la gente encontrar su pareja? Por haber mancillado el pacto ( pgam havrit , el fundamento en el cuerpo) durante sus vidas. Como se explicó en muchos libros, incluido el Tania, los diferentes tipos de ofensas sexuales perjudican nuestra facultad de conocimiento.

Con respecto a las facultades emotivas, la sefiráh de fundamento tiene la misma función que la sefiráh de conocimiento respecto al intelecto. Por ejemplo, en el Tania está dicho que Iosef (el alma arquetípica de fundamento) fue un verdadero ejemplo en su poder de conexión. Estuvo verdaderamente conectado a sus hermanos incluso cuando lo odiaron. Obviamente, no es lo ideal estar conectado a alguien que lo odia, pero, esto es lo que aprendemos de Iosef.

Gramáticamente, la palabra hitkashrut está conjugada en la forma reflexiva, como en los casos anteriores de devoción ( hitmasrut ) y fortalecimiento ( hitjazkut ) en belleza y victoria.

Expresión

Finalmente arribamos a reinado. La palabra hebrea utilizada aquí es habaáh , ( הבעה ), que significa expresión. Puede ser una expresión verbal, visual, y en general todo tipo de expresión con que estemos familiarizados. Al expresarnos al exterior le da a la gente un sentido de quiénes somos y en dónde estamos. Una expresión facial, por ejemplo, es a veces más sincera que una verbal, porque a veces las palabras pueden mentir. A menos que sea un muy buen actor, es muy difícil mentir con el lenguaje del cuerpo.

En Cabaláh, la sefiráh del reinado es también llamada “el mundo revelado” ( עלמא דאתגליא , alma de itgalia ), porque allí es donde uno se está revelando.

1. Shmuel I 6:22

2. Ver nuestro volumen en hebreo Sod Hashem Leireav p. 251

3. Likutei Sijot vol 6 (hebreo) p. 113

4. Igueret Hakodesh 15

5. Mijáh 7:20

6. Ishaiáh 41:8

7. Génesis 31:42

8. Salmos 113:9

9. El más notable es Rabí Israel Drug, cuya tradición de estudio del Arizal se encuentra en Emek Hamelej .

10. Ishaiáh 33:17

11. Proverbios 27:19

12 . Rut 2:10

13. Iob 37:14

14. Llamado vederej maabar en hebreo, “en tránsito”

15. Discutido en extenso en nuestro volumen en hebreo Modaut Tivit (Conciencia Natural)

16. Sotáh 47a

mag1.gif (1839 bytes) La Dimensión Interior es presentada por  Instituto Gal Einai de Israel
Con la finalidad de diseminar las enseñanzas de la dimensión interior de la Torá en la
Tierra de Israel y en la Diáspora tomadas de las enseñanzas del
rabino Itzjak Ginsburgh